martes, 22 de abril de 2014

Arco de Doña Urraca o Puerta de Zambranos

El Arco de Doña Urraca o Puerta de Zambranos, data de la época de Fernando I en el siglo XI. Se tienen noticias de judíos viviendo en la zona desde el siglo XIII.  Algunas de las familias que encontramos en la documentación histórica a comienzos y mediados del siglo XV son las de Rabí Abraham (posiblemente Corcos, procurador de la aljama de los judíos), Don Farón, Mosé Zaragosí, doña Jamila y sus dos hijos, Rabí el Viejo, Mosé Vivas, David Baltrax, Hanán Abúa y Jucé de Muros. Por un documento conocemos que hasta el año 1419 exisitó una sinagoga al lado de la iglesia de Santa María la Nueva y perteneciente a la familia Benavento que en ese año la dona al Vaticano pues los judíos ya no viven en la zona. Esto se habían comenzado a mudar a la Costanilla de San Bartolomé al otro lado de la muralla debido al decreto de doña Catalina en 1412, forzando la separación entre cristianos y judíos. Todo parece indicar que el tránsito, sin embargo, no se produjo masivamente si no por etapas. La judería nueva se extendería hasta la Puerta de Santa Ana subiendo por toda la calle Larga (hoy Sancho IV).

domingo, 16 de marzo de 2014

Zamora, Bragança, Miranda do Douro y Vimioso

Cita tomada de: Anita Novinsky, "Judíos y cristianos de Portugal", en Henry Méchoulan y Edgar Morín, Los judíos de España, Editorial Trotta, Madrid, 1992, 96.

"Según Abraham Zacuto, más de 180 mil judíos salieron de España, de los cuales unos 120 mil se establecieron en Portugal. El cronista lusitano Damião de Góes y el español Andrés Banáldez coinciden sustancialmente con la apreciación de Zacuto. La estimación hecha por Benáldez permite establecer la siguiente lista de origen, destino y número de exiliados: de Benavente hacia Bragança, más de 3000 personas, de Zamora hacia Miranda, más de 30,000 ; de Ciudad Rodrigo hacia Vila Formoso, más de 35,000; de Alcántara hacia Marvao, más de 15,000, de Badajoz hacia Elvas, más de 10,000. En total, serían más de 93,000 personas; y eso, únicamente del reino de Castilla. (...)

"Después de cruzar la frontera, las familias judías menos ricas se hacinaron en Caracoles, a cuarenta kilómetros de Vimioso. Allí montaron sus tiendas y, según la tradición, vivieron bastantes años. De ahí el nombre de "Valle de las Cabañas" que se dio a aquella región". 

"The Portuguese Jewish Legacy" by Jane Gerber

lunes, 10 de marzo de 2014

Zamora y La Raya

Eugenio del Hoyo, Capítulo IV "La gente de Carvajal" en Historia del Nuevo Reino de León, 1577-1723, Monterrey, México, 1ra edición, 1970, 2da 2005. El capítulo ofrece una reseña de las cerca de 100 familias criptojudías de Benavente, Valderas, Medina del Campo, Mogadauro, Mirandela y otros sitios que viajaron en el barco Santa Catalina en 1580 con el propósito de repoblar la Nueva España e instaurar un Nuevo Reino de León. Este grupo incluyó también a Luis de Carvajal, el Mozo, nacido en Benavente, fallecido a manos de la inquisición en México en 1596.  



"Todas estas familias emparentadas (1) que hemos venido siguiendo hasta aquí, originarias de una limitada región en la “Raya de Portugal”, pertenecen indudablemente a una especie de aristocracia sefardita, gentes ricas y cultas, muy practicantes de su religión, con una vigorosa conciencia de grupo minoritario y con una gran influencia social dentro de la colonia cripto­judía de la Nueva España y con parientes estratégicamente repartidos lo mismo en Portugal que en España, en las juderías de Francia o de Italia, en Perú o Filipinas conservando entre todos ellos estrechos vínculos de parentesco y de intereses (216).

"(…) El famoso prelado español, Juan Rodríguez de Fonseca (Toro, 1451-Burgos, 1524), ministro de los Reyes Católicos, encargado de todos los asuntos de Indias, era natural de la ciudad de Toro y se ha insistido mucho en su origen judío" (2)(217)
Notas
1.Se está refiriendo al grupo de familias criptojudías que Luis de Carvajal, el Viejo (Mogadauro, Portugal, 1539- Ciudad de México, 1590) trajo, principalmente, de Benavente, Zamora, en 1580 para repoblar lo que es hoy la ciudad de Monterrey en México. Algunos lograron escapar cambiándose el nombre, una práctica muy común en la época para evadir las perscusiones inquisitoriales, y al menos uno pudo huir a Italia donde adoptó el apellido Lumbroso, el mismo que Carvajal, el Mozo, usó para escribir su Diario.
 
2.Para una reseña de Rodríguez de Fonseca ver: Sagarra Gamazo, Adelaida, Juan Rodríguez de Fonseca, un toresano de dos mundos, Zamora, Instituto de Estudios Zamoranos, 2006, y Paterson, Jack E. “El obispo Rodríguez de Fonseca y la ‘empresa’ de América”. 

lunes, 3 de marzo de 2014

Uncovering Jewish Zamora

By Jesús Jambrina

Full citation: Casa Shalom, Journal of the Institute for Marrano and Anusim Studies, Vol. 14, pp. 11-13, Dec. 2013, Netanya Academic College, Israel. 

"(Zamora) Fair in situation, the uttermost parts of the North"
Isaac Arama (1420-1494)

Zamora is a mid-size city of around 60,000 inhabitants in the northwestern region of Spain. It is well known for its more than 20 Romanesque churches, its celebration of the Catholic Holy Week and its Modernist buildings. Among food and wine connoisseurs, Zamora is known for its excellent wine and its gourmet cuisine. However, until recently, a visitor arriving on a package tour to its Plaza Mayor would never have considered the city one of the richest in Spain's Jewish history.

