domingo, 15 de enero de 2017

Convocatoria



 V Congreso Internacional
Zamora, 3 de julio, 2017, Hotel NH Palacio del Duero 
Convocatoria 
El Centro Isaac Campantón convoca al V congreso internacional bajo el lema de “Zamora en la memoria sefardí”, a celebrarse el lunes, 3 de julio en el Hotel NH Palacio del Duero, de las 10 a las 21 horas. Las propuestas de ponencias pueden incluir los siguientes temas, aunque no se limitarán a ellos: 
  •  Personalidades zamoranas en la diáspora sefardí 
  • Zamora y la Cábala
  • Relevancia de Zamora en la trasmisión de la tradición judía
  • Menciones a la ciudad en las crónicas de la expulsión
  • Conversos en Zamora
  • Propaganda antisemita en Zamora
  • Zamoranos procesados por la inquisición
  • Genealogías relacionadas con la ciudad y la provincia 
Las propuestas deben enviarse antes del 27 de mayo al siguiente correo: centrocampanton@gmail.com y deben incluir: nombre y apellido, afiliación institucional, correo electrónico y teléfono, un resumen de 250 palabras de la ponencia y necesidades tecnológicas para la presentación (ordenador, proyector, audio).

Las propuestas serán evaluadas de forma expedita y el comité académico podrá sugerir cambios antes de aprobarlas.

Como ya es costumbre, en los días previos al congreso se desarrollarán actividades encaminadas a conocer tanto la ciudad como la provincia, para lo cual se anunciará un programa.

Para más información, puede visitar nuestras páginas web: www.zamorasefardi.com  y www.campanton.com

sábado, 14 de enero de 2017

Los gigantes olvidados. Rabinos sefardíes antes y después de la expulsión de España






Los gigantes olvidados. Rabinos sefardíes antes y después de la expulsión de España 

La Opinión de Zamora (leer)
Así se titula el libro de Yosef Bittón, ex Gran Rabino de Uruguay y actual líder espiritual de la congregación Ohel David & Schlomo, de Brooklyn, Nueva York, quien en la obra reseña a veinte seis personalidades judías que viviero entre finales del siglo XV y mediados del XVII.   
Lo que me llamó la atención mientras lo leía fue que, de los veintiséis nombres, ocho tienen una conexión directa con Zamora –Isaac Aboab II, Moshe Alashkar, Issac Campantón, Isaac Caro, Issac Arama, Jacob y Levi Habib, Abraham Saba– y al menos cinco –Jacob Berab, Samuel Medida, Salomón Serilo, David ben Zimra y Abraham Zacuto–, al ser discípulos de los anteriores, tendrían relación de primer grado, lo que pondría a la ciudad del Duero en un lugar preminente en la producción intelectual judía en los siglos XIV y XVI. 
Además de su ordenación religiosa por parte del Gran Rabinato de Israel, Bittón, nacido en Argentina, estudió en instituciones como las Yeshiva University y Emory en Estados Unidos, así como las universidades Ben Gurión y Bar Ilan en Israel, todo lo cual se nota en el rigor académico, incluyendo la familiaridad con los conceptos e ideas teológicas extraídas de los rabinos estudiados. Hoy por hoy, Bittón es considerado una de las autoridades rabínicas del mundo sefardí.     
Durante uno de los intercambios epistolares que mantuve con él acerca de las varias referencias a Zamora en su libro, el rab Bittón comentó que “algo muy especial debía estar sucediendo en la ciudad para que tantas personalidades salieran de allí”. Luego de cuatro congresos para estudiar el pasado judío de Zamora, podemos decir que lo que estaba sucediendo aquí en los siglos XIV y XV era lo mismo que había pasado en Córdoba, Toledo y Barcelona en períodos previos: una vibrante coexistencia cultural de la que formaba parte la comunidad judía, lo cual permitió a los judíos zamoranos, por al menos dos siglos, espcializarse en el estudio de las escrituras sagradas. 

R. Yosef Bittón
La documentación histórica indica que después de 1391, cuando varias aljamas y juderías castellanas fueron violentamente atacadas, Zamora se convirtió en el refugio del saber judío hasta el año de la expulsión, saliendo de aquí el corpus metodológico y doctrinal que, a través de sus maestros, acompañaría a los miles de expulsados en sus diversas rutas, de Lisboa y Amsterdam a Estambul y Jerusalén, pasando por Fez, el Cairo y Safed, como bien se describe en las biografías de varios de las figuras presentadas en el libro.

