miércoles, 27 de marzo de 2019

El congreso sefardí de Zamora viaja a Jerusalén




Este año, el congreso internacional sefardí que se realiza cada año en Zamora viaja también a Jerusalén. Dos son las razones principales para esta decisión. La primera se relaciona con devolver a la cortesía a los amigos israelíes que desde el primer año nos acompañan en esta iniciativa de estudiar y dar a conocer el legado judío de la ciudad del Duero. Entre ellos y ellas, la poeta Margalit Matitiahu, quien ha estado en varias ocasiones y, junto a otras personas e instituciones, en nombre de los escritores de aquel país, promovió en el 2015 la placa homenaje a León Felipe, inaugurada en el campus Viriato en octubre de ese año y en cuyo evento participaron poetas judíos, conocedores y admiradores de la obra del zamorano.

También, desde Israel nos visita cada año Abraham Haim, presidente del Consejo de la Comunidad Sefardí de Jerusalén, organización que apoya, colabora y reconoce desde sus inicios la labor investigativa que desarrolla el Centro Isaac Campantón. Igualmente, han estado con nosotros desde Israel, el profesor Abraham Gross, de la Universidad de Bar Ilan, Yitzchak Kerem, de la Fundación para la Diversidad Judía, Marion Ficshel, periodista y documentalista que trabaja en una película sobre los judíos de Zamora, el año pasado tuvimos a Sarah Ahroni, una de las escritoras israelíes más conocidas en este momento y su esposo Meir, también escritor. Y así, otros amigos y amigas que cada año, pagándose sus propios gastos, viajan desde Israel hasta Zamora con el objetivo de asistir a nuestro congreso.

La otra razón por la que iremos a Jerusalén este año es porque con esta ciudad los judíos de Zamora tienen conexiones directas: Levi ben Jacob Habib (1483- 1545), nació en la capital zamorana y, debido a sus conocimientos, llegó a ser rabino principal de Jerusalén desde 1525 hasta su fallecimiento. Levi fue hijo de otro ilustre judío zamorano, Jacob ben Salomón Habib (1460-1516), cuya obra “En Ya’akob” constituye una referencia obligada en la enseñanza de la tradición hispano hebrea; a principios del siglo XX este libro tenía más de treinta ediciones, incluidos los comentarios que les hizo Levi al ser él quien lo terminó después de la muerte de su padre. Con Jacob, pero sobre todo con Levi Habib, la escuela rabínica surgida en Zamora a finales del siglo XIV llegó también a Jerusalén puesto que en Safed se había instaurado poco después de la expulsión a través de otros seguidores como Jacob Berah (1474-1546).

Si en algún momento pensaste en ir a Jerusalén a conocer su lado judeoespañol, esta es, sin duda, una oportunidad única. Nuestro guía allí será Abraham Haim, oriundo de la ciudad y conocedor de sus mejores sitios. Del 20 al 25 de junio, tendremos la oportunidad de visitar, entre otros lugares, los barrios sefardíes de Ohen Moshe, Mishkenot Shaananim y Yemín Moshe y las cuatro sinagogas históricas del barrio judío antiguo (foto) que acaban de cumplir 750 años de su establecimiento, una de ellas fundada por judíos españoles en el siglo XIII.

Si necesitas alguna otra información puedes llamar o enviar un Whassup a 609 740 116

Publicado en El Día de Zamora, 5 de Mayo, 2019, leer Aquí 

martes, 26 de marzo de 2019

Reconectando a los hispanos y latinos con sus raíces judías


Panel en AIPAC, 25 de marzo, 2019, Washington D.C. 

Panelistas: Dr. Ofir Haivry, Instituto Herzl (Israel), Genie Milgrom, Genealogista y autora (U.S.A), Ashely Perry, Presidente de Reconnectar (Israel), y Michael Freud (moderador), Presidente of Shavei Israel (Israel)



 
Lo que sigue es sólo un resumen de algunas de la ideas principales. Los videos completos pueden verse en las cuentas de Facebook de Ashley y Genie. 

1-    Número de hispanos y latinos con ancestros judíos

Ashley: De acuerdo con las investigaciones académicas de más de 60 especialistas, 1 de cada 4 latinoamericanos tiene ancestros judíos a lo cual habría que agregar a los latinos en Estados Unidos, a las personas en España y Portugal donde los estudios han encontrado que 1 de cada 3, 1 de cada 5 tiene ancestros judíos. Esto pone el numero en alrededor de 100 millones.  Sin embargo, no todas estas personas desean regresar al judaísmo; basándonos en una encuesta que hicimos en Reconectar: al 14% de ellas les gustaría identificase como judías y unirse al pueblo judío; 30% son conscientes de sus raíces y quieren saber más. Otros resultados son: 51% desea conocer más sobre el estado de Israel, 50% quiere visitar Israel, al 46% - casi la mitad- le gustaría abogar por Israel. Estos números cambian el juego.

