domingo, 27 de septiembre de 2026

Los Habib de Zamora

Los Habib son una familia rabínica asociada con Zamora, España, desde la mitad del siglo XV. 


"Ein Ya‘aqob
fue concebido como una herramienta pedagógica. El libro funcionó históricamente como una “Introducción al Talmud”, enseñando a los principiantes el lenguaje talmúdico, los modos de razonamiento rabínico, el mundo de los Sabios —sus nombres, sus lugares de origen— y la sensibilidad ética de los rabinos del Talmud. (...) se convirtió en un texto habitual en hogares, sinagogas y círculos de estudio." (Yosef Bitton, autor de Los gigantes olvidados, 2016)



c1445
(algunos autores mencionan 1460). “Nace en Zamora Jacob ben Solomon ibn Habib, quien fuera un estudioso rabínico. Es posible que haya sido alumno de Samuel Valensi (1435-1487 […] Después de 1492, Habib fue a Portugal y luego a Salónica (en 1501), donde se convirtió en uno de los talmudistas más importantes. Primero enseñó en Calabria y luego fue nombrado rabí en Gerush Sefarad, una comunidad de judíos españoles exiliados. Habib falleció en Salónica en 1515 o 16” (Hacker, Joseph 677-78). La entrada en la RAH escribe 1526 como el año de su fallecimiento.

En Salónica fue acogido por Yehuda ben Abraham Benveniste, en cuya biblioteca tuvo acceso al Talmud y los comentarios de ben Adret y Nahmánides, entre otros. En la imprenta de Judah Geddalia en dicha ciudad, Habib publicó la primera edición de Ein Yakoov, una compilación de relatos talmúdicos o haggadot que, completada por su hijo, Leví, se convertiría en un influyente libro en la diáspora sefardí.

retrato @ia - Judíos siglo XV, en Zamora 


1483. “Nace 
(en Zamora) Leví ben Jacob Ibn Habib (fallecido en Jerusalén, 1545), hijo de Jacob ben Solomon ibn Habib (c1445-1526). Leví y su padre salieron a Portugal, donde Leví fue bautizado forzosamente.

Más tarde fueron a Salónica, donde niño recibió su educación y sustituyó a su padre como Rabí en la comunidad Gerush Sefarad de exiliados españoles. Años más tarde, Leví viajó a Safed (Tzaf) y de ahí a Jerusalén donde llegó a ser rabino de la ciudad. Leví ben Jacob Ibn Habib falleció en 1545 en Jerusalén” (Berenbaum and Fred Skolnik, 702).

Fue conocida la disputa de Leví ben Jacob ibn Habib, rabino de Jerusalén, con Jacob ben Moses Berab , uno de los rabinos más importantes de Safed (Tzaf) en la época, en relación con la ordenación rabínica uniforme. Habib, quien la recibió del propio Berab, no la aprobó por oponerse a la tradición rabínica.

Existen otros Habib en el área zamorana, incluido el converso portugués Juan Rodrigo de Castelo-Branco, nacido en esa población portuguesa en 1511 y fallecido en Salónica en 1568.

Estudió medicina en la Universidad de Salamanca, pero huyó de la inquisición, estableciéndose en la península itálica después de viajar por otros sitios y tomando el nombre de Amatus Lusitano. Ejerció de médico en Venecia, Ferrara, Pesaro, Ragusa y en Ancona.

Finalmente se estableció en Salónica donde pudo practicar el judaísmo abiertamente. Escribió varias obras de medicina, la más famosa Curationum Medicinalium Centuriæ Septem, la cual tuvo varias ediciones en los siglos XVI y XVII.

Otros Habib en Sefarad:

Hiyya ben Salomón Habib, siglos XIII y XIV, Barcelona

Joseph ibn Habib, siglo XIV y XV

Moses ben Shem Tov Habib, siglos XV y XVI, portugués de Lisboa que abandonó la ciudad antes de 1492, se llamó así mismo "sefardí"