Last July more than 20 scholars from various disciplines met at the NH Palacio del Duero Hotel, located in one of the two former Jewish Quarters, to present their research on the city’s Sephardic heritage. Among those presenting were Prof. Abraham Gross, (Ben Gurion University), Ruth Behar (University of Michigan-Ann Arbor), Prof. Leandro Rodriguez (University of Geneva), and Virginia Labrador (University of Valladolid). 

The sessions included the premier of the documentary Zamora Sefardí (2013), a set of interviews with scholars either from Zamora or with family backgrounds connected to the city, who discussed their personal stories and research projects exploring the Jewish history of the region.

The event was well attended by local residents and visitors from other Spanish regions such as Galicia, Valencia and Cataluña. Other countries represented were Israel, the United States, Portugal, Cuba, Brazil and Switzerland. Officials from the city of Zamora and the province of the same name welcomed the participants and promised to publish the conference's findings, as well as to signpost the Jewish Quarters in order to raise awareness of local Jewish history, long forgotten. 

Three organizations also came to the conference: The Sephardi Council of Jerusalem City represented by Abraham Haim, Casa Shalom and the Institute for Marrano and Anusim Studies represented by Gloria Mound, and Tarbut Sefarad, represented by Mario Saban.

A conference's highlights was July 5's Shabbat celebration at the Hotel NH Palacio del Duero. It was an ecumenical service attended by 26 people: Jews, Catholics, non-denominational, atheists and unaffiliated persons.  In addition to the traditional Shabbat liturgy religious chants, regional folklore and Judeo- Spanish songs were sung by locals, and even Kosher wine was served, provided by a Zamoran who openly stated his commitment to Jewish practice and study. Earlier in the day, Abraham Haim had read an afternoon prayer at the conference Congress including remembrance of the Jewish martyrs from the time of the inquisition (several of Zamora's residents were prosecuted during the Madrid's 1680 Auto de Fe).

After the conference, as a follow-up to many of the formal and informal conversations that took place during and around the sessions, I presented a project to the city and the provincial authorities. My suggestions were: 

  1. To signpost several places within the two historically documented Zamoran Jewish quarters
  2. To establish a Plaza de los Rabinos honoring the 15th century Talmud Torah School where many of the major Sephardi scholars from before the expulsion came to study
  3. The creation of the Center Isaac Campanton dedicated to the preservation of the Jewish heritage of Zamora, and of Castile and Leon.

Presently, these three proposals are being considered by the City Council. I have reason to believe that we will be able to achieve the allocation of a space to honor this tradition and promote its study. 

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lunes, 27 de enero de 2014

Un documento refrenda la existencia de una sinagoga en la ciudad antes del año 1501

El hallazgo lo ha realizado la historiadora María Antonia Muriel en un texto del concejo, en el Archivo Histórico Provincial

martes, 31 de diciembre de 2013

Zamora en el mapa de Sefarad

 Por Jesús Jambrina

Retrato de grupo en los ponentes y participantes en el Congreso Internacional "Reencuentro e historia de la aljama de Zamora" en la judería vieja de la ciudad, Julio 3, 2013.

Podemos marcar el año 2013 como el del regreso del tema judío a la palestra pública en la ciudad. Cuando en el 2010 comencé a estudiar el tema nunca imaginé que en tan corto tiempo podrían llegar a realizarse un congreso internacional, crear un Centro en la red para la divulgación de las investigaciones y celebrar el Ladino, Shabbat y Jánuca después de 522 años. 

Dos, considero, son las razones para que esto haya sucedido. Primero, Zamora es, sin dudas, un verdadero pozo de historia sefardí. Desde el mismo momento en que convocamos al congreso “Reencuentro e historia de la aljama de Zamora”, comenzamos a recibir muestras de apoyo desde varios puntos de la provincia, el país y el mundo. Desde hacía 20 años como mínimo el tema no se había valorado por ninguna iniciativa privada, pública o académica, lo cual atrajo la atención de investigadores y curiosos a la vez, logrando catalizar la memoria histórica en esta dirección y visibilizar un aspecto olvidado de la herencia cultural. Se ha hablado bastante del éxito del congreso y no creo que deba enfatizar lo que es evidente. 

Segundo, el entusiasmo, la disposición y el sentido de colaboración de zamoranos y zamoranas interesados en todo aquello que se relacione con la historia de la ciudad, así como algunos miembros de la comunidad de empresarios y asociaciones que aceptaron el reto de patrocinar varios de los eventos. Dígase Jambrina y Madrid Folk, Bodega Estancia Piedra, Quesería Vicente Pastor, Sonido Galende, el hotel NH Palacio del Duero, Zamora 3.0, Zamora News Magazine y la Academia de Gastronomía, por nombrar algunos. 

También hay que mencionar la amabilidad de las autoridades políticas, tanto de la ciudad como de la provincia, al recibir a la delegación al congreso y ofrecer tanto la publicación de las memorias del evento así como la señalización de las juderías de la ciudad. Dos proyectos que cuando se lleven a cabo harán una diferencia muy especial, ayudando a integrar Zamora a la lista de ciudades españolas que están recuperado su pasado judío, entre ellas Toledo, Segovia y Barcelona. 

Fuera de la ciudad, igualmente fue un año único para el tema sefardí zamorano: se desarrolló una jornada en la Casa Sefarad-Israel de Madrid, actividad que de acuerdo a los directivos de la institución fue uno de los más concurridos en los siete años que llevan abiertos. Esta fue una oportunidad única para dar a conocer no sólo la historia de la ciudad y la provincia, sino productos de la tierra como vinos y quesos con la ayuda de los representantes de Estancia Piedra. A nivel internacional, la inauguración del congreso fue seguida en la red por cientos de personas en Israel, Estados Unidos, México, y Brasil entre otros países mientras que The Jerusalem Post reportó el evento completo para sus lectores en inglés. 