Dr. Haivry: Hay muchos niveles para estos números. La mayoría está interesada en aprender sobre Israel, judaísmo e incluso idioma hebreo. Una parte significante se ha organizado en grupos en diferentes lugares, por ejemplo, Brasil, están muy orgullosos de sus ancestros judíos y en muchos casos defienden a Israel más que algunas comunidades judías tradicionales que temen exponerse demasiado por miedo a los ataques a sus sinagogas. Existen además comunidades judías organizadas que quieren ser oficiales. Algunos miembros quieren convertirse, otros sólo quieren ser reconocidos, y un pequeño número desea venir a Israel. Debemos clarificar que los números dependen de la región, por ejemplo, en Chile son menores que en Brasil, México o Colombia. Yo diría que se trata de un movimiento de base (grassroot movement) sin un comando central y sin ningún esfuerzo israelí. El 99% de lo que está sucediendo viene de personas que se quieren reconectar. Tenemos que encontrar la manera de aproximarnos a este movimiento de base.

Genie: La pregunta principal aquí es cómo esta reconexión se relaciona con Israel. Vengo de una familia católica cubana, sin embargo, siempre me sentí judía y me convertí al judaísmo hace muchos años. Después de ello se mantuvo la necesidad de saber por qué me sentía tan atraída hacia el pueblo judío y no fue hasta el fallecimiento de mi abuela que pude hacerlo porque ella me dejó algunas joyas con motivos judíos que le habían dejado su madre y su abuela. Debido a esto, pude investigar y trazar mi linaje materno hasta el año 1405, antes de la inquisición en España. Esta es la misma historia de muchas personas en este movimiento de base que menciona el Dr. Haivry. No obstante, no todo el mundo tiene la tenacidad y los recursos para encontrar los documentos en los archivos como lo hice yo.

La diferencia entre mi historia y mi familia y otros judíos de la diáspora, por ejemplo, los judíos rusos es que, incluso con toda esta documentación probando que fuimos judíos de siempre, sólo yo me he interesado por el tema. Esta es una experiencia de tipo personal, de uno a uno, lo que la hace única en comparación, como dije, con los judíos rusos que emigran a Israel masivamente. Nosotros, en el mundo hispano, regresamos uno a uno; un aquí, otro en otro sitio y así podemos sumar los 100 millones que menciona Ashley, no es que todos vamos a retornar juntos a la vez. Cuando alguien te dice “Me siento judío” no es porque quieran complacer a alguien, es una declaración muy seria que debemos tener en cuenta. Es un fenómeno de los últimos 20 o 30 años. Antes de convertirme al judaísmo, Israel era parte de un libro de historia, después se me hizo un lugar más grande que la vida misma.

Michael: El alcance de este fenómeno es vasto, lo vemos de Barcelona a Brasil, de Perú a Palma de Mallorca, también el estatus socioeconómico es diverso, desde campesinos en el norte de Brasil a profesores en el noroeste de Portugal. Cuando las personas escuchan estos nombres pueden sentirse intimidadas o asustadas por momentos. Lo que vemos en los trabajos y acciones de campo es la reticencia de muchas comunidades judías (se refiere a las tradicionales) a darle la bienvenida dentro de su espacio a estas personas y a esto se refiere la segunda pregunta: 

2-    ¿Por qué esta preocupación con los números? ¿Cómo creen que las comunidades judías organizadas deben abogar por esta realidad?

Dr. Haivry: El número real de personas que desea convertirse es pequeño, en parte debido a las dificultades que ello implica. Por otra parte, moralmente, no creo que debamos cerrarle la puerta a quienes, en muchos casos, descienden de quienes fueron sacados a la fuerza del pueblo judío (referencia a los conversos en España, Portugal y América Latina). Asimismo, debido al antisemitismo, las leyes judías han sido muy estrictas por muchas generaciones, en el momento en que alguien deja el judaísmo, desaparece, sus hijos ni siquiera saben que fueron sus padres y familiares fueron judíos; ha habido muchos matrimonios interculturales, por lo tanto, pienso que esta Nueva Diáspora de Latinos es algo maravilloso, podemos tener un núcleo judío acompañado por todos aquellos que se identifican como judíos y que sean parte del pueblo judío. Mi posición personal es que debemos darle la bienvenida y acercarlos a nosotros.

Genie: Estos números son basados en estudios de ADN certificados por demógrafos como el Dr. Serio Della Pergola (Universidad Hebrea de Jerusalén). Como el Dr. Haivry dice, la mayoría de estas personas no desea convertirse, sin embargo, como judíos debemos preguntarnos cuán limitadas son nuestras relaciones alrededor del mundo y cuán importante es que aquellos que se identifican con el pueblo judío, incluso cuando continúen yendo a misa todos los domingos, digan orgullosamente “Tengo ancestros judíos”, imaginemos qué significaría para el estado de Israel tener millones de nuevos amigos.

Ashley: Cada vez que me encuentro con los descendientes de judíos, conversos, Anusim, cripto judíos, como quiera que se les desee llamar, siempre les digo, “la diferencia entre tu y yo está sellada en el tiempo (histórico)”. Puedo trazar mi apellido Pérez a un hombre que dejó Portugal en la época de las coversiones forzosas. Algunas de aquellas personas fueron a Gran Bretaña y fundaron pequeñas comunidades y lo mismo sucedió en otros sitios, incluido Estados Unidos, donde los primeros judíos fueron sefardíes huyendo de la inquisición en Brasil., lo mismo para América Latina. Soy judío hoy porque mis ancestros tuvieron mejor suerte escapando.