Confieso que leer estas historias me satisfizo enormemente porque de cierta forma valida lo que desde el año 2010 un grupo de estudiosos e investigadores españoles, portugueses, estadounidenses e israelíes hemos venido defendiendo acerca del lugar de Zamora en el mapa de Sefarad. O lo que es lo mismo, el pasado judío de la ciudad no debe ser estudiado sólo como un momento común a otros poblados y ciudades, sino como el punto de inflexión de la cultura judía en la península ibérica y como tal, valorar su trascendencia para el judaísmo hispano en su conjunto.

domingo, 1 de enero de 2017

Luis de Carvajal, el Mozo (Benavente, 1567- México, 1596)


Nació en Benavente, provincia de Zamora, hijo de Francisco Rodríguez de Matos y Francisca de Carvajal. Se le llamó el Mozo para distinguirlo de su tío Luis de Carvajal y de la Cueva, el Viejo, fundador de Nuevo León, en México, quien lo había hecho su heredero sin que el joven lo supiera. 

A la edad de 13 años, Luis fue con su familia a Medina del Campo donde estudió en el colegio jesuíta. En esa ciudad, sus padres le dieron a conocer su ascendencia judía así como su condición de criptojudíos. El 2 de Junio de 1580, los Rodríguez Carvajal se embarcaron a las Indias en el Santa Catalina que partió de San Lúcar de Barrameda. 

Ya en las nuevas tierras, Luis se dedicó a varios negocios familiares dentro de las redes criptojudías mexicanas. Al poco tiempo de haber llegado al país, su padre, Rodríguez de Matos, enfermó y falleció, pidiendo a su hijo que conservara la fe de sus ancestros y la pasara a su familia. 

El 9 de mayo de 1589, la inquisición detuvo a Luis de Carvajal, el Mozo, pero este se arrepintió y fue castigado a servicios. Sin embargo, durante el cumplimiento de su condena en el Colegio de Tlatelolco regresó a su fe, haciendo uso de los libros de la institución, escribiendo cartas y reflexiones afirmando la misma

En 1595 terminó sus Memorias, presentando a su alter ego Joseph Lumbroso (el iluminado). A punto de zarpar ese mismo año a Italia y luego de haber pagado una alta suma por la eliminación del sambenito, fue nuevamente denunciado ante la inquisición junto a otras 18 personas. 

Se considera a Luis de Carvajal, el Mozo, entre los primeros escritores hispanoamericanos y el primer autor judío de las Américas. 


Nota redactada con datos e información de Enciclopedia de Historia y Cultura Latinoamericana, Gale 2008 y del artículo "Luis de Carvajal, el Mozo; sus memorias, cartas y testamente" de la investigadora Alicia Gojman de Backal (UNAM) 

 The Enlightened. The Writings of Luis de Carvajal, El Mozo. Translated, Edited and with an Introduction by Seymour B. Liebman. (1967). Preface by Allan Nevins.


Otras referencias

Narrative from the Sephardic Atlantic, una reseña sobre el libro de mismo título por Ronne Perelis (en inglés)

Encuentran el manuscrito original de Luis de Carvajal, el Mozo (Joseph Lumbroso) 

La genealogía de los Carvajal se inicia en Fermoselle, pueblo de Zamora, e incluye además a la familia Monteriore (más aquí en inglés)

Eugenio del Hoyo, Historia del Nuevo Reino de León, 1577-1723, Monterrey, 1ra edición, 1970, 2da 2005. 



 
"Todas estas familias emparentadas (1) que hemos venido siguiendo hasta aquí, originarias de una limitada región en la “Raya de Portugal”, pertenecen indudablemente a una especie de aristocracia sefardita, gentes ricas y cultas, muy practicantes de su religión, con una vigorosa conciencia de grupo minoritario y con una gran influencia social dentro de la colonia cripto­judía de la Nueva España y con parientes estratégicamente repartidos lo mismo en Portugal que en España, en las juderías de Francia o de Italia, en Perú o Filipinas conservando entre todos ellos estrechos vínculos de parentesco y de intereses (216).
(…) El famoso prelado español, Juan Rodríguez de Fonseca (Toro, 1451-Burgos, 1524), ministro de los Reyes Católicos, encargado de todos los asuntos de Indias, era natural de la ciudad de Toro y se ha insistido mucho en su origen judío (2)(217)
Notas
1-Se está refiriendo al grupo de familias criptojudías que Luis de Carvajal, el Viejo (Mogadauro, Portugal, 1539- Ciudad de México, 1590) trajo, principalmente, de Benavente, Zamora en 1580 para repoblar lo que es hoy la ciudad de Monterrey en México.  El capítulo IV del libro de Eugenio de Hoyos incluye una reseña biográfica de la mayoría de estas familias, las cuales fueron procesadas por la Inquisición bajo el delito de judaizante en 1596. 