Samuen ben Habib de Vida, siglo XV

 
Actualización, Agosto, 18, 2026. Descendiente de Jacob ibn Habib


@philosophersimages

"Un dato inesperado de la filósofa Seyla Benhabib (Estambul, 1950), galardonada en diciembre con el prestigioso premio alemán Hannah Arendt de pensamiento político: forma parte de la diáspora zamorana. Como explica en el libro Dignity in Adversity (dignidad en la adversidad, sin publicar al español), su “ancestro más antiguo conocido” se llamaba Jacob Ibn Habib, rabino de Zamora durante la segunda mitad del siglo XV. Ibn Habib nació y vivió en esta ciudad (…) hasta que el edicto de expulsión de los judíos de 1492 lo obligó a exiliarse, primero a Portugal y después a Salónica, donde pudo establecerse y llevar a cabo su reconocida obra de recopilación talmúdica Ein Yaakov. Siglos más tarde, los descendientes de Ibn Habib se vieron obligados a exiliarse nuevamente. Esta vez, cuenta Benhabib, encontraron refugio, “como miles en aquel periodo,” en el Imperio Otomano." (El País, 25 de enero, 2026)



Bibliografía

Berenbaum and Fred Skolnik, “Habib, Leví ben Jacob Ibn”, Enciclopedia Judaica, Vol.12, 702.

Hacker, Joseph. “Ibn Ḥabib, Jacob ben Solomon”. Encyclopaedia Judaica. Ed. Michael Berenbaum and Fred Skolnik. 2nd ed. Vol. 9. Detroit: Macmillan, Reference USA, 2007.

"Ya'aqob Ben Selomoh Ibn Habib", entrada en la Real Academia de la Historia .

Jacob ben Salomon Habib, en la Enciclopedia Judaica (1906) .

Leví ben Jacob Habib, en la Enciclopedia Judaica (1906) .

Juan Rodrigo de Castelo-Branco, en la Enciclopedia Judaica (1906) .



martes, 22 de septiembre de 2026

Los Sefardíes, de José M. Estrugo Hazán


José M. Estrugo Hazán nació en Esmirna en 1888 y falleció en La Habana, en 1962, a donde había llegado como exiliado español del Franquismo. Con 23 años emigró a Los Ángeles, después de haber estudiado en el Cairo. Allí además de pertenecer a la sinagoga Tiferet Israel, se unió a la Logia Occidental 363. En 1921 viajó por España y en 1933 publicó en ese país su libro El retorno a Sefarad. A continuación una reseña de su libro Los Sefardíes, editado en La Habana en 1958. En Cuba fue miembro del Centro Sefaradí. 


Los Sefardíes,  de José M. Estrugo. Editorial Lex, La Habana, 1958.


Por José María Chacón y Calvo, Diario de la Marina, 22 de junio, 1958, p. 10-D

Es un volumen a la rústica de 144 páginas, del cual se hicieron alrededor de 2000 ejemplares, agotándose la edición en pocos días. La obra se encuentra en las bibliotecas, donde puede ser leída.
Sefarad – según explica Estrugo- significa Iberia (España y Portugal) y Sefardí o Sefaradí quiere decir ibérico. El habla de los Sefardíes es el “ladino”, o sea, el castellano de la época de Cervantes.

Sobre el modo de hablar de los Sefardíes tuve una curiosa experiencia en Nueva York hace veinte años (~1938). Entré en un pequeño comercio atraído por la calidad y el precio de una camisa. Me acompañaba una dama, con la cual conversaba en español. Me dirigí a un joven indicándole en inglés el deseo de adquirir aquella prensa y él me contestó en español.
-¿Son Uds cubanos? – nos preguntó 
-Asentimos-Y él prosiguió: “Yo viví hasta hace poco en Cuba. Tuve una novia a la que quise mucho en Trinidad.

La charla continuó durante más de una hora, y al mostrarme admirado de encontrar en el corazón de Nueva York a alguien que hablaba español nos informó que había una colonia de Sefardíes muy numerosa que hablaba “Ladino”. Convine con él una visita a los mercados donde ejercían el comercio y fue una emoción inolvidable escuchar a los Sefardíes neoyorkinos conversar sentenciosamente en el idioma de Don Quijote y de Sancho Panza pues había leído a Cervantes siendo muy joven en el castellano antiguo del original.

También visité la vieja iglesia a que hace referencia Estrugo, en Broadway y Wall Street. Me atraía como a él el poético espectáculo de las antigua tumbas de los Sefardíes con sus nombres y apellidos ibéricos.

Es tan hermoso el libro de Estrugo que no quiero revelar su contenido para que el lector pueda descubrir por sí mismo muchas de las respuestas que la gente que desconoce la historia de esta raza se formula frecuentemente.

Felicito al autor de la obra, lamentando que la primera edición haya sido tan limitada, por lo que le instamos a lanzar la segunda.

Por ejemplo, Estrugo me dio la clave del por qué los indígenas de Guatemala llaman “Ladinos” a los blancos o a los de su raza que adoptan el idioma y las costumbres occidentales.