viernes, 12 de febrero de 2016

Visitas guiadas a las juderías de Zamora

El Centro Isaac Campantón organiza el primer jueves de cada mes visitas guiadas a las juderías de la ciudad. Para reservas llame al 619 855 029 o escriba a centrocampanton@gmail.com

Puerta de Zambranos (hoy de la Reina Doña Urraca) alrededor de la cual, a ambos lados de la misma, vivieron varios judíos prominentes de la ciudad en el siglo XV, entre ellos Abraham Corcos, nombrado en la documentación histórica como el procurador de la aljama de los judíos, y Doña Jamila y sus dos hijos, vecina de los Corcos, y mencionada en varios documentos relativos a la Judería Nueva. Muy cerca de este sitio hubo una sinagoga privada perteneciente a la familia Benavento que más tarde fue donada para que se construyera la iglesia Santa María la Real que ya no existe. 



Plaza de Zumacal, ubicada en la Judería Vieja, hoy barrio de La Horta, donde vivieron los judíos en Zamora desde al menos finales del siglo XI hasta principios del XV cuando se mudaron a la Judería Nueva en el actual barrio de La Lana. El barrio conserva en muchas calles el nombre de los oficios desempeñado por los hebreos como Zapatería, Tenería, y Alfamareros, entre otros. La Judería Vieja contó con al menos dos sinagogas, una vieja y una nueva, ubicada esta última en las cercanías de la iglesia de San Leonardo.  


Ronda de Santa Ana,  cuya puerta del mismo nombre fue uno de los accesos a la Judería Nueva a partir de 1412. La calle principal era la llamada Larga, hoy Sancho IV. De acuerdo con el historiador Manuel Ladero Queseda en el año de la expulsión la población judía de Zamora constituía el 20% y ocupaba un territorio del 14% de la antigua ciudad. Fue seguramente en la Judería Nueva donde pernoctaron los miles de judíos que pasaron por Zamora camino de Portugal entre Abril y Agosto de 1492. 


Jardín de Valorios, Cementerio Judío, está ubicado en las inmediaciones del antiguo Convento de Santo Domingo, cuyos terrenos abarcaban el cuadrante de las calles Puentica, de los Olleros y Obispo Nieto. En 1492 el cementerio de los judíos fue donado por los Reyes Católicos a dicho convento, que en 1798 lo reclamaba como parte de sus propiedades.  



Plaza San Sebastián, Judería Nueva, donde sabemos estuvo ubicada tanto la Sinagoga Mayor como la conocida Academia Rabínica, fundada por Isaac Campantón (1360-1463). Varios se los sabios más prominentes que existían en la península ibérica en 1492 habían estudiado en Zamora, entre ellos Isaac Aboab II, Isaac de León, Samuel Valensí y Jacob Habid.  


Reportaje en RTV Castilla y León

jueves, 11 de febrero de 2016

La casa del ladino o judeo-español

VocesHuffPost: Hace 15 años Rachel Bortnick fundó LadinoKomunita, un grupo en yahoo que se comunica sólo en ladino o judeo-español, como también se le llama al idioma que los judíos expulsados de España y Portugal en 1492 han hablado por varios siglos.
Un idioma, por otra parte, cuya muerte se ha declarado varias veces, pero que se resiste a desaparecer del todo. Ello es cada vez más posible debido a internet y otras nuevas tecnologías, además de los esfuerzos como el de Rachel, judía sefardí ella misma, nacida hace 76 años en Izmir, Turquía. 