2-Para una reseña de Rodríguez de Fonseca ver: Sagarra Gamazo, Adelaida, Juan Rodríguez de Fonseca, un toresano de dos mundos, Zamora, Instituto de Estudios Zamoranos, 2006, y Paterson, Jack E. “El obispo Rodríguez de Fonseca y la ‘empresa’ de América”.

martes, 27 de diciembre de 2016

Disponible. La regalías serán donadas a la celebración del 5to Congreso Internacional en el mes de Julio 2017

Para adquirir este libro pinche aquí
También está en la librería Semuret (en Zamora) y en el sitio web de Casa del Libro


Descripción
El libro ofrece las claves histórico-culturales que nos ayudan a entender a una de las ciudades y regiones más conocidas de España; y constituye la recopilación más completa de datos y referencias sobre la presencia judía en Zamora.
A las leyendas sobre Viriato, las evocaciones del Romancero y un sin fin de acontecimientos relevantes, se unen ahora las evidencias de un extenso legado judío imposible de ignorar. Además de la cronología, el volumen presenta información sobre nombres y apellidos hebreos obtenidos de la bibliografía consultada, la cual se incluye como aporte adicional.
A esto se añade el acucioso texto biográfico del autor sobre Isaac ben Jacob Campantón (1360-1463), rabino de Zamora, Gaon de Castilla y León, y fundador de la última gran academia rabínica de la Península Ibérica.

jueves, 24 de noviembre de 2016

Un viaje en el tiempo de 500 años

Dos jóvenes israelíes (Bella y Amit Eshbal) eligen visitar Zamora en su luna del miel para intentar recabar datos sobre su antepasado RadBaz*, sabio que vivió en la ciudad a finales del siglo XV

Combativos desde muy jóvenes, críticos con algunos aspectos de su propio país, pero al mismo tiempo con una mente abierta, deseando descubrir las huellas de su propio pasado a miles de kilómetros de Israel. Así son Amit y Bella Eshbal, una pareja de recién casados que ha empleado su viaje de luna de miel en viajar al lugar donde, según les han contado, vivió un lejano, lejanísimo antepasado. Se trata de David ben Salomón ibn Abi Zimra, más conocido como RadBaz.
"Siempre he sabido que mis antepasados vivieron en Zamora, porque el nombre de soltera de mi madre era precisamente esta palabra en hebreo", explica Amit, que trabaja como coordinador en una organización sin ánimo de lucro. "Crecí escuchando a mi abuelo hacer comentarios sobre esta tierra, aunque mi madre nunca habló con él de ello y tampoco aprendió de él la lengua ladina, aunque el resto de mis familiares sí lo hicieron". Precisamente, Amit Eshbal estudia actualmente español, quizá con la latente esperanza de estrechar lazos en el futuro con el país que alumbró el concepto de Sefarad.(leer artículo completo)

 
*Año 1479 - Nace “David ben Solomon ibn Abi Zimra (1479-1589), conocido como RaDbaZ, fue talmudista y cabalista. De acuerdo con el estudioso Yom Tov Assis, su familia era de Zamora, estableciéndose en Fez después de 1492, mientras David fue a Safed y en 1514 al Cairo. En 1517 fue nombrado rabino de Egipto, función que cumplió durante 40 años. En ese tiempo estableció su propia Academia (o Yeshiva) en la cual estudiaron varios rabinos importantes, entre ellos Bezalel Ashkenazi, e Isaac Luria, quien se convertiría en el padre de la nueva escuela cabalística. En su comentario al Cantar de los Cantares, Isaac Akrish, quien vivió diez años en casa de David, cuenta cómo este era respetado tanto por su conocimiento como por sus habilidades sociales. Durante sus años de rabino, David introdujo varias reformas en la vida diaria de los judíos egipcios, así como en la religión. A la edad de 90 años, David renunció a su puesto y repartió su fortuna entre los pobres y los estudiosos. Vivió en Jerusalén por poco tiempo hasta que se retiró definitivamente a Safed donde contó con el apoyo de Josef Caro y falleció a la edad de 110 años” (Assis 10, “David ben Solomon Ibn Abi Zimra or Zamiro” Jewish Encyclopedia)

viernes, 7 de octubre de 2016

"La presencia judía en Zamora fue de siglos y dio una gran cantidad de sabios"

Por José María Sadia, La Opinión de Zamora Edición Dominical, 2 de Octubre, 2016

 La investigación que el profesor cubano Jesús Jambrina ha realizado en el último lustro verá la luz el próximo noviembre a través del libro Los judíos de Zamora. Una cronología anotada (Editorial Verbum). Jambrina, docente de la universidad americana de Viterbo y con raíces en Gema del Vino, cree que el volumen podría convertirse en "referencia" tras una sequía de más de tres décadas de publicaciones monográficas sobre el legado hebreo. El trabajo se presentará en la ciudad el próximo verano, en el contexto del quinto congreso sobre la Zamora sefardí.





