jueves, 31 de marzo de 2016

Convocatoria

 
4to Congreso Internacional
El norte de Sefarad: 
perspectivas y definiciones

Zamora, 1 de Julio del 2016,  UNED

El Centro Isaac Campantón y la UNED convocan al  4to Congreso Internacional “El norte de Sefarad: perspectivas y definiciones” que se celebrará el 1 de Julio en la ciudad de Zamora, España. 

El objetivo de este congreso es profundizar en la historia y la cultura de los judíos en el Norte de la Península Ibérica a través de lecturas interdisciplinarias e innovadoras que aporten nuevas perspectivas en la comprensión del tema sefardí.

El comité organizador sugiere las siguientes propuestas para  futuras ponencias, aceptándose otras debidamente argumentadas y relacionadas con la temática del Congreso:

  • Inmigraciones hacia el Norte de judíos andalusíes a partir del siglo XI  y su influencia en la cultura de los reinos del norte
  • Figuras y personalidades judías entre los siglo XI y XV
  • Intercambios y relaciones con Portugal antes y después de 1492
  • Importancia de la literatura y la filosofía judía en la vida intelectual entre los siglos XI y XV
  • Surgimiento y desarrollo de la identidad judío castellano y leonesa
  • Aspectos relevantes de la convivencia intercultural en los reinos del Norte 
  • Papel de los judíos en las diferentes contiendas y conflictos regionales entre los siglos XI y XV
  • Juderías y aljamas en la cuenca del río Duero y su importancia

Las propuestas tendrán un límite de 250 palabras, incluidos título, autor e institución. Serán enviadas a centrocampanton@gmail.com antes del 1 de Junio. Un comité académico las evaluará, enviando respuestas de aceptación y sugerencias antes del 15 de Junio.

Breve programa de actividades


27 de Junio, pre-congreso en el Centro Sefarad-Israel de Madrid, 19H

29 de Junio, visita a bodegas de la D.O. Tierra del Vino, en Zamora, 10 a 14H

30 de Junio, paseo por las juderías de Zamora, 20H, salida de la Plaza del Maestro

1 de Julio, cena de Shabbat, Hotel Trefacio, 21H, 55 plazas, reservas a centrocampanton@gmail.com



domingo, 27 de marzo de 2016

La Sinagoga Mayor de Zamora: una anécdota


En los siglos XIV y XV la ciudad de Zamora era conocida por su numerosa población judía y especialmente por su antigua academia rabínica. Según nos cuenta C. Fernández Duro, desde el año 1094 ya existía sinagoga en la Puebla del Valle, más tarde llamada la judería vieja, hoy barrio de La Horta.

En el año 1259, el obispo Suero acuñó a Zamora como una aljama para lo cual, seguramente, además del número de familias e impuestos, consideró la existencia de una o más sinagogas. El primer registro oficial de una sinagoga en la ciudad lo tenemos en el año 1283 bajo el reinado de Sancho IV.

Poco más de un siglo después, en 1411, durante uno de sus sermones en la cercana Salamanca, el predicador Vicente Ferrer refiere una Sinagoga Mayor en Zamora de lo cual podemos inferir que la población hebrea de la ciudad había crecido y que muy posiblemente existiesen otros templos “menores”.

Años más tarde, en 1417, tenemos el dato de Juan II donando una sinagoga al claustro de Santa María de Dueñas. Y en 1419, luego de su conversión, la viuda de un miembro de la familia Benavento donó una sinagoga, a todas luces privada, a la iglesia. Dicha sinagoga se encontraba en las inmediaciones de la iglesia de San María la Nueva.

Sabemos que por esa época Zamora ya era el centro de los estudios judíos en la península ibérica, liderado por el R. Isaac Campantón y al que acudían estudiantes de todos los reinos, incluido el de Portugal. Tenemos documentación histórica sobre la participación de Campantón, junto a otros sabios judíos castellanos y leoneses, en la organización de las juderías y aljamas de la región después de los ataques violentos de 1391.

De entre varias referencias sobre la importancia de Campantón para la tradición judía, tomamos la de R. Eliyahu Capsali (en El Judaísmo Hispano, Yolanda Moreno Koch, 2005, pp. 127-28), cuya crónica de la vida en Sefarad, es una de las más autorizadas por los historiadores:
Estableció Adonay un salvador para Israel, un gran hombre, fuerte y vigoroso, sabio y capaz de mover montañas, intrépido entre los valientes, el sabio, el gran Rab R. Yishaq Campantón, sea su recuerdo para bendición, que restableció a los sacerdotes en sus funciones y a los levitas en su servicio religioso y a Israel en su rango: restituyó la corona (de Adonay) a su condición primordial. Formó a muchos alumnos e hizo una cerca de la Torah.
De sus mejores alumnos y amigos hubo cuatro que bebieron siempre agua viva y buena y figuraban en los escritos (Núm. 11,26): en el nombre del primero, capaz de mover montañas y molerlas, la luz sagrada, el ingenioso, el alegre Rab. R. Yishaq Aboab, sea su recuerdo para bendición, quien sólo tenía un ojo, fue único en su generación. El nombre del segundo sinay, - Adonay vino desde el Sinaí (Deut 33,2) -, el más importante de su pueblo y de los rabinos de su nación el sabio R. Yishaq de León. El nombre del tercero el que está sentado en cátedra, el más sabio gusanillo (2 Sam 23,8), el sabio R. Yosef Hayyún, sea su recuerdo para bendición, está tullido de ambos pies. Y el cuarto río es el Eúfrates (Gen 2, 14) cuyas aguas son fructíferas y abundantes, el sabio Simón Meme, sus aguas estarán seguras (Is 33,16), con las fieles misericordias prometidas a David (ibid 55,3).
Y a continuación entonces, aparece una anécdota mítica, cuyo significado localiza a estas cuatro figuras en el lugar – la sinagoga- y la ciudad – Zamora- con las cuales se identifica la transmisión del legado judío en Sefarad antes de la expulsión y en la diáspora:
Una vez, estando sentadas estas cuatro personalidades en el umbral de la sinagoga, pasó un hombre sabio por entre ellos, les miró y dijo: “sobre una piedra hay siete ojos, que son los ojos de Israel, su luz, sus cedros y lo más selectos de sus valientes”. Por medio de los cuatro sabios se extendió la Torah en Sefarad, en Portugal y en el Magreb. Por todo lugar al que iban iba también ante ellos gloriosamente la bendición. Y si no fuera por esto no hubiera quedado nada. Estos sabios fueron anteriores a la expulsión, una pequeña minoría, sin importancia (Is 16, 14)(…)
De esta forma, simbólica, poética, la más alta representación estética en la época renacentista y barroca, entra la Sinagoga Mayor de Zamora en el flujo histórico de la diáspora sefardí, perpetuando el conocimiento, la enseñanza y la amistad de estos sabios en la memoria de la comunidad judía de la época. Su existencia es una marca de identidad que ilustra y sintetiza el imaginario peninsular sobre la ciudad de Zamora desde al menos el siglo XIII. 