 Quienes hemos estado participando en este proyecto nos sentimos realmente complacidos y estimulados a continuar y desde ya invitamos a los lectores a la jornada sefardí que llevaremos a cabo en los primeros días de julio del 2014. En las próximas semanas daremos a conocer una convocatoria general que en esta ocasión queremos que incluya al menos otra localidad de la provincia, además de la ciudad. Como en el 2013, esperamos contar con el apoyo y el patrocinio de entidades locales, además del Centro de Interpretación Isaac Campantón, institución que de ahora en adelante coordinará el programa de eventos e investigaciones sobre la herencia judía en Zamora. 


jueves, 5 de diciembre de 2013

Marion Fischel acerca el Judezmo a los zamoranos

Texto de Alba Pérez Puga. Foto de Ana Pedrero.



La Januquia fue donada al Centro Campantón por el artista Miguel de la Rocha. Se trata de la réplica de la una januquia española medieval, similiar a las que usaban los sefardíes antes de 1492


La periodista Marion Fischel, The Jerusalem Post, destacó la importancia del Judezmo en Zamora recordando el pasado sefardí de la ciudad en la conferencia que ofreció esta tarde organizada por el Centro Isaac Campantón y Zamora News. Tras esta charla, 60 zamoranos acudieron a una cena tradicional de Jánuca.

La sala de actos de la Alhóndiga estaba completamente a rebosar para asistir a la charla sobre el idioma Judezmo, una lengua que tras cientos de años continua vigente. El judezmo, o también denominado ladino, es el idioma hablado por las comunidades judías descendientes de judíos que vivieron en la Península Ibérica hasta 1492, llamados "sefardíes". Esta lengua, aunque derivada del castellano medieval, presenta también rasgos en diferentes proporciones de otras peninsulares y mediterráneas.

Ana Pedrero, de Zamora News, fue la encargada de presentar a la periodista y dirigir el acto. La lectura de Marion Fischel consistió en un fragmento del texto Me'am Lo'ez, una compilación de Pentateuco escrita en judeo español por Jacob Culi, perteneciente a una de las familias rabínicas sefardíes salidas de Zamora, los Habib. 

El libro es un comentario enciclopédico cabecera de muchos hogares judíos, que comenzó a difundirse cuando se tradujo al inglés de donde se tradujo al español. Según explicó Fischel, la traducción directa del ladino al español es un trabajo que queda aún por hacer.

Marion Fischel hizo un recorrido por la evolución del ladino hasta la actualidad explicando que este idioma está perdiendo peso frente al castellano. "Son las personas mayores con una cultura tradicional las que continúan utilizando el ladino; el mayor número de estas personas provienen de Turquía y otros países", afirmaba la periodista que hacía hincapié en la pérdida de fuerza ante el castellano. "Hay muchas personas en Israel que están aprendiendo español, la televisión con sus telenovelas ayudan a la adquisición de este idioma", comentaba Fischel. 

El ladino queda en la tradición de toda la población judía y son en la actualidad en los rezos o las canciones populares donde se puede encontrar con mayor facilidad.

La periodista Marion Fischel es conocedora de la historia del ladino y habla castellano, ya que ha residido durante muchos años en España. Fischel asistió el pasado verano al congreso sobre la Aljama de Zamora y cubrió el evento para The Jerusalem Post, lo que da idea de la repercusión internacional del congreso en el mundo judío.

Una fecha histórica

Por primera vez se ha celebrado el Día Internacional del Ladino y para ello tras la conferencia impartida por Marion Fischel se ha celebrado una cena de  Jánuca para la cual la Academia de Gastronomía de Zamora ha realizado un trabajo de arqueología culinaria indagando en recetas castellanas medievales.

Con la Jánuca se conmemora la nueva edificación del Segundo Templo de Jerusalén en el año 165 antes de Cristo. La tradición judía habla de un milagro en el que pudo encenderse el candelabro del Templo durante ocho días consecutivos con una exigua cantidad de aceite, que alcanzaba sólo para uno. 60 comensales acudieron a degustar platos como ensalada de berenjenas, habas y alcauciles; atún en salazón especiada con almendra cebolla roja y limón; sardina marinada con crema de queso fresco, guindillas y pepitas de granadas, entre otros.

miércoles, 27 de noviembre de 2013

El 1er Día Internacional del Judeo Español se celebra en Zamora

El Centro de Interpretación Isaac Campantón y Zamora News con la colaboración de la Academia de Gastronomía de Zamora se han unido para celebrar el primer día internacional del Judeo español en Zamora.

Se llevarán a  cabo dos eventos: una lectura en judezmo o ladino en el Salón de Actos de La Alhóndiga a cargo de Marion Fischel, periodista del The Jerusalem Post, y una cena de Januca en el Círculo de Zamora- Restaurante La Oronja. Fecha: 5 de Diciembre, 20:15 ( la Lectura, entrada libre) seguida por la cena alrededor de las 21:30. 

Para la cena se necesitan reservaciones al correo academiagastronomiazamora@yahoo.es o al teléfono 980 521 553. 

Más información sobre la primera celebración internacional del judeo español puede leerse aquí. 

Ejemplo del judeo español
 

sábado, 23 de noviembre de 2013

R. Jacob Campantón

Fragmento tomado de: Dotan Arad, Bar-Ilan University, Ramat Gan Shmuel Glick, Schocken Institute, Jerusalem, "Pre-Exilic Halakhic Text in Judeo-Spanish from the Cairo Genizah by R. Jacob Canpanton", en Sefarad, vol. 73:2, julio-diciembre 2013, págs. 409-421, pp. 412-13


¿Quién es R. Jacob Campantón, autor de la responsa? Es posible que sea la persona conocida como R. Jacob, padre de R. Isaac Campanton (fallecido en 1463), autor de Los caminos del Talmud, de quien se sabe muy poco. Sin embargo, en el Sefer Yuhasin, R. Abraham Zacuto afirma lo siguiente sobre R. Isaac Campanton: “La gran luz el R. Isaac Campantón, hijo de R. Jacob Campantón, autor de libros de matemáticas, astronomía y Torá”.