-¿Dónde arranca la investigación que ha terminado en la publicación de Los judíos de Zamora. Una cronología anotada

-En 1992 se celebró un congreso en Zamora sobre la realidad judía. En ese mismo año se publicó el libro monográfico de María Fuencisla García Casar, El pasado judío de Zamora. Desde entonces y hasta ahora, no se ha producido más novedad. Cuando leí el trabajo de Fuencisla en el avión de regreso a Estados Unidos después de mi primer viaje en el 2010, comencé a descubrir que el pasado judío de esta provincia no era una cosa pequeña, como se había querido hacer entender. Mi trabajo de investigación cambió completamente cuando descubrí que hubo una academia rabínica asociada a la figura de Isaac Campantón. 

-A través de los congresos celebrados en los últimos cuatro años, han aflorado datos desconocidos para la mayoría, ¿nadie se había interesado antes por ellos? 

-Francamente, no. El único trabajo es el de María Fuencisla, que debería reeditarse para incorporar la información aparecida en las últimas tres décadas. Mi trabajo Los judíos de Zamora. Una cronología anotada será un volumen de consulta que reúne toda la información dispersa sobre Zamora aparecida en documentos de países como España, Portugal, Estados Unidos, Israel, Brasil o México. Todos estos datos aparecen juntos en un solo volumen, que incluye una extensa bibliografía sobre el tema. Es una complicada labor que le estoy ahorrando a los investigadores que vengan después. Podría decirse que este libro será la principal referencia en los próximos años.

-Ha hablado de diferentes personajes relevantes en las comunidades hebreas de la ciudad, ¿quién es el más importante de ellos? 

-Si algo distingue a mi trabajo es el reconocer la importancia de Isaac Campantón para Zamora. Coloco a este personaje a la misma altura que Maimonides para Córdoba. Campantón tiene su propio ensayo biográfico en las páginas de la publicación. Y para quien esté interesado, he añadido una lista de nombres y apellidos hebreos extraídos de todas las referencias que he consultado. 

Portada de Darkhei ha- Gemara o Darkhei ha-Talmud (Una metodología del Talmud), de R. Isaac Campantón, edición de Mantua, 1593. 

-¿A quién va dirigido Los judíos de Zamora?

-Está pensado, en principio, para los investigadores, pero cualquier lector interesado en el tema judío en Zamora y en España lo encontrará interesante. La provincia aparece en un amplio contexto geográfico, conectada con Toledo o Portugal. 

-¿Cree que la investigación sobre el pasado hebreo va a renacer con esta publicación?

-Pienso que sí. Se va a poder comprobar que la presencia judía en Zamora no fue testimonial, pequeña, sino extendida en el tiempo, durante cuatro siglos. La situación fue diferente a lo que ocurrió en Toledo, Barcelona o Sevilla, cuyas aljamas sufrieron violentos ataques en 1391. Allí, las comunidades hebreas fueron prácticamente exterminadas, algo que no sucedió aquí. A Zamora comenzaron a venir judíos desde el siglo XI hasta llegar a convertirse en refugio para los que venían de toda la península. Lo demuestran apellidos que proceden de Valencia, Barcelona y otros lugares del sur del país. 

-El Ayuntamiento tiene planeado encargar una investigación para conocer el peso de la cultura judía y mostrársela a la gente de aquí y a los visitantes, ¿su trabajo puede desempeñar esa tarea? 

-La Ruta Sefardí creada en 2014 es ya un referente. Se debe mantener como el primer paso del Ayuntamiento para recuperar el legado judío. A partir de ahí, se pueden hacer otras muchas cosas. El manual va a ofrecer un punto de partida, referencias muy concretas sobre el potencial de la ciudad en este ámbito. Los congresos han demostrado el nivel de Zamora y mi trabajo es el sello de la importancia del pasado hebreo. Ojalá sea referencia también para el Ayuntamiento. 

-¿Qué cuatro o cinco conclusiones le gustaría que extrajeran las personas que se acerquen a la nueva publicación? 