Muchos de los judíos esta habitación hoy también son B´nei Anusim, independientemente de que seas Askenazí, Sefardí o Mizrají, lo más seguro es que tengas un antepasado en la península ibérica; los judíos aquí fueron convertido forzadamente entre ocasiones: por los visigodos, los árabes y los reyes católicos; lo mismo pasó en algún momento de la historia con las juderías de Hungaria, Alemania, Rusa, Yemenita, Persa y otras. Todos nosotros o casi todos nosotros hemos tenido antepasados que fueron forzados a convertirse en algún momento de la historia. ¿Qué significa esto? Pues que desde la antigüedad los rabinos han tenido que producir leyes para decidir cómo representar a los convertidos por la fuerza, unos dirían que no son judíos formales, otros tendrían otra opinión, pero la pregunta es qué vamos a hacer hoy, cuál es nuestra responsabilidad en el siglo XXI.

No me gustan las comparaciones, pero la inquisición significa para los judíos de España y Portugal lo mismo que el holocausto para los askenazíes hoy, al punto que en Yom Kippur, en el Kol Nidré, incluimos un reclamo para “nuestros hermanos y hermanas encarcelados por la inquisición”, ¿por qué hacemos esto? Creo firmemente que lo hacemos porque todavía hay muchas personas mentalmente en prisión. Aunque los calabozos están abiertos – no hay Autos de Fé, ni hogueras- sin embargo, millones de personas que todavía viven mentalmente en las cárceles de la inquisición. No somos misionarios, no vamos por ahí convirtiendo a otras personas ni le decimos qué tienen que hacer, pero si nos extienden sus manos, es nuestra obligación moral y ética aceptarlas.


Michael: Una aclaración: Ashley mencionó el término B’nei Anusim  que en hebreo significa “aquellos que fueron forzados a convertirse”, los historiadores usan el término derogatorio de Marrano. Nosotros preferimos B´nei Anusim.

Puesto que estamos en AIPAC donde el estado de Israel es el centro de la conversación, me gustaría llevar la conversación a esa dirección y cómo los números y el movimiento de base del que estamos hablando se puede traducir en apoyo a Israel. Según el Instituto Pew de Investigaciones, existen alrededor de 58 millones de hispanos y latinos en Estados Unidos conformando el 18% de la población total y de acuerdo con el Buro del Censo este número de duplicará en el año 2050, luego es una población que está creciendo, no sólo cuantitativamente, sino en su impacto económico, social y en su poder político; al mismo tiempo, nuestras encuentras muestran que los hispanos o latinos en Estados Unidos no tienen una opinión ni favorable ni negativa de Israel en tanto ellos vienen de países donde Israel no está en las noticias de la misma manera que en Estados Unidos, básicamente son una pizarra en blanco en el tema. Dado este hecho, debemos pensar en el papel que jugarán los Hispanos y latinos en las generaciones futuras en Estados Unidos. 


3-    ¿Qué puede hacer Israel y las comunidades judías estadounidenses para involucrar a los hispanos y latinos en nuestra causa?

Dr. Haivry: No soy especialista en la judería estadounidense, pero, por alguna razón que desconozco, Israel juega un papel central en el retorno de los judíos hispanos y judíos, sin embargo, Israel, independientemente del origen, es muy cauteloso aceptando a comunidades judías. Pienso que debe haber algún tipo de entendimiento entre las instituciones y comunidades judías acerca de cómo tratar este tema más seriamente. Antes de que se pueda hacer algún esfuerzo – y personalmente creo que debe hacerse – debería haber un entendimiento entre Israel y el liderazgo judío en cómo actuar en este caso.

Genie: En las América, por ejemplo, en países que han movido su embajada a Jerusalén, como Guatemala y Honduras, las personas empiezan a conocer un poco más sobre Israel. En Estados Unidos, las Federaciones judías en las ciudades podrían comenzar a invitar a los hispanos y latinos a sus celebraciones. Soy cubana, pero ahora en Miami hay muchos venezolanos que a los que podrían acercarse. Las Federaciones y las sinagogas podrían construir esos lazos con Israel.

Ashley: Trabajé por 10 años en el gobierno israelí en relación con organizaciones judías y sé la cantidad de tiempo, dinero y recursos que se emplean para llegar a muchos sitios. Pienso que nuestra relación con la comunidad hispana debe basarse en nuestros ancestros e historias compartidas; la gran mayoría de los judíos, donde quiera que se encuentren, tienen algún tipo de raíces en la península ibérica y en la cultura hispana. Si le pones música en judeo-español a un hispano se identifica con ella de manera inmediata, la pueden reconocer. Lo he hecho con algunas celebridades hispanas cuando visitan Israel, les encanta y quieren oír más. Ese, por ejemplo, es un punto de contacto.

Lo hemos probado en nuestro sitio web donde se han registrado miles de personas interesadas en conocer sobre sus raíces judías, cuando le preguntamos sobre el estado de Israel, quieren saber más, debemos hablarles como hermanos y hermanas como parte de la amplia familia hispana y latina. Podemos hablar diferentes idiomas, mencionar no sólo el Yiddish sino también el Ladino o judeo-español, ese es un buen punto de conversación. Le he preguntado a hispanos que solían tener una posición anti-Israel debido a los prejuicios que existen en muchos sitios, por qué cambiaron de posición y he notado que fue el conocimiento sobre sus ancestros judíos y el patriotismo hacia sus raíces culturales lo que los hizo cambiar. La cosa es que mientras más descubren su historia familiar más descubren sus antepasados judíos y eso lo acerca a Israel, es parte del camino. 
 