viernes, 25 de marzo de 2016

Un camino judío en Zamora

Por Jesús Jambrina*; una versión de este artículo se publicó en The Jerusalem Post, Marzo 23, 2016

El autor (a la izq.) luego de una presentación sobre el legado judío de Zamora en la sinagoga de La Crosse, Wisconsin
El próximo 1 de Julio estaremos celebrando en Zamora el cuarto congreso internacional sobre el legado judío de la ciudad. Cuando en el año 2010 comencé a investigar el tema nunca imaginé que este crecería al punto de reunir cada año a decenas de participantes, incluyendo estudiosos y académicos de la historia y la cultura sefardí tanto a nivel local y regional como internacional. 

Entre los colegas que nos han visitado están Abraham Gross, de la Universidad Ben Gurión, Israel, Jane Gerber, de la Universidad de Nueva York, Ruth Behar, de la Universidad de Michigan- Ann Arbor, Estados Unidos, y Jorge Martins, de la Universidad de Lisboa, Portugal, entre otros expertos del tema sefardí alrededor del mundo. Este año tendremos de conferenciante inaugural al escritor Gregorio G. Olmos, autor de la novela Yucé, el sefardí (2016), ganadora del XXXIV Premio de Novela Felipe Trigo, una obra que ha sido prologada por el también escritor José Jiménez Lozano, Premio Cervantes 2002.

Cuando hace seis años hice la primera búsqueda en Google sobre el legado judío sefardí de Zamora, sólo aparecían dos referencias. La primera, mencionando el conocido Concilio de 1313, donde se repitieron varias de las mismas prohibiciones contra los judíos que se venían estipulando desde el Concilio de Elvira a principios del siglo cuarto; la segunda, el caso del Niño de la Guardia, donde supuestamente había participado un judío zamorano de nombre Abenamías, el cual como ya demostró Yitzak Baer hace más de cincuenta años, fue una de los tantos infundios inquisitoriales del siglo XV. Fuera de esas dos referencias, incluidas en la gran mayoría de los libros de historia medieval relacionadas con el tema judío, no existía mucho más en la primera línea de archivos disponibles en la red. El silencio no dejo de sorprenderme al conocer yo por lo menos un folleto de 1992 firmado por el entonces director del archivo provincial, Florián Ferrero, en el que se ofrecía alguna bibliografía acerca de los judíos de Zamora.


Pocas semanas después leí los dos libros que considero clásicos sobre el tema: Juderías de Castilla y León (1988), de Guadalupe Ramos de Castro, donde aparece una sesión dedicada a la ciudad, y El pasado judío de Zamora (1992), de la profesora María Fuencisla García Casar, en el cual se ofrece una crónica histórica de la presencia judía en la capital provincial. A través de esas obras, que hoy necesitan, sin dudas, una edición crítica que actualice datos y perspectivas sobre el tema, existen otros autores que igualmente me aportaron sustancia a la investigación, pienso en los estudios del profesor Carlos Carrete Parrondo, de la Universidad de Salamanca, recientemente fallecido, y Julio Valdeón Baruque, Universidad de Valladolid, quien en su libro Judíos y Conversos en la Castilla Medieval (2004), igualmente ofrece un excelente estudio de los judíos castellanos y leoneses.

En la bibliografía española habría que agregar, además, al medievalista Manuel Fernández Ladero, quien ha publicado algunos artículos notables sobre Zamora y el tema converso, así como los profesores Yolanda Moreno Koch y Ricardo Izquierdo Benito en sus conocidas memorias de cursos y congresos en la Universidad de Castilla La Mancha. Una posible bibliografía preliminar habría que completarla con autores como Benjamín Netanyahu, Haim Beinart y el propio Abraham Gross, cuyo libro sobre Abraham Saba es indispensable para entender una de las líneas de los estudios judíos acunados en la Zamora del siglo XV.