-Lo primero, que la presencia judía en Zamora no fue pasajera, de un solo siglo, sino de varios. Después, la cantidad de sabios que produjo esta tierra. En el siglo XIII ya tenemos a Abraham de Zamora, al que le siguen Isaac Campantón, Samuel Valensí, Isaac Aboab II, Jacob y Leví Habib, Abraham Saba, Isaac Arama. Ellos no estaban aquí por casualidad, sino que vinieron con un objetivo. Por otro lado, queda probado que existió una convivencia real en esta región, no hubo grandes ataques violentos contra los hebreos. Asimismo, me parece muy importante destacar que debería abordarse el aspecto de los conversos. Todo indica que Zamora fue una ciudad conversa. La figura de Alfonso de Zamora no es casualidad, uno de los sabios conversos más importantes que dio este país, traductor de la Biblia políglota. 

-¿Por qué motivo todas estas referencias documentales no han quedado plasmadas en vestigios materiales como en otras ciudades? 

-Todos los historiadores importantes que han investigado Zamora siempre le han dado un papel clave a los judíos, desde Fernández Duro en sus crónicas hasta Florián Ferrero, antiguo director del Archivo Histórico Provincial, Carlos Carrete Parrondo, que falleció el pasado año, o María Fuencisla García Casar. ¿Por qué no hay vestigios históricos? Yo diría que sí los hay. El candelabro de la iglesia de San Ildefonso es una evidencia clara, acabamos de constatar que existe un "mikvé" en la antigua Hostería Real, sabemos dónde está el cementerio judío donde habría que hacer un trabajo de arqueología. 

Januquilla en el Sillar en la Iglesia de San Pedro y San Idelfonso en Zamora datada en el siglo XII

Conocemos también el emplazamiento de la sinagoga mayor. Son lugares que se podrían explorar. Pero también tenemos los sellos hebreos, uno de ellos en el Museo Sefardí de Toledo, que fueron estudiados por Cantera Burgos, además de una "ketubah" o certificado de matrimonio judío firmada en Zamora en 1447, actualmente en la Biblioteca Nacional de Israel. Por otro lado, hay varios libros hebreos que fueron impresos en esta ciudad y no podemos olvidarnos de la construcción de la plaza de Santa Lucía, que varios investigadores identifican como una sinagoga. Obviamente, después de tres siglos de Inquisición es difícil que se conserve algo. 

-¿Cuándo está previsto que el Los judíos de Zamora llegue a las librerías de la provincia? 

-Confiamos en que llegue en noviembre. La presentación en Zamora, sin embargo, tendrá que esperar al próximo verano, cuando tendrá lugar el quinto congreso. 

-Supongo que después de más de cinco años de trabajo, para usted es una satisfacción sacar a la luz su investigación?

-Cuando comencé en esto, la aspiración solo era escribir un artículo. A lo largo de estos años, esas pocas páginas se han multiplicado. La investigación ha sido un placer y ver el libro impreso será una satisfacción muy grande. 

-Por cierto, el Centro Campantón no deja de participar en diferentes actos en lugares muy diferentes, ¿cuáles han sido los últimos?

-El centro acaba de participar en la Feria del Libro Español de Israel, un encuentro anual apoyado por el Ministerio de Cultura de Israel junto a las embajadas iberoamericanas. José Manuel Laureiro y Anun Barriuso, miembros de la directiva, recibieron un reconocimiento a su labor de investigación de años (ver entrada más abajo en este mismo blog). Nos congratulamos de ello. Por otro lado, el Colegio Académico de Netanya, también en Israel, ha premiado con la medalla del Valor a Genie Milgrom, con raíces en Fermoselle, por su trabajo sobre genealogía que ha presentado en Zamora en alguna ocasión. 

-¿Qué puede avanzar sobre el próximo congreso?

- Será la quinta edición y queremos que sea algo especial, aunque como se sabe no tenemos fondos para hacer algo grande. Trabajamos en las propuestas que se darán a conocer. De cualquier modo, todos estos reconocimientos de los que he hablado prueban la importancia del legado judío. Es el momento de que Zamora, en su conjunto, comience a valorar este patrimonio cultural colectivo. Por eso, ha llegado la hora de que el proyecto de un museo se convierta en realidad. Juntos podemos materializarlo.

miércoles, 21 de septiembre de 2016

“Mis 15 abuelas” fermosellanas y un premio en Israel


Una cubanoamericana con raíces en Fermoselle, premiada por el Colegio Académico de Netanya

 

 

20/09/2016 Zamora3.0.
Genie Milgrom, cubanoamericana con orígenes en Fermoselle, ha recibido la Medalla del Valor que otorga el Colegio Académico de Netanya, en Israel, por sus investigaciones sobre sus antepasados judíos y por la ayuda que brinda a quienes desean regresar al Judaísmo.