Más información

La posición de Ley judía, del Pueblo Judío y del estado de Israel hacia los Marranos (AQUÍ) 

lunes, 25 de marzo de 2019

El holocausto y los judíos sefardíes

¿Están siendo olvidados los judíos sefardíes y del Medio Oriente que perecieron en el holocausto?

Por B. Gordon, tomado de Aish.com, 27 de Octubre, 2019

El Holocausto – una de las más grandes tragedias de la historia judía- se ha convertido, comprensiblemente, en un símbolo ashkenazi. Pero, definiendo el Holocausto como una “tragedia askenazi” ¿arriesgamos olvidar a las víctimas sefardíes y del Medio Oriente o ampliar la definición de antisemitismo?

Si bien es cierto que la destrucción de la judería askenazi no se compara con el impacto del nazismo en los sefardíes, algunas de las poblaciones tradicionalmente sefardíes – como las de Salónica, Rodas, y las antiguas islas Habsburgo – compartieron el mismo destino de sus hermanos askenazíes. 

Skopje, Yugoslavia, judíos detenidos en el almacen de tabaco de Monopol antes de la deportación, marzo de 1943. Foto de Archivo Yad Vashem

La comunidad de Salónica en particular fue casi completamente eliminada. Según sephardicstudies.org, el 86% de la comunidad judío sefardí de Salónica fue asesinada. Hubo sólo aproximadamente 10,000 sobrevivientes de lo que fue una comunidad de 800,000 judíos.  

Stephanie Shosh Rotem, autora del ensayo Los Museos del Holocausto como espacios cívicos, nota que Salónica no fue incluida en la memoria colectiva del Holocausto. Incluso hoy, dice la autora, la historia de la tragedia de Salónica no es parte de la exhibición principal del Yad Vashem (Museo del Holocausto) sino que está desplegada afuera de las paredes del Museo. 

 


Desde la misma perspectiva, Isaac Jack Levy publicó la antología Y el mundo se quedo en silencio. Este doloroso libro conmemora a los casi 200,000 víctimas sefardíes del Holocausto. En la portada, su autor escribe que “las víctimas sefardíes del holocausto fueron, en verdad, olvidadas a las puertas de los campos. La tragedia a mano de los nazis permanece desconocida…”

Cerca de 7,000 hombres judíos fueron forzados a registrarse en la Plaza Libertad de Salónica, Grecia, para realizar trabajos forzados durante la ocupación nazi.
Cerca de 7,000 hombres judíos fueron obligados a registrarse para trabajos forzados en la Plaza Libertad en Salónica durante la ocupación nazi en Julio de 1942.
 

Henriette Asseo, una mujer sefardí de Salónica, contribuyó al trabajo de Levy. En la antología se lamenta de la siguiente manera:

Mi gente no existe
desapareció de la memoria
a las puertas de los campos

Por otra parte, aunque los judíos del Norte de África y del Medio Oriente escaparon la solución final, no fueron, sin embargo, inmunes a la ira de Hitler.

En los años 1940s, las leyes antijudías y los campos de concentración fueron establecidos en Marruecos, Argelia, Túnez y Libia. Miles de judíos norafricanos sufrieron en los campos de trabajo.
Deportación de los judíos de Macedonia, Marzo de 1943
Archivo Yad Vashem

Los judíos libios bajo Mussolini

En 1938, el fascista Mussolini impuso leyes antijudías a los judíos libios, marcando sus pasaportes y restringiendo su movilidad y sus actividades culturales. Más tarde, Mussolini envió a cerca de 5,000 ciudadanos a los campos de concentración, donde cientos murieron de hambre y enfermedades.

Los judíos que no eran ciudadanos libios fueron incluso menos afortunados. Cientos de judíos con ciudadanía extranjera fueron enviados a los campos de concentración en Europa.

Shimon Teshuva, superviviente del campos de trabajo de Giado, en Libia, recuerda su experiencia:
El área fue dividida y a cada familia se le dio 1 metro cuadrado… Un tabla de madera llena de huecos fue usada como letrina… No había agua corriente, estábamos llenos de piojos. La mayoría de los presos del campo contrajeron enfermedades, incluido tifus.

562 judíos libios perecieron en el campo de concentración de Giado.

Judíos del Norte de África bajo la ley francesa

Argelia, Marruecos y Túnez eran colonias del régimen de Vichy que cayó bajo los nazis en los años 1940s. Durante ese tiempo, el gobierno Vichy-Alemán estableció leyes anti-judías en su población de 415,000 judíos.

El 23 de noviembre de 1942, los alemanes arrestaron a Moisés Burgeil, el presidente de la comunidad judía de Túnez, a varios judíos prominentes, anunciando el comienzo de la opresión nazi bajo el régimen de Vichy. 


Los judíos tunecinos fueron obligados a llevar una Estrella de David amarilla, se le confiscaron sus propiedades y fueron enviados a campos de trabajo forzado. 4,000 judíos fueron deportados a los campos de concentración en Europa. 2,575 murieron durante la guerra en Túnez.

En Argelia, y en cierta medida en Marruecos, las leyes de Vichy arrancaron a los judíos de sus derechos ciudadanos, confiscaron sus tierras, expulsaron a los niños judíos de las escuelas y enviaron a algunos hombres a los campos de trabajo forzado. Según las fuentes de Sephardic Gen, algunos judíos fueron obligados a mudarse a ghettos y los judíos extranjeros viviendo en Marruecos fueron detenidos y en enviados a “campos de concentración especiales”.