A finales del año 2013 se creó el Centro Isaac Campantón para acentuar el valor cultural del sabio Isaac Campantón (1360-1463), no tanto en sus contribuciones a los temas rabínicos, área de estudios en la que no tengo preparación, sino en lo que su personalidad representa desde el punto de vista del florecimiento de la comunidad judía zamorana en la que desarrolló su labor pedagógica. Campantón es la llave de entrada a una época – finales del siglo XIV y todo el siglo XV- en que Zamora atrajo a los más brillantes pensadores judíos en España y Portugal, siendo el guía de una generación que lo consideró Gaon de Castilla y León y a todas luces responsable de trasmitir la tradición en su forma más pura y renovada, lo cual facilitó  un mayor conocimiento en la diáspora sefardí.

En Zamora, con el método de Campantón, se educaron, entre otros: Samuel Valensí, Issac Abroab II, Isaac de León, Jacob Habid y su hijo Leví, Moshe Alaskhar, Isaac Arama, Joseph Hayyum, Abraham Saba y el conocido hebraísta converso Alfonso de Zamora, entre otros. Ninguna otra ciudad castellana o leonesa cuenta en su nómina de personalidades judías con una batería de sabios, cuya impronta llegó a los cuatro puntos cardinales del planeta, de Amsterdam a Safed y Estambul y de Lisboa y Oporto a las Américas. Un buen número de las visitas que recibimos en la página web del Centro Campantón llegan de Lituania y otras partes de Rusia, donde la obra del sabio zamorano es muy conocida. 


De todos estos temas y asuntos conversamos en nuestros congresos anuales que además se han convertido en verdaderas jornadas sefardíes pues no sólo tenemos ponencias académicas, sino que también realizamos conciertos, exposiciones, visitas a las juderías, concluyendo el viernes con una cena de Shabbat abierta a todos los participantes en el congreso y a los residentes de Zamora interesados en conocer sobre esta celebración central al judaísmo. Esta sesión, como otras que se han organizados para divulgar las fiestas judías, han sido dirigidas por el amigo Abraham Haim, actual presidente del Consejo de la Comunidad Sefardí y Oriental de Jerusalén, quien es un habitual de nuestros congresos y quien visita Zamora con asiduidad durante el año.

Otra de los participantes habituales es la etnomusicóloga Judith Cohen, quien ha ofrecido varios conciertos en Zamora, recorriendo la tradición sefardí de la cuenca mediterránea, incluida la región zamorano-portuguesa de Tras Os Montes, particularmente la zona de La Raya, como se conoce la frontera con Portugal. El segundo congreso lo dedicamos a esa región donde el cripto-judaísmo constituye una segunda naturaleza en varias de las comunidades rurales, entre ellas Carçao, Vimioso y Braganza, donde miles de judíos castellanos y leoneses se refugiaron en 1492.

Este año 2016, además del congreso en sí titulado “El Norte de Sefarad: perspectivas y definiciones”, tendremos nuevamente un panel en el Centro Sefarad-Israel, en Madrid, que se llevará a cabo el 27 de Junio a las 19 horas y en el cual participarán ponentes en el congreso. El 29 de Junio, de 10 de la mañana a las 14 horas los participantes harán una visita guiada por varias bodegas de la D. O. Tierra del Vino, una de las regiones vinícolas más antiguas de la península ibérica, en la que, según la documentación histórica, los judíos zamoranos llegaron a tener viñedos.

El jueves 30 de Junio haremos nuestro recorrido habitual por las dos juderías, la vieja y la nueva, una actividad que cada vez atrae a más personas. Esta es una visita organizada a partir de las cinco señalizaciones turísticas que el Ayuntamiento de Zamora realizó en el año 2014 a propuesta del primero congreso en el 2013. Las señalizaciones fueron sugeridas por el Centro Isaac Campantón y consensuadas con el historiador Florián Ferrero, como uno de los cronistas principales de la ciudad, y la consejería de cultura y turismo del Ayuntamiento. Los eventos de este año concluirán igualmente con una cena de Shabbat en el Hotel Trefacio, donde, como en años anteriores, esperamos reafirmar el compromiso de continuar trabajando por la recuperación y puesta en valor del legado judío de la ciudad de Zamora.




Ilustración de la Bible de Cervera (Castilla y León, 1300) utilziada en las señalizaciones de las juderías en Zamora

*Director del Centro Isaac Campantón; catedrático de literatura hispano-americana y estudios latinos en la Universidad Viterbo, en La Crosse, Wisconsin. Su libro Los judíos de Zamora. Una cronología anotada se publica este verano en Madrid por la Editorial Verbum bajo el sello de la Serie de Letras Hebreas. Contacto: centrocampanton@gmail.com

viernes, 12 de febrero de 2016

Visitas guiadas a las juderías de Zamora

El Centro Isaac Campantón organiza el primer jueves de cada mes visitas guiadas a las juderías de la ciudad. Para reservas llame al 699 040 374 o escriba a centrocampanton@gmail.com

Puerta de Zambranos (hoy de la Reina Doña Urraca) alrededor de la cual, a ambos lados de la misma, vivieron varios judíos prominentes de la ciudad en el siglo XV, entre ellos Abraham Corcos, nombrado en la documentación histórica como el procurador de la aljama de los judíos, y Doña Jamila y sus dos hijos, vecina de los Corcos, y mencionada en varios documentos relativos a la Judería Nueva. Muy cerca de este sitio hubo una sinagoga privada perteneciente a la familia Benavento que más tarde fue donada para que se construyera la iglesia Santa María la Real que ya no existe. 