La información biográfica sobre R. Jacob Campantón aparece en libro de rezos sefardíes escritos en 1439, hoy archivados en la Biblioteca Palatina en Parma (Núm. 2207). En la sesión de Yom Kippur (Día del Perdón), el libro confesional fue copiado de acuerdo con la versión “somos en la palabra y las acciones), lo cual es parte de la reprimenda “Oh señor, abre mis labios y haz mi lengua eloocuente”, compuesta por el R. Bahya Ibn Paquda. El editor del libro anotó:

  Esta confesión fue escrita por (…) R. Judah ibn Tibbon, la cual escribo aquí en el Reino de Castilla encontré en el final del libro (Hovot ha-Levanot) cuando trabajé para y serví a mi maestro, el gran rabino Jacob Campantón, que el Dio tenga su alma en el gan Edén, en el año 5166 (1406) […] y escrito aquí en la primera década (agregado en el margen en el mes de ) Av en el año 199 del sexto milenio (1439).

De acuerdo con esto, R. Jacob Campantón había fallecido antes de 1439. Sabemos de al menos un discípulo que estudió con R. Jacob, R. Hasdai ben Hasdai. En una responsa de este último publicada alrededor de 80 años, él menciona a R. Jacob como uno de sus maestros: “De los días en que serví a mis maestros, R. Jacob Campantón y R. Josef Albo”.

Hasta ahora, había obras conocidas de R. Jacob sobre medicina y ciencias, pero ninguna sobre halajá. Él editó una versión abreviada del comentario de Salomón ibn Ya’ish en el Canon de Ibn Sina (Avicena), un manuscrito encontrado en la Biblioteca Nacional de Francia, también fue el autor del tratado científicos Bar Noten Ta’am, de matemáticas. Un manuscrito del siglo XV de este texto fue encontrado en la Biblioteca Británica. 

viernes, 1 de noviembre de 2013

Juderías de la ciudad

"...se sabe que vives en Zamora y otros me dicen que crees en la Torá"

Juan Alfonso de Baena (circa 1365-1435 )


Los sitios localizados en este mapa están documentados en la cronología disponible a la derecha de esta página. Para una mejor visualización de la foto, hacer click en ella y podrá ampliarla.
Las primeras noticias acerca de la judería vieja (actual barrio de La Horta) son de la época de la repoblación de Fernando I, año 1062, y hasta el Ordenamiento de Catalina en 1412, cuando comienza el traslado a la judería nueva (barrio de La Lana) de donde los judíos zamoranos deberan salir, principalmente a Portugal, en 1492. 



viernes, 25 de octubre de 2013

Zamoranos en la diáspora


Por Concha Pelayo, escritora

 
Si Zamora ya ofrecía interesantes aspectos históricos, culturales o patrimoniales, ahora se nos presenta como una ciudad que fue el centro intelectual más importante de la Castilla del siglo XV. El pasado mes de julio, la ciudad acogió un interesante congreso  que bajo el lema «Reencuentro e historia de la aljama de la ciudad de Zamora» consiguió, no solo, atraer a la ciudad a algunos de los mayores expertos en la cuestión sefardí, sino reivindicar el importante papel que tuvo la comunidad hebrea zamorana en el siglo XV, cuando las poblaciones del sur de la península iniciaron su declive. 
A muchos nos ha despertado una gran  curiosidad por saber qué es lo que ocurría hace varios siglos cuando en Zamora se asentaron los primeros judíos y descubrir las peculiaridades de su vida  y cuanto de aquello permanece entre nosotros aunque nos pase desapercibido, por eso, este congreso nos ha abierto los ojos y nos ha despertado una curiosidad inusitada y compartida a tenor de los participantes al congreso y por los muchos comentarios y preguntas que se están haciendo los zamoranos. 
 Todos quieren saber donde estaban las juderías, qué significan los grabados existentes en algunos paños de muralla que, hasta ahora, nos habían pasado desapercibidos, el origen de muchas palabras, su significado.Una nueva y desconocida Zamora que de pronto queremos descubrir cuando recorremos sus calles y sus plazas, algunas de ellas con visibles signos que no identificábamos porque apenas se sabe nada de la vida de los judíos zamoranos.
Figuras importantes fueron: Isaac Campanton, Abraham Saba, Isaac Arama, Issac Abroad II, Isaac de León, Samuel Valensí, como importante fue la escuela Talmud-Torá de Zamora, que nunca se resaltará lo suficiente pese que a través de los  discípulos de Campantón y otros Scholars famosos, alcanzó a toda la diáspora sefardí hasta hoy.
Otro famoso converso fue Alfonso de Zamora, hebraísta, aunque, humilde él, al final de sus días llegó a decir que era  el último de los sabios de Sefarad. Esto levantó algunas dudas sobre la veracidad de su conversión. El Cardenal Cisneros le pidió que formara parte de la traducción de la  Biblia Complutense. Alfonso de Zamora fue un personaje que, por si solo merece un completo reportaje que será para otra ocasión.

En nuestras notas privadas, ya tenemos los lugares donde se ubicaron los primeros asentamientos judíos y que los encontramos  por los alrededores de la Catedral; también  la Judería Vieja, asentándose en la Plaza de Santa Lucía, Cuesta de San Cipriano, calle Zapatería, de Balborraz, (premio Europa Nostra), de los Herreros. O la Judería Nueva, localizándose en la Puerta de San Torcuato, Ronda de Santa Ana, Plaza de San Sebastián, calle del Riego. Lugares todos ellos, emblemáticos, cargados de historia y que confieren a la ciudad una singular y particular historia.

Lo cierto es que Zamora cobra una nueva perspectiva que comenzamos a saborear y todo esto se lo debemos a un zamorano en la diáspora, Jesús Jambrina, afincado en los Estados Unidos donde ejerce su docencia en la Univesidad  de Viterbo en Wisconsin, un estudioso de la historia de su ciudad a la que visita cada año y que no sólo se limita  a pasear por sus calles sino a investigar ese mundo sefardí zamorano que tanto le apasiona.

En su página www.zamorasefardi.com  pueden descubrirse datos como que Sancho I entregaría a los musulmanes diez fortalezas en la frontera del Duero. Esto ocurría sobre el año 956 aproximadamente y en 1151 se empieza a construir la catedral de Zamora donde en sus alrededores se establece el primer asentamiento judío de la ciudad y así, cronológicamente, hasta nuestros días, se pueden ir descubriendo nombres de rabinos y sucesos que fueron aconteciendo y conformando nuestra historia a lo largo de los siglos. Un mundo apasionante que está ahí, a nuestro alcance,  y que hay que descubrir. 