¿Qué es Ladinokomunita?
Es el primer y único grupo online que se escribe en ladino. Lo fundé en diciembre de 1999 y hoy cuenta con 1,545 miembros de 40 países y un archivo de 53,700 mensajes, todos en ladino (en caracteres latinos, por supuesto).
¿Existe alguna probabilidad de que el ladino se recupere?
La muerte del ladino ha sido declarada hace mucho tiempo, pero ha resucitado en las dos últimas décadas, sobre todo debido a internet y a Ladinokomunita, en particular.
Ha habido un interés impresionante en este idioma en el mundo académico, pero ello no contribuye a la sobrevivencia de la lengua en sí. El ladino sobrevivirá especialmente por el patrimonio de las maravillosas canciones en que se usa y se sigue componiendo. Sin embargo, siento decirlo, el ladino nunca se recuperará como el idioma cotidiano de las familias sefardíes.
El ladino también ha recibido atención en los últimos meses debido a que España y Portugal han aprobado leyes de nacionalidad para los judíos sefardíes y sus descendientes, qué opinas al respecto?
Portugal la está otorgando sin mayores requisitos; España ha puesto condiciones para entregarla: hay que pasar un examen de idioma español y civismo, además de cobrar por la solicitud y hacernos viajar al país. La petición puede hacerse en un tiempo limitado de 3 años, mientras que Portugal sólo pide demostrar que tienes raíces portuguesas, el costo de la solicitud es económico y no han puesto límites para levarla a cabo.
Los sefardíes en Israel y Turquía, para quienes un pasaporte europeo tiene valor, están dispuestos a hacer lo que sea para obtenerlo. Otros solicitarán la nacionalidad por razones sentimentales -reconectar con sus raíces, etc.
Pero existe otro beneficio de este proceso que no he visto se haya mencionado mucho: los jóvenes que no tenían interés en nuestra historia están reconectando con ella. Incluso si no se acogen a la nacionalidad española o portuguesa, el sólo hecho de escuchar las discusiones y conversaciones sobre este tema ya los conecta.
¿Estás interesada en acogerte a esta nueva ley? ¿Has viajado a España y Portugal?
Personalmente no siento ninguna conexión con España (Me siento más cercana a Turquía, mi país de origen.) Tengo 76 años, luego no veo necesidad de pedir la nacionalidad. He estado en España tres veces, recientemente en el 2010. En el 2008 hice un tour por 12 ciudades en un viaje organizado por Tarbut Sefarad. Me gusta el país e incluso tengo parientes viviendo en Barcelona.
Casi todas las ciudades importantes en la península ibérica tienen algún tipo de programa o institución dedicada a la historia y la cultura judía. Cada año se celebran festivales y conferencias sobre el tema ¿puede hablarse de un renacimiento sefardí en el siglo XXI?
Pienso que se nos celebran como reliquias del pasado, o como cultura "exótica", no como las personas de carne y hueso, que viven y respiran, que somos.
Llama la atención que en los programas de estudios hispanos o latinos de Estados Unidos no se incluya el tema judío sefardí...
Podría decirse lo mismo de los programas de estudios judíos donde tampoco se incluyen estudios sefardíes en sus currículos. Creen que somos irrelevantes lo mismo en el mundo hispano que en el mundo judío. (Te puedes imaginar que me siento muy herida por esta omisión.)

 
Bibliofrafía mínima de historia y la cultura judío sefardí

  • Los judíos de España, Joseph Pérez, Madrid, Marcia Pons, Ediciones de historia, 2005
  • Historia de una tragedia, Joseph Pérez, Barcelona, Austral, 2013
  • Breve historia de la inquisición en España, Barcelona, Austral, 2012
  • Antología sefaradí, 1492-1700, María del Carmen Artigas, Madrid, Editorial Verbum, 1997
  • Segunda antología sefaradí, 1600-1730, María del Carmen Artigas, Madrid, Editorial Verbum, 2005
  • Secreto y engaño, la religión de los criptojudíos, David M. Gitliz, Salamanca, Junta de Castilla y León, 2003
  • Don Isaac Abravanel, estadista y filósofo, Benzión Netanyahu, Salamanca, Junta de Castilla y León, 2004
  • Juderías de Castilla y León, Guadalupe Ramos de Castro, Zamora, Junta de Castilla y León, 1988
  • Historia de la literatura hebrea y judía, Guadalupe Seijas, editora, Madrid, Editorial Trotta, 2014
  • Historia de los judíos en la España cristiana, Yizthak Baer, Zaragoza, editorial Ríopiedras, 1981

miércoles, 10 de febrero de 2016

Los Judíos en Portugal

Artículo tomado de Raíces de Sefarad.

La consolidación de comunidades judías en lo que hoy es Portugal tuvo lugar durante  la época romana (siglo II a.C.-siglo V d.C) en las principales ciudades  del área occidental de la Península Ibérica. Existen  documentos que confirman   su presencia también durante el  período visigodo, y alprincipio de la época musulmana (siglo VIII) ya había grandes centros de comercio judíos en las ciudades andalusíes de la costa

En el siglo XII, Portugal se independizó de  León, consolidándose como un reino propio. Entre esta época y 1481,  las  comunidades judías se desarrollaron  sin muchos problemas e incluso algunos judíos  llegaron a ocupar puestos importantes en la administración real. Las relaciones entre  cristianos, musulmanes y judíos eran, en general, de respeto y cooperación. Buena prueba de ello es que hubo judíos que se trasladaron a Portugal para huir de la persecución en sus lugares de origen, muchos desde España, que sufrió una ola de violencia antijudía en 1391.  Durante este período la comunidad judía prosperó  y contrubuyó de  manera importante a la vida económica, cultural y científica del país