Plaza de Zumacal, ubicada en la Judería Vieja, hoy barrio de La Horta, donde vivieron los judíos en Zamora desde al menos finales del siglo XI hasta principios del XV cuando se mudaron a la Judería Nueva en el actual barrio de La Lana. El barrio conserva en muchas calles el nombre de los oficios desempeñado por los hebreos como Zapatería, Tenería, y Alfamareros, entre otros. La Judería Vieja contó con al menos dos sinagogas, una vieja y una nueva, ubicada esta última en las cercanías de la iglesia de San Leonardo.  


Ronda de Santa Ana,  cuya puerta del mismo nombre fue uno de los accesos a la Judería Nueva a partir de 1412. La calle principal era la llamada Larga, hoy Sancho IV. De acuerdo con el historiador Manuel Ladero Queseda en el año de la expulsión la población judía de Zamora constituía el 20% y ocupaba un territorio del 14% de la antigua ciudad. Fue seguramente en la Judería Nueva donde pernoctaron los miles de judíos que pasaron por Zamora camino de Portugal entre Abril y Agosto de 1492. 


Jardín de Valorios, Cementerio Judío, está ubicado en las inmediaciones del antiguo Convento de Santo Domingo, cuyos terrenos abarcaban el cuadrante de las calles Puentica, de los Olleros y Obispo Nieto. En 1492 el cementerio de los judíos fue donado por los Reyes Católicos a dicho convento, que en 1798 lo reclamaba como parte de sus propiedades.  



Plaza San Sebastián, Judería Nueva, donde sabemos estuvo ubicada tanto la Sinagoga Mayor como la conocida Academia Rabínica, fundada por Isaac Campantón (1360-1463). Varios se los sabios más prominentes que existían en la península ibérica en 1492 habían estudiado en Zamora, entre ellos Isaac Aboab II, Isaac de León, Samuel Valensí y Jacob Habid.  


Reportaje en RTV Castilla y León

jueves, 11 de febrero de 2016

La casa del ladino o judeo-español

VocesHuffPost: Hace 15 años Rachel Bortnick fundó LadinoKomunita, un grupo en yahoo que se comunica sólo en ladino o judeo-español, como también se le llama al idioma que los judíos expulsados de España y Portugal en 1492 han hablado por varios siglos.
Un idioma, por otra parte, cuya muerte se ha declarado varias veces, pero que se resiste a desaparecer del todo. Ello es cada vez más posible debido a internet y otras nuevas tecnologías, además de los esfuerzos como el de Rachel, judía sefardí ella misma, nacida hace 76 años en Izmir, Turquía. 

¿Qué es Ladinokomunita?
Es el primer y único grupo online que se escribe en ladino. Lo fundé en diciembre de 1999 y hoy cuenta con 1,545 miembros de 40 países y un archivo de 53,700 mensajes, todos en ladino (en caracteres latinos, por supuesto).
¿Existe alguna probabilidad de que el ladino se recupere?
La muerte del ladino ha sido declarada hace mucho tiempo, pero ha resucitado en las dos últimas décadas, sobre todo debido a internet y a Ladinokomunita, en particular.
Ha habido un interés impresionante en este idioma en el mundo académico, pero ello no contribuye a la sobrevivencia de la lengua en sí. El ladino sobrevivirá especialmente por el patrimonio de las maravillosas canciones en que se usa y se sigue componiendo. Sin embargo, siento decirlo, el ladino nunca se recuperará como el idioma cotidiano de las familias sefardíes.
El ladino también ha recibido atención en los últimos meses debido a que España y Portugal han aprobado leyes de nacionalidad para los judíos sefardíes y sus descendientes, qué opinas al respecto?
Portugal la está otorgando sin mayores requisitos; España ha puesto condiciones para entregarla: hay que pasar un examen de idioma español y civismo, además de cobrar por la solicitud y hacernos viajar al país. La petición puede hacerse en un tiempo limitado de 3 años, mientras que Portugal sólo pide demostrar que tienes raíces portuguesas, el costo de la solicitud es económico y no han puesto límites para levarla a cabo.
Los sefardíes en Israel y Turquía, para quienes un pasaporte europeo tiene valor, están dispuestos a hacer lo que sea para obtenerlo. Otros solicitarán la nacionalidad por razones sentimentales -reconectar con sus raíces, etc.
Pero existe otro beneficio de este proceso que no he visto se haya mencionado mucho: los jóvenes que no tenían interés en nuestra historia están reconectando con ella. Incluso si no se acogen a la nacionalidad española o portuguesa, el sólo hecho de escuchar las discusiones y conversaciones sobre este tema ya los conecta.
¿Estás interesada en acogerte a esta nueva ley? ¿Has viajado a España y Portugal?
Personalmente no siento ninguna conexión con España (Me siento más cercana a Turquía, mi país de origen.) Tengo 76 años, luego no veo necesidad de pedir la nacionalidad. He estado en España tres veces, recientemente en el 2010. En el 2008 hice un tour por 12 ciudades en un viaje organizado por Tarbut Sefarad. Me gusta el país e incluso tengo parientes viviendo en Barcelona.
Casi todas las ciudades importantes en la península ibérica tienen algún tipo de programa o institución dedicada a la historia y la cultura judía. Cada año se celebran festivales y conferencias sobre el tema ¿puede hablarse de un renacimiento sefardí en el siglo XXI?
Pienso que se nos celebran como reliquias del pasado, o como cultura "exótica", no como las personas de carne y hueso, que viven y respiran, que somos.
Llama la atención que en los programas de estudios hispanos o latinos de Estados Unidos no se incluya el tema judío sefardí...
Podría decirse lo mismo de los programas de estudios judíos donde tampoco se incluyen estudios sefardíes en sus currículos. Creen que somos irrelevantes lo mismo en el mundo hispano que en el mundo judío. (Te puedes imaginar que me siento muy herida por esta omisión.)