La alcaldesa prometió a Jesús Jambrina que se señalizarían las juderías y que haría lo posible porque a Zamora se la conozca también como la Zamora sefardí de otros tiempos, un nuevo potencial turístico que hay que aprovechar y que se viene a añadir a los ya existentes y de los que tanto nos enorgullecemos como, por ejemplo, tener conciencia de que tenemos, nada menos, que veintidós templos románicos dentro de la ciudad, la mayor concentración de este arte en el mundo, o diecinueve edificios modernistas por lo que Zamora ha pasado a la Red de Ciudades Modernistas Europeas, además de los infinitos recursos que tenemos tanto en la propia ciudad como en la provincia. 
Jesús Jambrina invita a todos los zamoranos para que investiguen, para que formen un equipo de trabajo y empiecen a frecuentar los archivos y tomar notas, para que recorran los lugares que él les ha mostrado estos días y vayan descubriendo con sus propios ojos esos signos, esas huellas que nos hablan de una cultura diferente a la nuestra pero que tanto nos aproxima. 
Un acierto de congreso que esperamos tenga continuidad.

viernes, 23 de agosto de 2013

Sobre los marranos

Según José Meir Estrugo Hazán (Esmirna 1888-La Habana 1962), no existe unanimidad en la interpretación de la palabra marrano, cuyo origen algunos lingüistas lo encuentran en la palabra hebrea “marrano” que significa “anatema sobre ti” o en la árabe “Moharrama” que significa “cosa prohibida”, que también la usaban para referirse al cerdo de un año (Los Sefardíes, 18-19).

El término refería despectivamente a los judeoconversos que continuaban practicando la Ley de Moisés en secreto. En la actualidad la palabra se ha resemantizado y, además de evocar la resistencia contra la inquisición, refiere tanto a discursos como a lecturas críticas contra la norma o el
status quo en la literatura, la filosofía y la cultura en general.  

Los últimos marranos

Por
Jacques Derrida (1930-2004)
Tomado de
«Diáspora: tierras natales del exilio»


Velan. No esperan nada, parece, más que el shabbat o el Mesías. Intensa relación con el tiempo mismo. Velan, tan pacientemente, sin decir palabra, por el tiempo que pasa sin pasar. Velan ambos, en silencio, como si velasen también al silencio, y por un tiempo de silencio. Embargo ante la imagen de los Últimos Marranos.

Sus poses difieren: ella arrodillada, él sentado, ensimismado, meditativo, el rostro orientado de otro modo, vuelto cada uno hacia otra fuente de luz, velan. Sin una palabra. El silencio no es aquí el efecto normal de una fotografía siempre muda. No, el fotógrafo enfoca un «callarse» determinado, vigilante, vigilado, un saber-callarse incluso, a saber lo que hace falta saber para saber guardar un secreto. Velan la vigilia del sábado, a la apertura del shabbat.


Encendiendo las velas de Shabbat en el armario,
Belmonte, Portugal, foto de: Frédéric Brenner


Imaginen un marrano de la Argelia francesa que quisiese rendir homenaje, en cuerpo a cuerpo, a la riqueza polisémica de la palabra francesa «veilleuse». (Me acuerdo, yo que juego ahora a presentarme como un marrano portugués, de todos los ritos de la luz, desde la tarde del viernes, en El Biar. Vuelvo a ver el instante en el que, habiendo tomado todas las precauciones, habiendo encendido mi madre la veilleuse, la vela mariposa cuya pequeña llama flotaba en la superficie de un vaso de aceite, era preciso de repente no tocar ya el fuego, ya no encender una cerilla, ante todo no para fumar, ni poner el dedo en un interruptor [¡vaya, se distingue uno por encima del sombrero negro del hombre! La electricidad y la fotografía habrán marcado la irrupción de las luces, la época de las Luces de un nuevo marranismo, a no ser que anuncie su fin]. Las cosas cambiaron desde entonces, incluso para mis padres, en una generación, y el exilio en Francia no dejó de tener algo que ver en ello.)

El hombre y la mujer permanecen desvelados. Estos vigías velan en secreto, para mantenerlo, la llama de su secreto: la vela misma [veilleuse].
Él parece meditar más que una vida, más allá de la vida misma, de los siglos de ferviente resistencia, de repliegue sobre el hogar de una fe irredentista. Velada fúnebre (wake, pero ceremonia sin fiesta, esta vez, y sin júbilo): no al lado de un muerto o de un moribundo sino de un mortal que se esconde todavía, de un secreto mortal.

La melancolía del hombre es visible. ¿Es legible? Puede firmar la memoria enduelada de lo que él recuerda y por lo que él vela todavía, pero ella puede también llorar la amnesia, el olvido de aquello mismo que hubiese hecho falta procurar velar – y que amenaza con extinguirse al próximo soplo de la historia. «Somos pequeños, modestos, incultos, pobres, parecen decir, nuestra memoria es más grande que nosotros. Nos acordamos apenas de lo que tenemos en memoria. Ya no sabemos con suficiente claridad de qué pasado somos en memoria. Pero somos en memoria.»

El secreto de esta ceremonia queda tan expuesto, tan vulnerable y vacilante como la llama de una mariposa [veilleuse], un resplandor efímero precisamente, es decir consagrado a no durar más que un día, entre dos noches sin fin. El que vela, la que vela y la vela [veilleuse] velan la noche, sobre la noche, toda la noche.