De acuerdo con SephardicGen.com, los nazis no intentaron dejar a los judíos norafricanos solos. Henri Dentz, Alto Comisionado de Vichy, también planeó establecer campos de concentración al estilo europeo en el Norte de África. Sus enfuerzos pararon cuando los aliados comenzaron a liberar el Norte de África en 1942.
 

Pogroms en Iraq

Otra tragedia largamente olvidada en la historia del holocaust es el Farhud, el pogrom en Iraq inspirado por los nazis. Auqnue este país nunca estuvo bajo el control nazi, los judíos iraquíes sufrieron los efectos del odio nazi. 


Durante la guerra, la propaganda pro-nazi se extendió por el país y el Meim Kampf fue traducido al árabe para el público. En 1941, en el festival de Shavuot, turbas jurando alianza al Mufti y a Hitler, atacaron ciudades iraquíes y cometieron crímenes sangrientos contra los judíos. Aproximadamente 180 judíos furon asesinados y más de 2,000 heridos o mutilados, 900 hogares judíos y cientos de tiendas judías fueron destruidos.

Estas víctimas de los pogroms no son reconocidas como sobrevivientes del Holocausto consideradas para compensación por la ley israelí.
 

La amenaza nazi a Israel

Hubo cerca de 450,000 judíos viviendo en el Mandato Británico de Palestina en 1939. ¿Estuvieron los nazis contentos con dejarlos tranquilos?

La evidencia demuestra que en 1942 la escuadra Einsatzgruppe SS en Egipto se estableció en Atenas y preparó llevar a cabo una masacre masiva contra los judíos viviendo bajo el Mandato Británico. Gracias a Dios, los planes de los nazis para esta destrucción no se llevaron a cabo después de la derrota infligida a los nazis en la batalla de El Alamein, en Egipto.

La mayoría de los judíos asesinados en la guerra fueron ashkenazíes de Europa del Este, pero recordemos también a las víctimas sefardíes y del Norte de África que fueron asesinadas por ser judíos.

Que la memoria de todos los mártires del Holocausto sea bendecida. 



Información adicional

Sefardíes, los olvidados de Auschwitz (Radio Sefarad)
 
Los judíos norafricanos en el Holocausto: https://www.yadvashem.org/articles/general/the-jews-of-north-africa.html
Los sefardíes griegos en el holocausto: https://www.yadvashem.org/articles/general/sephardic-jews-in-yugoslavia.html
El holocausto en el Norte de África: https://www.sephardicgen.com/holocaust.HTM
Las víctimas judía del Holocausto en Salónica: http://www.sephardicstudies.org/thess.html
El Farhud (pogrom antijudíos en Iraq): https://www.bh.org.il/blog-items/nazi-germany-farhud-iraq/


viernes, 7 de diciembre de 2018

Zamora

Margalit Matitiahu*



El cielo no queda
De mirar al río Duero
Las aguas brian en cada hora,
reflectan la ermozura de Zamora

Si, Zamora es un nido
Que dio vida desde
Ciecolos
A los que ainda llevan dientro ellos
Recodros de las nonas

Yo, como un pasharo abashi
A tocar las patadas
Grabadas en las calles y rincones
Que desharon hasta agora
Las almas judías
Que bivian en Zamora.


 
 * Este poema en judeoespañol fue leído por la autora como parte de su ponencia en el 6to congreso internacional "Los judíos en el antiguo reino de León", celebrado en Zamora, el 6 de Julio, 2018. Margalit ha visitado la ciudad en varias ocasiones, la más reciente en el 2015 como parte de una delegación de escritores israelíes que dedicaron una tarja homenaje al poeta zamorano León Felipe (Zamora, 1884-  México D.F.,1868), actualmente expuesta en la Facultad de Magisterio del campus de la USAL en Zamora.

martes, 4 de diciembre de 2018

Sobre los judíos de Tábara

La inclusión de esta historia en el libro de Yosef ha-Kohen (1495 – c.a. 1577), que sigue un orden cronológico, se encuentra entre una fechada en 1085 y otra en 1142 lo cual nos hace pensar que esta tuvo lugar entre los siglos XI y XII. En 1458, Fray Alonso de Espina (¿? - 1496) la incluyó en su Fortalitium Fidei, conocido líbelo antijudío de la época.
Cualquiera que haya sido el momento histórico exacto, es obvio que alude a la existencia de una numerosa comunidad hebrea en Tábara, de donde también es la famosa anécdota del autómata que denunciaba judíos cuando entraban al pueblo, incluida en El libro de las cinco paradoxas (1437), de Alonso Fernández de Madariaga. 
El enclave zamorano, entonces, se rebela como un sitio de referencia entre los siglos XI y XV donde los judíos tuvieron un espacio consolidado por al menos cuatro siglos.
 “También en Tábara, en España, quisieron exterminar a los judíos y mataban a muchos con la espada cuando los encontraban, teniendo ellos que refugiarse en sus casas antes de que se pusiera el sol, pues temían por sus vidas. Se consideró culpable al hijo de un judío, herrero de oficio.
Ciertamente no había cometido delito digno de la muerte, pero fue condenado por los jueces a morir; se afligió mucho su padre por él, enfermó y perdió la razón; y con todo esto, no apaciguaron su cólera, sino que cayeron sobre los judíos de improviso, y los pasaron a filo de espada sin que se salvara sino un corto número de ellos, en aquel tiempo espantoso.
Cuando llegó la noticia a oídos del rey, le decía a toda la gente del país con astucia: Se ha fingido loco el judío durante muchos días para realizar la venganza de su hijo. Además, ha dispuesto unas sandalias, y espinas y zarzas para arrojarlas por las calles de la ciudad con el fin de espiar nuestros pasos y quemarnos durante la noche, y si no fuera porque dejamos una puerta abierta, hubiésemos ardido todos nosotros; por esto los hemos pasado a filo de espada, como en este día ha sucedido. Súpolo el rey, mas perdonó el crimen de ellos. También los jueces estuvieron entre sus enemigos en aquel tiempo.
¡Mira, oh Dios, y considera a los que practican el mal según su iniquidad y sálvanos en consideración a tu nombre!”