 
Bibliofrafía mínima de historia y la cultura judío sefardí

  • Los judíos de España, Joseph Pérez, Madrid, Marcia Pons, Ediciones de historia, 2005
  • Historia de una tragedia, Joseph Pérez, Barcelona, Austral, 2013
  • Breve historia de la inquisición en España, Barcelona, Austral, 2012
  • Antología sefaradí, 1492-1700, María del Carmen Artigas, Madrid, Editorial Verbum, 1997
  • Segunda antología sefaradí, 1600-1730, María del Carmen Artigas, Madrid, Editorial Verbum, 2005
  • Secreto y engaño, la religión de los criptojudíos, David M. Gitliz, Salamanca, Junta de Castilla y León, 2003
  • Don Isaac Abravanel, estadista y filósofo, Benzión Netanyahu, Salamanca, Junta de Castilla y León, 2004
  • Juderías de Castilla y León, Guadalupe Ramos de Castro, Zamora, Junta de Castilla y León, 1988
  • Historia de la literatura hebrea y judía, Guadalupe Seijas, editora, Madrid, Editorial Trotta, 2014
  • Historia de los judíos en la España cristiana, Yizthak Baer, Zaragoza, editorial Ríopiedras, 1981

miércoles, 10 de febrero de 2016

Los Judíos en Portugal

Artículo tomado de Raíces de Sefarad.

La consolidación de comunidades judías en lo que hoy es Portugal tuvo lugar durante  la época romana (siglo II a.C.-siglo V d.C) en las principales ciudades  del área occidental de la Península Ibérica. Existen  documentos que confirman   su presencia también durante el  período visigodo, y alprincipio de la época musulmana (siglo VIII) ya había grandes centros de comercio judíos en las ciudades andalusíes de la costa

En el siglo XII, Portugal se independizó de  León, consolidándose como un reino propio. Entre esta época y 1481,  las  comunidades judías se desarrollaron  sin muchos problemas e incluso algunos judíos  llegaron a ocupar puestos importantes en la administración real. Las relaciones entre  cristianos, musulmanes y judíos eran, en general, de respeto y cooperación. Buena prueba de ello es que hubo judíos que se trasladaron a Portugal para huir de la persecución en sus lugares de origen, muchos desde España, que sufrió una ola de violencia antijudía en 1391.  Durante este período la comunidad judía prosperó  y contrubuyó de  manera importante a la vida económica, cultural y científica del país

Más adelante, entre 1481 y 1495, Portugal se vio azotado por la inestabilidad social, un episodio de la cual fue el asalto a la principal judería de Lisboa.  A pesar de ello, en 1492 Portugal recibió  a muchos judíos que huían de España (con la condición de pagar una cantidad de dinero y no permanecer en Portugal más de ocho meses). De esta época  (1487) data también el primer libro impreso en Portugal: un Pentateuco del taller de Samuel Gacon de Faro.  Poco después, el judío de origen español Abraham Zacuto, Astrónomo Real, publicó su Almanach Perpetuum, el primero en su género.
  Synagogue, Tomar
La situación cambia a partir de 1496, cuando Manuel I, al redactar su contrato de matrimonio con la hija de los Reyes Católicos de España, cede a sus exigencias y acepta expulsar a todos los judíos de su reino.  Sin embargo,  al darse cuenta de que la comunidad judía era muy  importante para la economía portuguesa, retrasó la partida de los judíos y forzó la conversión al cristianismo del mayor número posible.  Sus esfuerzos culminaron en la creación de miles de cristianos nuevos cuando multitudes de judíos que esperaban salir del país fueron bautizados a la fuerza en Lisboa.  Con todo, muchos lograron partir, marcando así  el inicio de la diáspora judeo-portuguesa por todo el mundo y el fin de las juderías en Portugal. 
 Paralelamente, 1496 también marcó el principio de la formación de pequeños grupos de criptojudíos en el interior del país.  Éstos eran cristianos nuevos que seguían los ritos  cristianos en público, pero mantenían algunas prácticas religiosas y culturales judías en la   intimidad de sus hogares. En muchos casos huyeron a las zonas montañosas del país, casi inaccesibles a las grandes comisiones de la Inquisición. Sin embargo, algunos fueron descubiertos, yendo los castigos desde la abjuración pública de sus supuestos pecados hasta la obligación de llevar un sambenito antes de ser quemados en la hoguera. 
 Hubo que esperar hasta el siglo XVIII para que el poder de la Inquisición fuera restringido por el Marqués de Pombal, primer ministro del Rey José I (1750-1777). De hecho, el último auto-da fé, donde se condenaron a judíos que profesaban  su religión, tuvo lugar en 1765, si bien la Inquisición no fue abolida formalmente hasta 1821. 

Justo con el comienzo del nuevo siglo, a partir de 1800, se volvió a readmitir a la comunidad judía en el país.   En 1804 se permitieron las primeras lápidas judías en el cementerio inglés de Lisboa.  Por fin, en 1821, se proclamó la libertad religiosa en Portugal, aunque no fue hasta 1904 cuando se construyó la primera sinagoga después de la expulsión.  (Shaaré Tikvá—“Puertas de la Esperanza”—en Lisboa.)   También a principios del siglo XX, el capitán del ejército Arturo Carlos Barros Basto, él mismo descendiente de conversos forzados, organizó un movimiento en el norte de Portugal para animar alos criptojudíos a volver abiertamente al judaísmo. Para ello consiguió apoyo financiero de las comunidades judías de Ámsterdam y Londres y muchos criptojudíos empezaron a practicar su religión públicamente. Así, en 1938 se inauguró la sinagoga Kadoorei Mekor Haim (“Fuente de la Vida”) en Oporto.  Más tarde, en 1943, el régimen fascista y antisemita de Antonio De Oliveira Salazar expulsó a Barros Basto del ejército, y muchos judíos, asustados, volvieron a la clandestinidad.