Jacques Derrida (1930-2004) nace en el El-Bihar, cerca de Argel (Argelia), el 15 de julio, tercero de los cinco hijos de Aimé Derrida y Georgette Safar. Recibe el nombre de Jackie (era costumbre de los judíos argelinos dar nombres que sonaran «menos católicos», tomándolos, por ejemplo de las estrellas de Hollywood), que al comenzar su actividad literaria transformará en Jacques; su segundo nombre, Élie, no esta registrado; es el nombre hebreo que se le asignó siete días después de nacer. La suya es una familia sefaradí de origen español, trasladada a África del Norte después de la Reconquista; los judíos argelinos obtuvieron la ciudadanía francesa recién en 1875, Derrida resaltó en varias oportunidades los problemas de pertenencia ligados a ese origen: por una parte, una malograda identificación con la comunidad judía, con origen en la preponderancia del modelo cultural francés; por la otra, la sensación de que la lengua y la cultura francesas, las únicas que tenía no eran suyas.




Celebración de Pesaj en secreto, Belmonte,
foto de: Frédéric Brenner



Portadores de una marca: ¡los marranos!

Por Sebastián de la Obra, Córdoba, España,
Publicado en agosto, 2013

La experiencia humana está construida sobre palabras (unas naturales, otras impuestas). Hay palabras que mantienen inalterable su potencial explosivo durante siglos. Hay palabras que se hacen y otras que se deshacen. Palabras para mostrar afectos y palabras para dar rienda suelta a los odios. ¡Marranos!

La expresión “marranos” se ha venido utilizando, hasta nuestros días, como término (despectivo y peyorativo) para identificar a los judeoconversos que mantuvieron en la clandestinidad su identidad y creencias judías (o que se sospechaba que mantenían en secreto su identidad y…). En el medio académico se ha suavizado esta expresión sustituyéndola por la de criptojudíos. Nuestros marranos son judíos cristianizados que no quieren dejar de ser judíos pero se ven forzados a simular que son cristianos. Han cambiado su nombre; han cambiado sus comidas; han cambiado (muchos de ellos) su oficio y lugar de residencia; han cambiado (y olvidado) la lengua con la que se dirigen a Dios y terminan adoptando una identidad híbrida, fragmentada y quebrada. Son y no son al mismo tiempo. No son verdaderos cristianos. No son judíos a carta cabal. El judaísmo rabínico los desprecia, el cristianismo eclesiástico y, también, el popular los odia. Hay que acudir al mismísimo Maimónides para encontrar palabras de comprensión y consuelo para con ellos.

En el libelo antijudío escrito por fray Francisco Torrejoncillos (Centinela contra judíos, 1621) se ofrece una “curiosa” explicación sobre la expresión: “dicen que a los españoles les salió este nombre llamándoles ´marranos´, que en español quiere decir puercos, y así por infamia les llamaban marranos a los cristianos nuevos de judíos, y dávanles, y se les puede dar este nombre con gran propiedad, porque entre los marranos, cuando gruñe y se queja uno de ellos, todos los demás puercos o marranos acuden a su gruñido; y como son así los judíos, que al lamento de uno acuden todos, por eso les dieron título, y nombre de marranos” (1)

Los marranos disimulaban su identidad judía y simulaban la adoptada cristiana. Toda su vida era observada por los vecinos y la Inquisición. Toda su vida estaba regulada por el calendario y las normas cristianas. Escuchaban las predicaciones; acudían a la Iglesia para ser vistos; participaban o aparentaban participar en las festividades religiosas… El secreto de su identidad quedaba reducido a un radical y solitario espacio de intimidad, perdiendo el carácter social y comunitario del judaísmo. La identidad y prácticas judías se restringen a determinados ritos, cada vez más alejados de la tradición y, a veces, realizados de forma equívoca. La circuncisión (“Brit milah”) se sustituye por una ceremonia simbólica celebrada en la casa (el circunciso portaba en sí mismo la prueba de su secreta identidad). Se mantiene la celebración de Yom Kippur, pero se olvida la fecha exacta. Se van dejando de encender candiles para el Shabat (numerosas acusaciones se construían con la expresión: “los vimos encender velas para la celebración de su día santo”. Se celebra Pesah como la fiesta de San Moisés, pero sólo un día, el primero o el último (aunque se mantiene la tradición de comer lechugas amargas, huevos cocidos y pan cenceño). En Purim, a la reina Esther se le canta (paradójicamente) como Santa Esther… Durante un tiempo repiten en la iglesia una hermosa y atrevida plegaria: Santa María madre de Dios y parienta mía… (hasta que la Inquisición prohíbe semejante familiaridad).

Los marranos van, poco a poco, desapareciendo bien por la implacable acción de la Inquisición bien por la no menos implacable pérdida del itinerario de su identidad. El laberinto en el que se pierden solo tiene una salida: el olvido. Escindidos entre una creencia impuesta y una creencia olvidada, acaban siendo, gran parte de ellos, indiferentes en materia religiosa. El desgarro y la duda van dando paso a una irónica resistencia y rebeldía (un buen ejemplo fue el marrano Juan de Prado). Ellos están en el origen del libre pensamiento como un refugio en el que el conocimiento y la libertad son el eje de la existencia.

El marranismo podría ser hoy una sugerente respuesta para resistir. Una respuesta de plena contemporaneidad. Lo que el marrano Spinoza dio en llamar: “la fuerza de existir”.

(1) Centinela contra judíos, puesta en la Torre de la Iglesia de Dios…/Fray Francisco de Torrejoncillos.- Barcelona: Joseph Girált Impresor, 1731 (Ejemplar de la Biblioteca de Casa de Sefarad-Córdoba)





 

 

 

martes, 9 de julio de 2013

¿Qué es ser judío?

El escritor israelí Amos Oz conversa con su hija sobre la esencia del judaísmo, la idea de sentirse el pueblo elegido y por qué una nación que sabe lo que es la guerra, prefiere resolver sus asuntos a puro debate político.

Por Fania Oz Salzberger(*), El País, Julio 2, 2013

 

Mi padre, Amos Oz, el renombrado novelista israelí y yo, una historiadora de las ideas, recientemente publicamos nuestro primer libro conjunto, Jews and Words ("Los Judíos y las palabras"). Se trata de un ensayo delgado y juguetón sobre ser judío desde el punto de vista de dos israelíes seculares. Escrito en inglés, actualmente está siendo traducido a varios idiomas, incluido nuestro hebreo nativo.