Yosef ha-Kohen, Émeq Ha-Bakha (Valle de llanto), edición de Pilar León Tello, CSIC, Instituto Arias Montano, 1964, p.84-85
Foto: Fegamar

lunes, 3 de diciembre de 2018

Frase sobre Isaac de León*



“Vivía por entonces el rabí Ishaq de León, príncipe y grande de España en su generación, pero expiró y murió antes de la expulsión de los judíos de España. Como un año antes de la salida de ellos, se apareció a su mujer tres veces en un sueño nocturno y le dijo: Quita la lápida de mi sepulcro y haz que labren sobre él y no se sepa más el lugar de mi reposo. Manifestó ella su sueño a los sabios y decidieron ayunar y le concedieron que hiciera lo que él le había dicho. Estaban enterrados allí Rabenu Asher, rabí Joná, y otros maestros ilustres. Trabajaron sobre su fosa los aradores y no se ha conocido su sitio hasta hoy"

Yosef ha-Kohen, Émeq Ha-Bakha (Valle de llanto), edición de Pilar León Tello, CSIC, Instituto Arias Montano, 1964, p. 175.


* Isaac de León (circa 1420-1492). Uno de los rabinos más importantes del siglo XV, vivió en Toledo, aunque nació en el reino de León, sino en la ciudad de mismo nombre. Fue discípulo de Isaac Campantón (1360-1463), Gaon de Castilla y León y rabino de Zamora,  y como Moisés de León, talmudista y cabalista. José Caro y otros le dieron el título de "gran maestro". Falleció con más de 70 años poco antes de la expulsión. Fue estimado por muchos discípulos ( Enciclopedia Judía, 1906).

Según Yitzhak Baer, al momento de la expulsión en 1492 Isaac de León era rabino en Ocaña (Historia de los judíos en la España cristiana, edición de 1981, p. 758) por entonces una de las seis aljamas judías más importantes de la península según reportan la recaudación de impuestos (ver Luis Suárez Fernández Documentos de la expulsión, 1964, 72).



miércoles, 21 de noviembre de 2018

El Fuero (original) de Zamora y la aljama hebrea de la ciudad



El primer y original Fuero de Zamora otorgado por Fernando I se ha perdido, sólo se conoce una copia del nuevo hecha en 1289, cuya portada se muestra en la foto. La siguiente frase de Cesáreo Fernández Duro (Memorias históricas..., Madrid, 1882, Tomo I, p. 231-232) refiere la importancia que el rey otorgó a los judíos en la repoblación:

“El hecho es que (Fernando I) empezó a reconstruir su principal baluarte, la ciudad de Zamora, llamando a pobladores que por de pronto se establecieron en un llano llamado Santa Cristina, a dos kilómetros de distancia, con fuero especial que a favor firmó el año siguiente de 1062.

“Repartida las tierras y solares entre los señores, caballeros y soldados leoneses, castellanos, gallegos y asturianos, acudió mucha gente al aprovechamiento de los campos yermos y a la ganancia del sustento en las fábricas, contándose buen número de operarios de todas artes, judíos, moriscos, o más bien mudéjares, que sin tregua alzaron muros con torres y almenas tan fuertes como los primitivos, iglesias, casas señoriales, plazas y mercados, esmerando el saber con que quedó labrada una de las más hermosas y más fuertes ciudades del reino. (…)

“(Fernando I)Dio al pueblo de su hechura fueros y privilegios, con las antiguas leyes de los godos, aumentadas en muestra de predilección, sabiéndose tan sólo, por haberse perdido este interesante documento, que acordó derechos e inmunidades a los hebreos, restaurando por tanto la Aljama, que ellos suponen contemporánea de Nabuconosor”.

Y para esta última frase Fernández Duro se apoya en dos citas: una de Lucas de Tuy - El Tudense – (fallecido en 1249) que en su Crónica de España (1238) dice en referencia al fuero: “dedit ei perpetuos bonos foros et nobilisimos mores” (parte IV, capt I) y otra de la Crónica del Cid (c. 1289), capt. XVIII donde se pone: “dióles muchas franquezas e libertades que fastan hoy dia han”.

Lo que llama la atención en esta frase con sus respectivas referencias es que desde siempre Zamora ha sido relacionada con su comunidad judía, la cual ha estado inmersa en la memoria y el imaginario de sus residentes y gobernantes. Ya desde el siglo XI se le reconoce ese aspecto identitario que en épocas posteriores tomará nuevos símbolos y formas.

domingo, 9 de septiembre de 2018

"No me atrevería a decir que la España de hoy es antisemita, pero sí afirmaría que en España hay antisemitismo, hay antisemitas y hay restos del viejo antijudaísmo de raíz religiosa..."