Genie inició sus trabajos de genealogía en Zamora, donde llegó a documentar en archivos sus 15 abuelas maternas que sabían de su origen judío, un secreto que guardaron por varias generaciones, aunque profesaban el catolicismo como religión pública. Esta historia ha sido contada por Genie en sus libros Mis 15 abuelas (2013) y Cómo encontré a mis 15 abuelas (2014)

Asimismo, Genie es una de las voces más conocidas en la defensa de los Anusim o forzados a la conversión en el mundo iberoamericano a quienes ayuda a ser visibles tanto en Israel como en Estados Unidos a través de sus libros, conferencias y entrevistas.

Además de la Medalla del Valor, Genie Milgrom, quien reside en Miami y pertenece a la comunidad judía ortodoxa de la ciudad, ha recibido además el Premio al Mejor libro Latino en la categoría de inspiración (2015) y la Llave de la Judería de Fermoselle en el 2012.

lunes, 19 de septiembre de 2016

Israel reconoce las investigaciones del legado judío en La Raya


NoticiasCyL-Zamora 
Los educadores José Manuel Laureiro y Anun Barriuso, autores del libro El Norte de Sefarad (2005), han sido reconocidos por sus investigaciones sobre el legado judío de La Raya


Los educadores José Manuel Laureiro y Anun Barriuso, autores del libro El Norte de Sefarad (2005) y miembros de la Junta Ejecutiva del Centro Isaac Campantón han sido reconocidos en Israel por sus investigaciones del legado judío en La Raya.

La Organización Latinoamericana, España y Portugal, con sede en la ciudad israelí de Ra’anana, entregó su reconocimiento con motivo de la Feria Internacional del Libro español en Israel, un evento realizado en colaboración con el Ministerio de Cultura y las embajadas de países iberoamericanos. 

José Manuel y Anun son pioneros en la recuperación de la historia de los Anusim, o forzados a la conversión, lo que los ha llevado a revelar las diversas vías y maneras en que los marranos, criptojudíos o “nuevos cristianos” resistieron el acoso de la iglesia y la inquisición, una de ellas a través del refugio en zonas alejadas del norte de la península, incluida la región de Tras os Montes en Portugal. 

Por años, ambos investigadores han sido presencia habitual en medios de comunicación e instituciones como Radio Sefarad y el Centro Sefarad-Israel, en Madrid, y desde el 2013 asiduos participantes en el congreso internacional sefardí en Zamora, del cual son co-organizadores.
Anun Barriuso tiene sus orígenes maternos en Villanueva del Campo hasta donde ha trazado su herencia judía y donde lleva a cabo un estudio de la memoria oral entre las personas mayores del pueblo.

lunes, 11 de julio de 2016

La Sinagoga Mayor de Zamora: una anécdota


En los siglos XIV y XV la ciudad de Zamora era conocida por su numerosa población judía y especialmente por su antigua academia rabínica. Según nos cuenta Cesáreo Fernández Duro en su Crónica histórica de la ciudad y el obispado de Zamora (Madrid,1882), desde el año 1094 ya existía sinagoga en la Puebla del Valle, más tarde llamada la judería vieja, hoy barrio de La Horta.

En el año 1259, el obispo Suero acuñó a Zamora como aljama para lo cual, seguramente, además del número de familias e impuestos, consideró la existencia de un o más templos. El primer registro oficial de una sinagoga en la ciudad lo tenemos en el año 1283 bajo el reinado de Sancho IV.

Poco más de un siglo después, en 1411, durante uno de sus sermones en la cercana Salamanca, el predicador Vicente Ferrer refierió una Sinagoga Mayor en Zamora de lo cual podemos inferir que la población hebrea de la ciudad había crecido y que muy posiblemente existiesen otros templos “menores”.

Años más tarde, en 1417, tenemos el dato de Juan II donando el altar de una sinagoga al claustro de Santa María de Dueñas. Y en 1419, luego de su conversión, la viuda de un miembro de la familia Benavento entregó una sinagoga, a todas luces privada, a la iglesia. Dicha sinagoga se encontraba en las inmediaciones de la iglesia de Santa María la Nueva.

Sabemos que por esa época Zamora ya era el centro de los estudios judíos en la península ibérica, liderado por el R. Isaac Campantón (1360-1463) y al que acudían estudiantes de todos los reinos, incluido el de Portugal. Tenemos documentación histórica sobre la participación de Campantón, junto a otros sabios judíos castellanos y leoneses, en la organización de las juderías y aljamas de la región después de los ataques violentos de 1391.