Synagogue, Porto
Durante la Segunda Guerra Mundial, Portugal adoptó una política de visados bastante liberal,  permitiendo la entrada de miles de refugiados judíos, y Lisboa se convirtió en base  deoperaciones de organizaciones judías de dentro y fuera de la Península Ibérica. 

Tras la restauración de la democracia, en 1987 el presidente Mario Soares, por primera vez en la historia de Portugal, pidió perdón a las comunidades judías de origen portugués por la responsabilidad de Portugal en la Inquisición y todas las persecuciones a los judíos. 

Hoy en dia es difícil calcular con precisión la  población judía de Portugal, si bien en el censo más reciente unas 7000 personas se identificaban como judíos.  La mayoría de éstos son ortodoxos y viven en Lisboa u Oporto.  También hay una pequeña comunidad en Belmonte, constituida por criptojudíos descubiertos en 1917 por un judío polaco ingeniero de minas llamado Samuel Schwartz.  Retornaron oficialmente al judaísmo en los años 70, e inauguraron su sinagoga en 1996.  Desde hace unos años hay un creciente movimiento entre bnei-anusim—descendientes de conversos forzados—para volver al judaísmo, y se han establecido varias comunidades Masortis (conservadoras).

martes, 9 de febrero de 2016

"Todavía pueden aparecer nuevos documentos sobre los judíos de Zamora"


Nacido en Barcelona (1966), pero hijo de madrileños, Fernando González del Campo se declara enamorado de "la lengua de Cervantes" y consagra su tiempo a ejercer la profesión de genealogista, buceando en los archivos para hallar los orígenes familiares de las personas del siglo XXI. Sus continuos viajes al pasado le han permitido certificar que él mismo tuvo antepasados judeoconversos en Fermoselle y profundizar también en el conocimiento de la genealogía de La Raya.

-¿A qué se dedica un genealogista?
 
-Un genealogista es una persona que trabaja para descubrir la historia familiar, el árbol genealógico, partida a partida, nacimientos, matrimonios? hasta dibujar una especie de "esqueleto" que se puede vestir con documentos de protocolos notariales. 

-¿Qué motivos llegan a la gente a investigar a sus ancestros?
 
-Hay de todo, pero la mayoría lo hacen por curiosidad. Quieren saber quiénes eran sus antepasados, sobre todo los hijos y nietos de emigrantes. 

-Y en nuestro país muchos de esos antepasados fueron judíos?
 
-Es lógico. Solo hay que pensar que en España se quedaron unos 200.000 conversos, muchas personas que estaban repartidas por toda la geografía nacional. Yo mismo sé que mi bisabuela paterna, que era chilena, tenía un 25% de sangre sefardí. En cuanto a mi sangre sefardí española, sin pasar por América, pude averiguar que una quinta abuela mía emigró a un pueblo de la provincia de Toledo y era de Fermoselle. Por ahí tengo antepasados constatados de origen converso. Por la vía paterna, es muy probable que también los tenga. El más antiguo era un boticario del siglo XVII, y esta era una profesión típica de judeoconversos. 

-¿Es posible viajar tan atrás en el tiempo?
 
-Es un trabajo en el que, casi siempre, te llevas sorpresas. En España tenemos fuentes documentadas bien conservadas. Con un poco de paciencia y práctica, puedes llegar hasta el siglo XVI con relativa facilidad. 

-Usted estudia los cambios de nombre entre conversos y criptojudíos, ¿por qué se daban estas modificaciones de la identidad?
 
-Cuando un familiar de un judeoconverso era perseguido y estaban haciendo redadas en su población de origen, una solución bastante fácil y lógica era cambiar de apellido. Este fenómeno no era tan raro antiguamente, sino un fenómeno más habitual que ahora. 

-Con el decreto de expulsión de los judíos de 1492, muchos hebreos adoptaron un nombre cristiano al bautizarse, ¿cómo lo elegían?
 
-Puede que tuvieran un nombre hebreo, pero el apellido solía ser ya de aquí. Cuando se bautizaban podían elegir el nombre del padrino o uno relacionado con su familia. En general no se conserva testimonio de los cambios de nombre y apellido, aunque en algunos casos hemos podido saber que adoptaban el del padrino o el de la madrina. 

-¿Dónde nace su interés por el estudio de la genealogía de La Raya?
 
-Fue providencial el encargo que me hizo una clienta con antepasados en Fermoselle. Me pidió que visitara el Archivo Diocesano para hacer su genealogía, pues estaba convencida de que sus ancestros eran judeoconversos. En principio, era un trabajo complejo, pero pudimos demostrar que así era y que sus raíces se hallaban en Fermoselle y en Miranda do Douro. Es más, descubrimos que tenía familiares que habían sido procesados por la Inquisición, incluso quemados en la hoguera. Finalmente, pude presentar unas pruebas en Jerusalén para ser reconocida judía de sangre declarada. Paradójicamente, gracias a partidas de matrimonio, documentos cristianos. 

-Recomponer el árbol genealógico, ¿está de moda en nuestro país?
 