Más adelante, entre 1481 y 1495, Portugal se vio azotado por la inestabilidad social, un episodio de la cual fue el asalto a la principal judería de Lisboa.  A pesar de ello, en 1492 Portugal recibió  a muchos judíos que huían de España (con la condición de pagar una cantidad de dinero y no permanecer en Portugal más de ocho meses). De esta época  (1487) data también el primer libro impreso en Portugal: un Pentateuco del taller de Samuel Gacon de Faro.  Poco después, el judío de origen español Abraham Zacuto, Astrónomo Real, publicó su Almanach Perpetuum, el primero en su género.
  Synagogue, Tomar
La situación cambia a partir de 1496, cuando Manuel I, al redactar su contrato de matrimonio con la hija de los Reyes Católicos de España, cede a sus exigencias y acepta expulsar a todos los judíos de su reino.  Sin embargo,  al darse cuenta de que la comunidad judía era muy  importante para la economía portuguesa, retrasó la partida de los judíos y forzó la conversión al cristianismo del mayor número posible.  Sus esfuerzos culminaron en la creación de miles de cristianos nuevos cuando multitudes de judíos que esperaban salir del país fueron bautizados a la fuerza en Lisboa.  Con todo, muchos lograron partir, marcando así  el inicio de la diáspora judeo-portuguesa por todo el mundo y el fin de las juderías en Portugal. 
 Paralelamente, 1496 también marcó el principio de la formación de pequeños grupos de criptojudíos en el interior del país.  Éstos eran cristianos nuevos que seguían los ritos  cristianos en público, pero mantenían algunas prácticas religiosas y culturales judías en la   intimidad de sus hogares. En muchos casos huyeron a las zonas montañosas del país, casi inaccesibles a las grandes comisiones de la Inquisición. Sin embargo, algunos fueron descubiertos, yendo los castigos desde la abjuración pública de sus supuestos pecados hasta la obligación de llevar un sambenito antes de ser quemados en la hoguera. 
 Hubo que esperar hasta el siglo XVIII para que el poder de la Inquisición fuera restringido por el Marqués de Pombal, primer ministro del Rey José I (1750-1777). De hecho, el último auto-da fé, donde se condenaron a judíos que profesaban  su religión, tuvo lugar en 1765, si bien la Inquisición no fue abolida formalmente hasta 1821. 

Justo con el comienzo del nuevo siglo, a partir de 1800, se volvió a readmitir a la comunidad judía en el país.   En 1804 se permitieron las primeras lápidas judías en el cementerio inglés de Lisboa.  Por fin, en 1821, se proclamó la libertad religiosa en Portugal, aunque no fue hasta 1904 cuando se construyó la primera sinagoga después de la expulsión.  (Shaaré Tikvá—“Puertas de la Esperanza”—en Lisboa.)   También a principios del siglo XX, el capitán del ejército Arturo Carlos Barros Basto, él mismo descendiente de conversos forzados, organizó un movimiento en el norte de Portugal para animar alos criptojudíos a volver abiertamente al judaísmo. Para ello consiguió apoyo financiero de las comunidades judías de Ámsterdam y Londres y muchos criptojudíos empezaron a practicar su religión públicamente. Así, en 1938 se inauguró la sinagoga Kadoorei Mekor Haim (“Fuente de la Vida”) en Oporto.  Más tarde, en 1943, el régimen fascista y antisemita de Antonio De Oliveira Salazar expulsó a Barros Basto del ejército, y muchos judíos, asustados, volvieron a la clandestinidad.

Synagogue, Porto
Durante la Segunda Guerra Mundial, Portugal adoptó una política de visados bastante liberal,  permitiendo la entrada de miles de refugiados judíos, y Lisboa se convirtió en base  deoperaciones de organizaciones judías de dentro y fuera de la Península Ibérica. 

Tras la restauración de la democracia, en 1987 el presidente Mario Soares, por primera vez en la historia de Portugal, pidió perdón a las comunidades judías de origen portugués por la responsabilidad de Portugal en la Inquisición y todas las persecuciones a los judíos. 