De entre varias referencias sobre la importancia de Campantón para la tradición judía, tomamos la de R. Eliyahu Capsali (en El Judaísmo Hispano, traducción de Yolanda Moreno Koch, 2005, pp. 127-28), cuya crónica de la vida en Sefarad, es una de las más autorizadas por los historiadores:
Estableció Adonay un salvador para Israel, un gran hombre, fuerte y vigoroso, sabio y capaz de mover montañas, intrépido entre los valientes, el sabio, el gran Rab R. Yishaq Campantón, sea su recuerdo para bendición, que restableció a los sacerdotes en sus funciones y a los levitas en su servicio religioso y a Israel en su rango: restituyó la corona (de Adonay) a su condición primordial. Formó a muchos alumnos e hizo una cerca de la Torah.
De sus mejores alumnos y amigos hubo cuatro que bebieron siempre agua viva y buena y figuraban en los escritos (Núm. 11,26): en el nombre del primero, capaz de mover montañas y molerlas, la luz sagrada, el ingenioso, el alegre Rab. R. Yishaq Aboab, sea su recuerdo para bendición, quien sólo tenía un ojo, fue único en su generación. El nombre del segundo sinay, - Adonay vino desde el Sinaí (Deut 33,2) -, el más importante de su pueblo y de los rabinos de su nación el sabio R. Yishaq de León. El nombre del tercero el que está sentado en cátedra, el más sabio gusanillo (2 Sam 23,8), el sabio R. Yosef Hayyún, sea su recuerdo para bendición, está tullido de ambos pies. Y el cuarto río es el Eúfrates (Gen 2, 14) cuyas aguas son fructíferas y abundantes, el sabio Simón Meme, sus aguas estarán seguras (Is 33,16), con las fieles misericordias prometidas a David (ibid 55,3).
Y a continuación entonces, aparece una anécdota mítica, cuyo significado ubica a estas cuatro figuras en el lugar la sinagoga, situada por estos años en la actual Plaza de San Sebastián y la ciudad – Zamora- con las cuales se identifica la transmisión del legado judío en Sefarad antes de la expulsión y en la diáspora:
Una vez, estando sentadas estas cuatro personalidades en el umbral de la sinagoga, pasó un hombre sabio por entre ellos, les miró y dijo: “sobre una piedra hay siete ojos, que son los ojos de Israel, su luz, sus cedros y lo más selectos de sus valientes”. Por medio de los cuatro sabios se extendió la Torah en Sefarad, en Portugal y en el Magreb. Por todo lugar al que iban iba también ante ellos gloriosamente la bendición. Y si no fuera por esto no hubiera quedado nada. Estos sabios fueron anteriores a la expulsión, una pequeña minoría, sin importancia (Is 16, 14)(…)
De esta forma, simbólica, poética, la más alta representación estética en la época renacentista y barroca, entra la Sinagoga Mayor de Zamora en el flujo histórico de la diáspora sefardí, perpetuando el conocimiento, la enseñanza y la amistad de estos sabios en la memoria de la comunidad judía de la época. Su existencia es una marca de identidad que ilustra y sintetiza el imaginario peninsular sobre la ciudad de Zamora desde al menos el siglo XIII. 

lunes, 4 de julio de 2016

Un "mikve" encerrado en la Hostería Real

Seguimiento a la noticia disponible más abajo.

Un equipo del Centro Issac Campantón tuvo la oportunidad de entrar y fotografiar el baño judío en La Hostería Real. A primera vista, la construcción cumple con los requisitios necesarios para ser considerado un mikveh, o baño judío, datado por algunos especialistas como erigido en el siglo XV y así consta en las descripciones disponibles del inmueble. Según se nos cuenta en la entrevisra más abajo, a inicios de los años 90 la hebraísta María Fuencisla García Casar, en efecto, lo reconoció como un baño judío. El Centro Campantón ha comenzado a llevar una memoria especializada del lugar con vistas a promover, con la aprobación del propietario del inmueble, su señalización dentro de la Ruta Sefardí de la ciudad.





Un "mikve" encerrado en la Hostería Real

José María Sadia, La Opinión de Zamora, 29 de Julio, 2014. Fotos: Javier de la Fuente
  En origen, los judíos utilizaban los baños rituales como una suerte de purificación. Utilizaban un lugar especial, un mikve , que cumplía dos requisitos fundamentales: el agua debía fluir y renovarse de forma constante y tenía que cubrir al completo el cuerpo. Tanto los hombres como las mujeres -ahora es una costumbre ligada más al género femenino- utilizaban estos espacios de manera frecuente. 

Todavía hoy el agua baja de la peña sobre la que se asienta la ciudad para renovar el agua de un mikve oculto en el interior de la Hostería Real, un edificio hoy clausurado fruto del infortunio y de una trayectoria reciente tan rocambolesca como el olvido en el que habita, posiblemente, uno de los escasísimos legados arqueológicos de la importante presencia hebrea en varias zonas de la ciudad, en particular, los Barrios Bajos. 