-Existe un interés, pero no es un porcentaje enorme. No es lo que se acostumbra en países como Estados Unidos o Gran Bretaña. Aunque ha habido un crecimiento en los últimos años, en números totales, sigue siendo pequeño. 

-La concesión del pasaporte español y portugués a los ciudadanos de origen sefardí, ¿afecta en algo a su trabajo?
 
-Poco. El documento sobre los apellidos sefardíes está considerado solo un testimonio de apoyo, no una prueba fundamental. Se necesita más que el apellido. En Portugal han sido más generosos con las pruebas que se pueden aportar y, aunque es un país más pequeño, están teniendo más peticiones. En España, la ley se limita a los casos de sefardíes expulsados en 1492, y no a los criptojudíos. 

-La cuestión sefardí y su investigación se ha puesto de moda, ¿qué opina al respecto?
 
-Me parece bien. Ya acabó el tiempo en que los judíos eran enemigos de los cristianos, después de un antisemitismo bastante fuerte en España. Era hora de hacer justicia. Este es un movimiento que se inició en la segunda mitad del siglo XIX con pequeños pasos que se han ido completando ya en el XX. Debemos reconocer que buena parte de nuestras familias tienen un origen judío, lo cual es lógico. Ha habido muchos hebreos en nuestra tierra desde la destrucción de Jerusalén. 

-¿Cree que todavía hoy se puede avanzar en el conocimiento de una civilización desaparecida con la expulsión?
 
-Siempre se puede avanzar desde el punto de vista arqueológico y documental. Se han estudiado muchos archivos y en algunos de ellos aparecen judíos zamoranos. Tengo la esperanza de poder hallar alguna sorpresa en el Archivo Histórico Diocesano. Como lo que ocurrió en Badajoz, donde se ha podido reconstruir una parte importante de la historia de la judería de la ciudad. 

-¿A qué nos puede ayudar el conocimiento de esta parte de nuestro pasado?
 
-El conocimiento del pasado te da una mayor conciencia de dónde vienes y de quién eres, ayuda a explicarnos muchas cosas del presente, y no solo del más inmediato. En cuanto a los judíos, la historia nos enseña que debemos respetarnos, respetar al otro, valorar sus ideas. Uno no se puede afirmar a costa de expulsar al otro o de convertirlo a tus ideas. Seamos sinceros: la mayor parte de la gente no se podía ir en 1492. No había lugar que pudiese acoger a tanta gente. De haberlo intentado, muchos hubieran muerto de hambre o maltrato. Por eso se habla de una conversión forzosa, de personas que habrían seguido siendo judías.

viernes, 29 de enero de 2016

Cervantes, sanabrés


Fotograbado del cuadro "Cervantes" de Velázquez 
incluido en la edición de El Quijote, D. Appleton and Company, New York, 1899.

El hallazgo de los restos de Cervantes en Madrid reaviva la polémica acerca del origen del escritor. Según reportó La Opinión de Zamora el 27 de enero, 2015, los especialistas esperan que una prueba de ADN confirme la procedencia de Don Miguel al poderse comparar con las de la considerada una familiar del autor. Aquí algunas referencias a lo que se ha escrito y dicho acerca del posible origen leones de Cervantes, teniendo en cuenta que parte actual de la región de la provincia  Zamora, perteneció al antiguo reino de León a donde los estudios de arqueología linguística asocian el lenguaje de las obras cervantinas. 

"No es una teoría nueva: el rector de la Universidad de Valladolid, Lorenzo de Prada, natural de Cervantes, disertó sobre el tema en su discurso de apertura del año 1885. También escriben en el mismo sentido el padre agustino Manuel Ramos y el abogado Domingo de Prada. Otros autores – Hermenegildo Fuentes, estudioso judío- han seguido esta tesis y profundizado en las conexiones con la cultura judía, los cuentos y sentencias de origen talmúdico y aún las interpretaciones cabalísticas.  

El famoso historiador Américo Castro, quizás el pionero en proponer el origen converso de Cervantes, asociaba la novela a los martirologios judíos. Cesar Brandariz, en su libro "Cervantes Decodificado" (Ed. Martinez Roca, 2005), realiza una investigación "ex novo", partiendo de cero y basándose unicamente en los facsímiles de la obra cervantina: sus conclusiones situan a Don Quijote cabalgando por tierras sanabresas" 

(...) 



"Según Leandro Rodríguez, catedrático de la Universidad de Lausana, Suiza, Miguel de Cervantes Saavedra que escribió “El Quijote” nació en 1549 en el seno de una familia de judíos conversos de las muchas instaladas en tierras sanabresas. La presencia judía en la comarca es indudable y aún hoy se conservan huellas de sus tradiciones e incluso restos físicos de sinagogas semi clandestinas. 

El escritor era dado a incluir personajes que en realidad eran trasuntos suyos y así, el Capitán de Infantería del Quijote narra “En un lugar de las Montañas de León tuvo principio mi linaje, con quien fue más agradecida la naturaleza que la fortuna, aunque en la estrecheza de aquellos pueblos, todavía alcanzaba mi padre fama de rico”. 

Leandro defiende que toda la novela oculta tradiciones y saberes judíos y que el escritor está describiendo su tierra natal, la que mejor conoce. El paisaje (montañas, sierras, valles, prados, florestas, lagunas); la flora (castaños, acebos, tejos, olmos) y la fauna (lobos, jabalíes, ciervos, osos) se acercan más al sanabrés que al manchego. 