Como "ateos de manual" vagamos a través de innumerables textos judíos, ideas y ocurrencias, dirigidos por nuestro profundo amor por la Biblia y sus numerosas descendencias literarias. Pero es también una historia profundamente política e ingresamos tranquilamente en disputas culturales. Los temas clave para nosotros son la continuidad, el individualismo dentro de la comunidad, las mujeres fuertes que se hacen oír y el poder del auto-humor. Pero cada una de estas singularidades judías puede llegar a ser un símbolo universal para la conversación global de hoy. Todos están invitados a la mesa de la cena judía, donde los libros estaban siempre presentes, y una "irreverencia reverente" mantenía la mente abierta a nuevas ideas. Hablé con Amos de la singularidad judía y su universalidad. El diálogo resultante no sólo se ocupa de los temas principales del libro, sino que también demuestra su argumento central: que las familias, no sólo las naciones, prosperan al "hablar de sus diferencias".

¿Por qué a los judíos les gustan tanto las preguntas?

La identidad judía está basada desde siempre en un intercambio de ideas. Habitualmente ese intercambio toma la forma inquisitiva. Cuando era niño, le pregunté a mi padre, "¿por qué los judíos siempre responden a una pregunta con otra pregunta?" Y él me respondió: "¿por qué no?".

Los signos de interrogación son más importantes en la tradición judía que los signos de exclamación. En la Biblia Hebrea no aparece ninguno de esos signos, pero está llena de preguntas. Ni bien Adán y Eva empiezan a pensar por ellos mismos, se empiezan a apilar las preguntas. Algunas aún son relevantes. ¿Dónde estás? ¿Quién te dijo que estabas desnudo? ¿Comiste del árbol prohibido (del conocimiento)? Y en el siguiente capítulo: ¿Dónde está tu hermano? Caín, el primer hombre en responder una pregunta con una pregunta dice: "¿Acaso soy el guardián de mi hermano?" "Oh, sí que lo eres", dice la Biblia.

Israel es una sociedad extremadamente política y vos sos un intelectual muy político. En la reciente campaña electoral tus palabras tenían peso. A diferencia del conflicto judío-árabe, los desacuerdos internos de los judíos son casi siempre verbales y no violentos. ¿Por qué es eso?

Muchas veces me han preguntado: ¿cuándo ustedes, los israelíes judíos, nos van a dar una pequeña guerra civil? Después de todo, tienen sus grandes diferencias y sus propios fanáticos. Mi respuesta es que la guerra civil en Israel lleva ya 100 años. Pero en más de un siglo de sionismo, no más de 50 judíos fueron asesinados por otros judíos por asuntos políticos, ideológicos o religiosos. Eso incluye el asesinato del primer ministro (Yitzhak) Rabin. Por supuesto, uno ya es demasiado. Pero habitualmente resolvemos nuestros dolorosos desacuerdos internos, no a los tiros, si no insultándonos, infligiéndonos úlceras y ataques al corazón. O sea: una tradicional batalla judía. Es preferible a los ríos de sangre y fuego con que las otras naciones resuelven sus diferencias.

Muchos judíos ultra-ortodoxos considerarían a nosotros y a esta conversación como totalmente ajena a la tradición judía "real". ¿Qué les dirías?

Cuando esa gente dice, "la real tradición judía", no tienen en mente lo vivo que está el legado judío sino que ven a un fósil. Por más de 3.000 años, la civilización hebraica y judía, en los buenos tiempos, ha tenido un final abierto a interpretaciones, reinterpretaciones y contra interpretaciones. Un seminario multigeneracional. Muchachos brillantes fueron alentados a abrir nuevos territorios como parte de su bar mitzvah. Se esperaba que los hombres jóvenes aportaran un kidush, un pensamiento original sobre un texto antiguo. "No hay lugar para el aprendizaje sin la novedad", dice el Talmud. Nuestro árbol de conocimiento se expande en todas las direcciones, sin faltar el respeto a sus raíces. Así que la " real tradición judía" incluye a Noé, Nahmánides y esta conversación.

Un amigo no judío me decía que nosotros los judíos reclamábamos ser únicos y normales al mismo tiempo. Las escrituras utilizan el término "goy" tanto para incluirnos (originalmente simplemente significaba "nación") y excluirnos (cuando "goy" se volvió "gentil"). Isaías profetizó un futuro de paz mundial y valores universales cuyo centro sería Jerusalén. Shylock pasionalmente reclamaba que un judío es un ser humano normal, pero los judíos inflexiblemente presionaron su "otredad" a través de los siglos, reforzando a los antisemitas y reforzándose por ellos a cambio. Así que quizás sea el momento de decidir: ¿Somos diferentes? ¿Somos "superiores"? O, como dice el chiste, ¿"somos como todo el mundo, aunque un poco más?"

Shylock no tiene ni un hueso (ni una libra de carne) judío en su cuerpo. Fue inventado por Shakespeare, quien seguramente nunca se cruzó con un judío. Pero la contradicción entre la otredad por un lado y pertenecer a la familia humana por el otro, es una falsa contradicción. La familia humana es una familia de otros. Es como una orquesta con diferentes instrumentos. John Donne, un contemporáneo de Shakespeare, escribió: "Ningún hombre es una isla". Y yo humildemente agrego "pero cada uno de nosotros es una península". Cada cultura también es una península, mitad conectada a la tierra firme de la humanidad y la otra mitad única y excepcional.


¿Somos el pueblo elegido? No mejores que otros sino viejos maestros de universalismo moral, recibiendo ese papel de parte de Dios y nuestros ancestros.

Aunque renuncio firmemente al reclamo de la superioridad judía, pienso que el pueblo judío ha hecho oír, por generaciones, un único conjunto de voces. Perdimos soberanía, tierra y poder, pero no nuestras enormes ambiciones éticas. De hecho, enseñamos un universalismo moral, pagando un terrible precio. Como dijo alguna vez (el escritor judío) Sholem Aleichem sobre la profundidad del sufrimiento judío y de su miseria: "Dios mío, ¿no puedes por favor elegir a otro para cambiar?