Uriel Macías (Madrid, 1963), erudito bibliófilo, posee la mayor colección especializada del mundo de Biblias en judeoespañol y es autor del catálogo ‘Palabra por palabra: Biblias sefardíes en ladino’ (Círculo de Bellas Artes). 
Por Antonio Heredia
Especialista en la historia de los judíos en la España contemporánea y en bibliografía judaica en español, lleva años trabajando para que la cultura de Sefarad sea considerada como parte consustancial de la Historia de España. Eso, afirma, ayudaría a combatir los prejuicios asentados durante siglos en la sociedad y el pensamiento españoles y a poner coto al antisemitismo, cuyo auge en todo el mundo es alarmante.
Uriel Macías, historiador, foto El Impacial.
“En la visión de la Europa medieval», escribe Uriel Macías en el ya clásico Los judíos de Europa, publicado junto a Elena Romero en Anaya en 1994 y reeditado 11 años después por Alianza, «los judíos eran perversos por ser criaturas del diablo, aliados de Satán en contra de la verdad (…) Y en su deseo de aplastar a Satanás, la cristiandad cayó sobre sus más tangibles criaturas, los judíos. Su identificación con el diablo es muy antigua (Juan 8.44 y Apocalipsis 2.9 y 3.9) y continuará en la literatura eclesiástica a partir del siglo IV, penetrando profundamente en el pensamiento cristiano y marcando indeleblemente la mente popular”. No fue muy distinto en España. Y sin embargo, pervive aún el mito de una idílica convivencia entre católicos, musulmanes y judíos en los reinos cristianos de la Península.
¿Qué hay de verdad en ese mito?
Es cierto que en España, a diferencia de otros lugares, se produjo una coexistencia en el tiempo y en el espacio de judíos, cristianos y musulmanes. Y que esa interacción de los tres elementos, que evoluciona con el paso de los años y no es igual en Al-Andalus que en los reinos cristianos, marca de una forma muy especial la historia española de aquel periodo y de periodos posteriores. Eso es un hecho. Lo que no podemos pensar es que cuando se utiliza el término convivencia referido a los siglos XIV o XV estamos hablando de algo que se parezca a lo que hoy entendemos como convivencia entre vecinos. No es lo mismo. Los tres grupos se regían por leyes diferenciadas con una discriminación mayor o menor dependiendo de las épocas, pero que se aplicaba con rigor a las minorías. Estamos hablando de una convivencia un tanto particular, porque una de las partes de esa ecuación estaba en un estatus jurídico inferior, que implicaba muchas veces, como en el caso de los judíos, la utilización de marcas distintivas en su ropa, la limitación de las profesiones que podían ejercer, ciertas limitaciones de movimientos, limitaciones en cómo ejercer su religión y en cuanto a la construcción de sus recintos de culto.
¿Marca el nacimiento de la Inquisición un punto de quiebra definitivo en esa convivencia?
En esa convivencia hubo periodos con picos de tensión, por llamarlos de una forma muy suave. La España visigoda desde la conversión de Recaredo, por ejemplo, supuso para los judíos que estaban instalados en la Península desde siglos atrás conversiones forzosas, secuestros de hijos por parte del poder, etc. Posteriormente, tenemos las grandes persecuciones que se producen en Al-Andalus, a raíz de la llegada de almohades que implica la marcha de una parte de la población judía hacia los reinos cristianos del norte; despuès vendrían las persecuciones y matanzas de judíos derivadas de la peste negra de 1348. Pero el gran quiebro de la convivencia se produce con las grandes matanzas de 1391, que comienzan en Sevilla a raíz de unas predicaciones cristianas y que se extienden por gran parte de la Península, en particular por Valencia, Cataluña y Baleares. El establecimiento de la Inquisición marca un nuevo hito, pero no hay que olvidar que la Inquisición, al menos en teoría, no tenía jurisdicción sobre los judíos, solo podía perseguir a alguien que había pasado por la pila bautismal, como los conversos. Además, la Inquisición se establece en 1478, la expulsión de Castilla y Aragón es de 1492 y la del Reino de Navarra de 1498. El periodo en que estando establecida la Inquisición hay presencia de judíos en sentido estricto es bastante breve.
 ¿Está de acuerdo con esa parte de la historiografía que minimiza el alcance del Santo Tribunal al compararla con otras matanzas religiosas en Europa?
 No. La Inquisición fue un tribunal cruel. Haríamos un flaco favor al conocimiento de nuestra Historia y nos estaríamos quedando cortos en la evaluación de su importancia si sólo nos fijásemos en el número de víctimas mortales, que fueron muchas, por cierto. La Inquisición lo controlaba todo, las creencias, la censura de libros, las costumbres… No solo supuso la persecución implacable de judeoconversos, conversos del islam y protestantes, sino que marcó a una sociedad que se articuló en torno a redes clientelares con los familiares de la Inquisición, una sociedad en la que el secreto y el chivatazo eran parte de la vida cotidiana, en la cual la amenaza de una acusación secreta ponía en juego la vida de mucha gente. Además, convivió con algo que no es estrictamente inquisitorial pero que corre en paralelo en la Historia de España: la limpieza de sangre. Tenemos así una España que viene marcada por la persecución de las ideas religiosas, y no solo religiosas en algunos casos, y también estigmatizada por el origen. Infinidad de instituciones y profesiones estuvieron a lo largo de siglos cerradas para todo aquel que tuviera un antepasado judío o musulmán. Es por tanto, una sociedad en la que el mérito no está en tus logros; la condición sine qua non para progresar en infinidad de aspectos pasaba por tu sangre. Y posiblemente algunas cuestiones relacionadas con la mentalidad hacia el trabajo tengan que ver con esa España en la que el trabajo era cosa de judíos y moros y estaba mal visto. Y hay que añadir que a pesar de que la Inquisición desaparece en 1834, desde un punto de vista legal los judíos no pudieron vivir en España hasta la aprobación de la Constitución de 1869, que reconoce la libertad de culto y deroga, por tanto, el Decreto de Expulsión de los Reyes Católicos de 1492.