Hoy en dia es difícil calcular con precisión la  población judía de Portugal, si bien en el censo más reciente unas 7000 personas se identificaban como judíos.  La mayoría de éstos son ortodoxos y viven en Lisboa u Oporto.  También hay una pequeña comunidad en Belmonte, constituida por criptojudíos descubiertos en 1917 por un judío polaco ingeniero de minas llamado Samuel Schwartz.  Retornaron oficialmente al judaísmo en los años 70, e inauguraron su sinagoga en 1996.  Desde hace unos años hay un creciente movimiento entre bnei-anusim—descendientes de conversos forzados—para volver al judaísmo, y se han establecido varias comunidades Masortis (conservadoras).

martes, 9 de febrero de 2016

"Todavía pueden aparecer nuevos documentos sobre los judíos de Zamora"


Nacido en Barcelona (1966), pero hijo de madrileños, Fernando González del Campo se declara enamorado de "la lengua de Cervantes" y consagra su tiempo a ejercer la profesión de genealogista, buceando en los archivos para hallar los orígenes familiares de las personas del siglo XXI. Sus continuos viajes al pasado le han permitido certificar que él mismo tuvo antepasados judeoconversos en Fermoselle y profundizar también en el conocimiento de la genealogía de La Raya.

-¿A qué se dedica un genealogista?
 
-Un genealogista es una persona que trabaja para descubrir la historia familiar, el árbol genealógico, partida a partida, nacimientos, matrimonios? hasta dibujar una especie de "esqueleto" que se puede vestir con documentos de protocolos notariales. 

-¿Qué motivos llegan a la gente a investigar a sus ancestros?
 
-Hay de todo, pero la mayoría lo hacen por curiosidad. Quieren saber quiénes eran sus antepasados, sobre todo los hijos y nietos de emigrantes. 

-Y en nuestro país muchos de esos antepasados fueron judíos?
 
-Es lógico. Solo hay que pensar que en España se quedaron unos 200.000 conversos, muchas personas que estaban repartidas por toda la geografía nacional. Yo mismo sé que mi bisabuela paterna, que era chilena, tenía un 25% de sangre sefardí. En cuanto a mi sangre sefardí española, sin pasar por América, pude averiguar que una quinta abuela mía emigró a un pueblo de la provincia de Toledo y era de Fermoselle. Por ahí tengo antepasados constatados de origen converso. Por la vía paterna, es muy probable que también los tenga. El más antiguo era un boticario del siglo XVII, y esta era una profesión típica de judeoconversos. 

-¿Es posible viajar tan atrás en el tiempo?
 
-Es un trabajo en el que, casi siempre, te llevas sorpresas. En España tenemos fuentes documentadas bien conservadas. Con un poco de paciencia y práctica, puedes llegar hasta el siglo XVI con relativa facilidad. 

-Usted estudia los cambios de nombre entre conversos y criptojudíos, ¿por qué se daban estas modificaciones de la identidad?
 
-Cuando un familiar de un judeoconverso era perseguido y estaban haciendo redadas en su población de origen, una solución bastante fácil y lógica era cambiar de apellido. Este fenómeno no era tan raro antiguamente, sino un fenómeno más habitual que ahora. 

-Con el decreto de expulsión de los judíos de 1492, muchos hebreos adoptaron un nombre cristiano al bautizarse, ¿cómo lo elegían?
 
-Puede que tuvieran un nombre hebreo, pero el apellido solía ser ya de aquí. Cuando se bautizaban podían elegir el nombre del padrino o uno relacionado con su familia. En general no se conserva testimonio de los cambios de nombre y apellido, aunque en algunos casos hemos podido saber que adoptaban el del padrino o el de la madrina. 

-¿Dónde nace su interés por el estudio de la genealogía de La Raya?
 
-Fue providencial el encargo que me hizo una clienta con antepasados en Fermoselle. Me pidió que visitara el Archivo Diocesano para hacer su genealogía, pues estaba convencida de que sus ancestros eran judeoconversos. En principio, era un trabajo complejo, pero pudimos demostrar que así era y que sus raíces se hallaban en Fermoselle y en Miranda do Douro. Es más, descubrimos que tenía familiares que habían sido procesados por la Inquisición, incluso quemados en la hoguera. Finalmente, pude presentar unas pruebas en Jerusalén para ser reconocida judía de sangre declarada. Paradójicamente, gracias a partidas de matrimonio, documentos cristianos. 

-Recomponer el árbol genealógico, ¿está de moda en nuestro país?
 
-Existe un interés, pero no es un porcentaje enorme. No es lo que se acostumbra en países como Estados Unidos o Gran Bretaña. Aunque ha habido un crecimiento en los últimos años, en números totales, sigue siendo pequeño. 

-La concesión del pasaporte español y portugués a los ciudadanos de origen sefardí, ¿afecta en algo a su trabajo?
 
-Poco. El documento sobre los apellidos sefardíes está considerado solo un testimonio de apoyo, no una prueba fundamental. Se necesita más que el apellido. En Portugal han sido más generosos con las pruebas que se pueden aportar y, aunque es un país más pequeño, están teniendo más peticiones. En España, la ley se limita a los casos de sefardíes expulsados en 1492, y no a los criptojudíos. 