¿Seguimos siendo diferentes?

Somos tan diferentes como todos.

Pero el mundo se ha vuelto más judío, ¿no? Al menos en la reciente vuelta hacia el lenguaje, la textualidad y la conversación siempre en expansión online y offline.

Si ser judío significa tener facilidad de palabra, un cierto sentido de relativismo, y una medida de pluralismo, con una pizca de humor y falta de confianza, entonces la respuesta es sí.

Vamos a hablar de la paternidad: ¿hay allí un secreto profundo judío? El libro que co-escribrimos que fue creciendo en la mesa familiar, tiene mucho que decir acerca de libros leídos en la mesa. Disfrutamos en las lecturas de nuestros ancestros. Proust, Agnon, Bashevis Singer, todos tenían madres que amaban los libros como vos y yo. ¿Cómo es de diferente la madre que es lectora a la madre que sólo ve televisión?

Todos conocemos los chistes de la madre judía que te llena de culpa. Pero en realidad, lo que las madres judías infligen en sus crías a través de generaciones es, antes que nada, curiosidad. Los padres alientan el cuestionamiento y la excelencia, mientras las madres alimentan el asombro. Juntos, alientan la memoria y por lo tanto la continuidad.

¿Pueden sobrevivir los judíos seculares? Un rabino estadounidense nos contó que nuestro libro es temporal como una flor cortada porque nuestra propia progenie no va a ser leal a la tradición judía; hay que ser religioso para serlo.

Hay una larga lista de judíos no ortodoxos e incluso sacrílegos, cuya progenie es ferozmente judía. Nuestra propia familia tiene al menos cinco generaciones de judíos no practicantes, seculares. Y eso no nos hizo menos judíos. El Estado de Israel fue soñado y construido mayormente por judíos seculares que creían que el Judaísmo era una nación y una civilización no sólo una religión. Esperaban volverse un miembro completo de la comunidad de naciones. En el Israel hoy, incluyendo Tel Aviv donde miles acaban de votar por el secular partido Yesh Atid, al mismo tiempo se está viviendo un verdadero renacimiento de la cultura judía antigua. Los músicos y novelistas están dialogando con los textos antiguos y medievales y lo hacen con gran estilo. En este sentido, Los judíos y las palabras es un libro israelí muy contemporáneo.

Hablemos de idiomas En el último milenio, los judíos hablaron y escribieron textos significativos en al menos una docena de idiomas. Tus padres -mis abuelos- hablaban varias lenguas europeas, pero te educaron en hebreo. A mi me educaste en hebreo pero ahora estamos hablando en inglés para lectores de todo el mundo. ¿El hebreo es demasiado marginal para el mundo actual?

Ningún idioma es demasiado marginal para ser universal. La cultura moderna es un coro de varias voces llegando desde los cuatro rincones de la Tierra. El mundo judío habla principalmente dos idiomas: hebreo e inglés, en más o menos el mismo número de personas. Escribimos el libro en inglés intentando enviar un mensaje hebraico a los lectores internacionales. Cuando escribí Una historia de amor y oscuridad, pensé que solo podían entenderlo mi familia y unos pocos en Jerusalén. Resultó que el libro le habló a millones de lectores en 30 idiomas. Esto muestra que no hay una contradicción entre lo parroquial y lo universal. Muchos de las grandes obras de la literatura -de Rusia, India, Egipto, Japón, América Latina- son universales precisamente porque son provincianas. En pocas palabras de eso se trata mi hebreo, mi israelidad y mi identidad judía.

(*) Newsweek. Traducción: F.R.C.

 

domingo, 7 de julio de 2013

La presencia judía en Castroverde de Campos data del siglo XII


El historiador Sarvelio Villar, de Castroverde de Campos, nos informa que la presencia judía en el pueblo se reporta desde mediados del siglo XII, específicamente en el año 1163 cuando se menciona al judío Abolfazcan como poseedor de un préstamo. Dato tomado del Archivo Catedralicio (AC) de León, cod. 40, fol. 163v.

Sarvelio también explica que:

“En los pueblos de Tierra de Campos, próximos a Castroverde:  Valderas, Villalobos, Barial de la Loma y Villalapando, pueblos donde se documenta la existencia de una aljama judía,  hasta el momento de la expulsión del año 1492, había entre sus vecinos un reducido número de judíos, que en la mayoría de los casos eran artesanos o agricultores. 

"Los judíos de esta zona solían estar ubicados fuera de los recintos amurallados, caso de Valderas o de Castroverde, en lugares denominados "arrabales". Al barrio donde está ubicada la Ermita de la Vera Cruz de Castroverde se le conoce con el nombre del Arrabal.  También en Valderas la sinagoga más tarde fue iglesia de la Vera Cruz y se mantuvo en pie hasta el año 1925.

"El hecho, como pudisteis  ver, de la existencia de una Cruz de piedra, sobre dos gradas, podía ser una muestra de que casi con seguridad ahí estuvo en su día la sinagoga de Castroverde. Un cura párroco del pueblo, en el año 1984, ya situaba en ese lugar la sinagoga, aunque no aportaba ningún dato que confirmara esa teoría”.

Ermita de la Vera Cruz en el arrabal de Castroverde de Campos donde la tradición oral ubica la antigua sinagoga



sábado, 6 de julio de 2013

Extradordinario Congreso celebrado en Zamora

 
Primera foto de familia. Detrás la judería vieja.
De extraordianrio puede calificarse el congreso internacional "Reencuentro e historia de la aljama de Zamora" realizado en la ciudad del Duero entre los días 3 y 5 de Julio.

El público zamorano respondió llenando la sala para cien personas ambos días.

Pinchar los siguientes enlaces para leer y ver parte de la cobertura de prensa

Zamora, capital de Sefarad en el siglo XV 


Fotos del Congreso aquí 

Artículos en
La Opinión de Zamora

Entrevistas en Zamora 3.0
 

Crónica sobre el aspecto musical del congreso aquí.  

Entre las actividades del congreso hubo tres visitas guiadas: dos a las juderías vieja y nueva, y una al castillo de Zamora.