La Mancha haría pues referencia al origen “manchado” (no de cristiano viejo) de su linaje y su pueblo y no a la región física. Otros estudiosos van más allá y afirman que si se compara la obra de Cervantes con la de otros coetáneos de los que se conoce a ciencia cierta su estadía en La Mancha, se percibe claramente que Miguel describía de oído y no por conocimiento del terreno". (Leer artículo completo)

 


Otras referencias

Grabado de un retrato según los datos aportados por Cervantes en sus «Novelas ejemplares»- ABC
  Cervantes através de los únicos manuscritos de su puño y letra (El país)
Don Quixote de Sanabria. Hallan un manuscrito de Cervantes que añade intriga a los enigmas de su nacimiento y procedencia (Leer) 
"La actitud de Cervantes hacia sus antepasados judaicos", conferencia de Daniel Eisenberg, Sociedad Cervantes, Estados Unidos. (Leer) 
Etnografía del Quijote. Zamora aparece en El Quijote ocho veces. No exactamente el nombre de Zamora, sino un personaje, un arquetipo, un objeto y un refrán zamoranos. (Leer) 
Entrevista con Oscar Herradón Ameal, autor de El secreto judío de Cervantes (Ed. Espejo de tinta, Madrid, 2005)(Leer)
 Panel Huellas judías y leonesas del Don Quijote acerca de las investigaciones del escritor Santigo Trancón





Cuadernos de paso: Según Leandro Rodríguez, Miguel de Cervantes Saavedra tendría sangre judía y habría nacido, como su nombre indica, en el pueblo llamado Cervantes. El apellido Saavedra es muy común en Sanabria y los paisajes de esta comarca zamorana serían los descritos tanto en 'El Quijote' como en otras obras de Cervantes.



miércoles, 27 de enero de 2016

Día Internacional de Conmemoración de las víctimas del holocausto: 22 zamoranos en Mauthausen

La lista fue publicada en el 2014 por ZamoraNews y la investigadora israelí Gloria Mound la consultó en Yad Vashem, donde encontró información biográfica de los nombres. Debe aclararse que la causa por la que estos españoles fueron enviados a los campos de Mauthausen, en Austria, desde su exilio en Francia, fue su condición de luchadores antifascistas. A través de ellos, valga la solidaridad y el recordatorio de todas las víctimas de la barbarie nazi y el compromiso de mantenernos alertas para que Nunca Más actos semejantes se repitan contra nadie. 

Lista de los 22 zamoranos en Mauthausen y sus localidades de origen:


CAMPANO RODRÍGUEZ, Secundino - Coreses Liberado 05/05/1945
CONDE GARCÍA, Atilano- Zamora 

Fallecido 12/12/1941
FERRERAS FERNÁNDEZ, Vicente -Santovenia Fallecido 05/12/1941
FULGENCIO ROMÁN, Miguel- Vadillo de la Guareña
Liberado 05/05/1945
GARCÍA GARCÍA, Eufemio- Cañizal
Fallecido 19/12/1941
HERNÁNDEZ ÁLVAREZ, Santiago- Otero de Bodas
Fallecido 23/09/1941
HERNÁNDEZ PINILLA, Emeterio- Toro
Liberado 05/05/1945
LANSEROS LOBATO, Gabriel -Peque
Fallecido 07/02/1942
LOZANO BORREGO, Alfonso -Valcabado del Pan
Fallecido 25/11/1942
MARTÍNEZ COBREROS, José Robleda -Cervantes
Fallecido 09/12/1941
MEZQUITA DOMÍNGUEZ, Marcos - Ábano de Aliste
Liberado 5/705/1945
PRADO RODRÍGUEZ, Ricardo -Cobreros Fallecido 18/10/1941
PUENTE SEOANE, David Galende - Ribadelago Liberado 05/05/1945
RAMOS CARBAJAL, José -Zamora 

Liberado 05/05/1945
REDONDO FLORES, Carlos -Zamora 

Fallecido 09/03/1945
RICO PALENCIA, Ricardo -Villalpando 

Liberado 05/05/1945
RODRÍGUEZ MÍGUEZ, Ernesto -Mombuey Fallecido 31/10/1942
RODRÍGUEZ MOYANO, Luis -Bóveda de Toro Fallecido 19/12/1941
ROMERO ALCARAZ, Román -Toro 

Fallecido 01/01/1942
TURIEL FURONES, Juan Antonio -Micereces de Tera 

Liberado 05/05/1945
VEGA VICENTE, Pedro - Benavente 

Fallecido 15/11/1941
VILLAMOR PRIETO, Agustín - Alfaraz de Sayago 

Fallecido 29/12/1941
VILLAR TORÍO, Apolinar -Benegiles 

Liberado 05/05/1945

Más información:

  
Supervivientes del campo de concentración de Mauthausen, 1945. Fotografía: Samuelson / National Archives and Records Administration (DP). 5,500 españoles perecieron en esos campos.

Judíos y españoles: el rostro menos conocido del holocausto
Un espacio para los prisioneros españoles de Mauthausen
Entrevista con el historiador Benito Bermejo
Mi tío, un personaje de Javier Cercas
Franco entregó a miles de a la Gestapo para exterminarlos
Deportados
Justicia para los presos de Mauthausen (sobre los zamoranos)
Los 17 de Mauthausen (mención a Zamora)
Familiares buscan datos de un vecino de Alfaraz (Zamora) que falleció en Mauthausen

Entrevista con José Alcubierre, sobreviviente de Mathanusen 
Testimonio de Antonio Muñoz Zamora (1919-2003), originario de Almería, sobreviviente de Mauthausen