Alfredo del Cueto, delineante.

La historia del baño judío y del propio edificio es la historia de Alfredo del Cueto, delineante que emprendió a mediados de los ochenta un noble proyecto para el edificio hoy clausurado: impulsar un museo en el que dar a conocer cuatro centenares de trajes de la provincia con una antigüedad de hasta cuatro siglos. Con tal fin, Del Cueto invirtió sus ahorros en la compra de la propiedad, por entonces un conjunto de viviendas que empañaba la impronta del palacio que habitó el último inquisidor de la ciudad. "Se trataba de un edificio catalogado y allí no podías hacer cualquier cosa", precisa el ya jubilado delineante. 

El palacio poseía un ramillete de aspectos de extraordinario valor y la obra de Del Cueto consistía en separar el polvo de la paja. Junto a los arquitectos Alfonso Crespo y José Ángel Bueno, el promotor impulsó la reforma integral de las estancias, delimitadas por sillería de piedra y adobe prensado, con unos muros que rozan el metro de anchura en algunas zonas. "Incluso había un excelente artesonado en la primera planta formado por piezas encajadas", rememora. 


Hosteria Real, ubicada en la Cuesta de Pizarro, Zamora

Sin embargo, el lugar más especial del edificio no eran su fachada, ni el patio que muchos recordarán de la reciente etapa como hostería. Sino un pequeño espacio que unía la roca que sostiene la muralla con el resto de la propiedad. "Cuando me encontré con aquello, advertí de que se trataba de un baño ritual, pero o no me creyeron o había un notable desinterés por aquello", explica Del Cueto. En cambio, la historiadora Fuencisla García Casar, que editó un trabajo monográfico sobre la presencia judía en la ciudad, "acudió a verlo y no tuvo duda alguna de que se trataba de un baño judío". 

Pero, ¿qué aspecto tenía aquel mikve? "Es un espacio situado al fondo, con cinco peldaños para bajar al baño y un pilar que sujeta una barandilla de sillería. Lo más importante es que está construido a cielo abierto, excavado en la misma roca y con una profundidad de un metro de agua", explica Del Cueto. Un orificio conecta el baño con un pozo situado en el centro del patio del palacio y mantiene el nivel del agua que podría ser mayor de obstruirse el agujero. 

Plano delineado por los ingenieros al momento de reconstruir la Hostería Real
Se trata de uno de los tres espacios que el Centro Campantón -creado tras la celebración de un congreso sobre la herencia sefardí en Zamora- pretende estudiar junto al cementerio hebreo radicado en Valorio o la Cueva Árabe, que pudo ser una antigua sinagoga. Al frustrarse el proyecto del museo del traje, Del Cueto impulsó allí el restaurante Pizarro (como la cuesta en la que está emplazado) a principios de los años noventa. Tras aquella experiencia profesional, el palacio cambio de manos y nació la Hostería Real, clausurada desde hace dos años, lo que impide a los investigadores acceder al interior en la actualidad.


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domingo, 3 de julio de 2016

Breve reportaje fotográfico de las Jornada Sefardíes Zamora 2016.



Panel "El Norte de Sefarad: perspectivas y definiciones", Centro Sefarad-Israel, 27 de Junio. Presentes de izq. a drch: Judith Cohen, Gregorio G. Olmos, José Manuel Laureiro y Anun Barriuso. Moderador: Jesús Jambrina.



Público en el panel foto anterior.

Vino y cultura judía en Zamora. 29 de Junio, Tour de la D.O. Tierra del Vino, en el cual los miembros del Centro Isaac Campantón entregaron datos al Consejo Regulador para agregar a la historia de la cultura vinícola de la región. 
Ponentes y participantes en el IV Congreso Internacional Sefardí visitan la bodega Bocos.


El 30 de Junio se realizó la ya habitual Ruta Sefardí por los diferentes puntos de las juderías vieja y nueva.


Basado en la documentación histórica, la ubicación en el área central de la judería vieja, la orientación geográfica y las recientes investigaciones sobre las focalizaciones acústicas del sitio, el Centro Isaac Campantón propusó la señalización de Santa Lucía # 10 como una de las primeras sinagogas de Zamora, lo cual fue anunciado durante la visita a la Ruta Sefardí.

El Concejal de Economía y Turismo del Ayuntamiento de Zamora, Christoph Strieder dio la bienvenida a los participantes en el IV Congreso Internacional Sefardí, el 1 de Julio.