¿Pervive algo de aquel antijudaísmo en el antisemitismo de hoy en España?
No me atrevería a decir que la España de hoy es antisemita, pero sí afirmaría que en España hay antisemitismo, hay antisemitas y hay restos del viejo antijudaísmo de raíz religiosa, al que se superponen las capas del antisemitismo decimonónico racial y económico, al cual se superpone una nueva capa de antisemitismo de aquellos que llevan al límite sus prejuicios hacia Israel, que no tiene más explicación que los prejuicios contra el mundo judío y contra los judíos.
¿Por ejemplo?
De lo primero tenemos ejemplos en celebraciones y conmemoraciones, casi todas ellas ligadas a la Iglesia católica, pero amparadas por los propios ayuntamientos, basadas en leyendas antijudías, como la veneración del Santo Niño de la Guardia en Toledo, sobre una falsa acusación de un crimen ritual del siglo XV. O La Catorcena, en Segovia. O en la pervivencia de expresiones, en algunos pueblos de Castilla León, en Semana Santa, como «ir a matar judíos», que es tomar un tipo de limonada con algo añadido. Y el nuevo antisemitismo lo vemos en algunos medios de comunicación, en los que las cuestiones israelíes no es que no sean abordadas de forma neutra sino que los son de forma hostil, con un rasero moral diferente al que se utiliza con otros países cuyas políticas se cuestionan, intentando menoscabar la legitimidad del Estado de Israel. Para hostigarlo. Y a veces para defender a una organización terrorista que es la que rige los destinos de los palestinos en Gaza, que es Hamas.
¿Después de tantos siglos de ausencia, se ha perdido todo rastro de la cultura judía en España?
Eso es muy escurridizo de evaluar. Es indudable que hay una presencia muy significativa de descendientes de conversos entre los grandes autores españoles del XVI y XVII, desde la mística a la picaresca, pasando por multitud de géneros. Luego está el legado material, innegable en algunas ciudades españolas, en las que permanecen los vestigios de los barrios judíos o de antiguas sinagogas medievales, algunas maravillosamente conservadas, como la del Tránsito de Toledo o la de Córdoba. En cuanto a lo demás es muy difícil trazar el origen de, por ejemplo, ciertas costumbres culinarias, como la famosa adafina, el plato insignia de la tradición hispanojudía para la comida del Shabat, que se ha mantenido con muchas variaciones en su elaboración en muchos lugares de la diáspora sefardí, en particular en el norte de Marruecos. Es una especie de cocido en el que el cerdo no está presente, pero no se puede saber si el cocido castellano imita a la adafina, o al revés, la adafina es una adaptación judía de los cocidos que no solamente existen en Castilla, sino en la tradición de las ollas podridas en otros lugares. Lo judío, sin embargo, ha podido influir más a la contra. Quizá la presencia casi absoluta e inevitable de ingredientes procedentes del cerdo en la mayoría de las recetas de casi toda la geografía española puede tener que ver con esa obsesión muy clara que tenía la gente en los siglos XVI, XVII o incluso en el XVIII, de incorporar el tocino en las dietas para que nadie sospechase de ellos. Tanto cerdo en la cocina, tanta manteca, tanto tocino puede proceder de esa época en la que la gente se cuidaba, y especialmente los descendientes de conversos, de que sus vecinos les vieran utilizar ingredientes porcinos en sus cazuelas.
¿Cuál fue la relación del régimen de Franco con los judíos?
En relación con el mundo judío y el mundo sefardí, la única forma de abordar esa cuestión con un mínimo de honestidad es entrando en los matices y en las contradicciones. Es indudable que, aunque no se establecieron leyes raciales como en otros países, en los primeros años, el régimen era antisemita, difícilmente se podía ser judío, entre otras cosas porque hasta el año 46 si no eras bautizado no podías tener la partida de nacimiento y sin partida de nacimiento no existes, no has nacido, no eres. Además, en los años posteriores a la Guerra Civil, se crea el archivo judaico, es decir, el régimen ordenó a la policía crear fichas de todos los judíos que vivían en España. Con la observación añadida de que había que tener especial cuidado con los sefardíes porque como se parecen más a nosotros, decían, pueden pasar inadvertidos y por eso son más peligrosos. Pero por otra parte, y comparado con otros países neutrales, como Suiza, es un hecho cierto que no pocos refugiados judíos salvaron su vida gracias a que se les permitió legalmente pasar los Pirineos con rumbo a terceros países, aunque no se les permitía quedarse en España.

Fragmento tomado de porisrael.org