-La cuestión sefardí y su investigación se ha puesto de moda, ¿qué opina al respecto?
 
-Me parece bien. Ya acabó el tiempo en que los judíos eran enemigos de los cristianos, después de un antisemitismo bastante fuerte en España. Era hora de hacer justicia. Este es un movimiento que se inició en la segunda mitad del siglo XIX con pequeños pasos que se han ido completando ya en el XX. Debemos reconocer que buena parte de nuestras familias tienen un origen judío, lo cual es lógico. Ha habido muchos hebreos en nuestra tierra desde la destrucción de Jerusalén. 

-¿Cree que todavía hoy se puede avanzar en el conocimiento de una civilización desaparecida con la expulsión?
 
-Siempre se puede avanzar desde el punto de vista arqueológico y documental. Se han estudiado muchos archivos y en algunos de ellos aparecen judíos zamoranos. Tengo la esperanza de poder hallar alguna sorpresa en el Archivo Histórico Diocesano. Como lo que ocurrió en Badajoz, donde se ha podido reconstruir una parte importante de la historia de la judería de la ciudad. 

-¿A qué nos puede ayudar el conocimiento de esta parte de nuestro pasado?
 
-El conocimiento del pasado te da una mayor conciencia de dónde vienes y de quién eres, ayuda a explicarnos muchas cosas del presente, y no solo del más inmediato. En cuanto a los judíos, la historia nos enseña que debemos respetarnos, respetar al otro, valorar sus ideas. Uno no se puede afirmar a costa de expulsar al otro o de convertirlo a tus ideas. Seamos sinceros: la mayor parte de la gente no se podía ir en 1492. No había lugar que pudiese acoger a tanta gente. De haberlo intentado, muchos hubieran muerto de hambre o maltrato. Por eso se habla de una conversión forzosa, de personas que habrían seguido siendo judías.

viernes, 29 de enero de 2016

Cervantes, sanabrés

Actualizanción, 21 de Noviembre, 2021:Cervantes, más “sanabrio” que alcalaíno. El escritor e investigador César Brandariz presenta su último libro “La verdadera mancha de Cervantes”, que refuerza su tesis sobre el origen sanabrés del autor de “El Quijote” (Leer)


Fotograbado de "Cervantes" 
incluido en la edición de El Quijote, D. Appleton and Company, New York, 1899.


El hallazgo de los restos de Cervantes en Madrid reaviva la polémica acerca del origen del escritor.

Según reportó La Opinión de Zamora el 27 de enero, 2015, los especialistas esperan que una prueba de ADN confirme la procedencia de Don Miguel al poder compararla con las de la considerada una familiar del autor.

Aquí algunas referencias a lo que se ha escrito y dicho acerca del posible origen de Cervantes, teniendo en cuenta que, Sanabria, comarca de la actual provincia  Zamora, perteneció también al antiguo reino de León a donde los estudios de arqueología linguística asocian el lenguaje de las obras cervantinas (Ver Huellas judías y leonesas en el Quijote [2014], de Santiago Trancón Pérez) 


"No es una teoría nueva: el rector de la Universidad de Valladolid, Lorenzo de Prada, natural de Cervantes, disertó sobre el tema en su discurso de apertura del año 1885. También escriben en el mismo sentido el padre agustino Manuel Ramos y el abogado Domingo de Prada. Otros autores – Hermenegildo Fuentes, estudioso judío- han seguido esta tesis y profundizado en las conexiones con la cultura judía, los cuentos y sentencias de origen talmúdico y aún las interpretaciones cabalísticas.  

El famoso historiador Américo Castro, quizás el pionero en proponer el origen converso de Cervantes, asociaba la novela a los martirologios judíos. Cesar Brandariz, en su libro "Cervantes Decodificado" (Ed. Martinez Roca, 2005), realiza una investigación "ex novo", partiendo de cero y basándose unicamente en los facsímiles de la obra cervantina: sus conclusiones situan a Don Quijote cabalgando por tierras sanabresas" 

(...) 



"Según Leandro Rodríguez, catedrático de la Universidad de Lausana, Suiza, Miguel de Cervantes Saavedra que escribió “El Quijote” nació en 1549 en el seno de una familia de judíos conversos de las muchas instaladas en tierras sanabresas. La presencia judía en la comarca es indudable y aún hoy se conservan huellas de sus tradiciones e incluso restos físicos de sinagogas semi clandestinas. 

El escritor era dado a incluir personajes que en realidad eran trasuntos suyos y así, el Capitán de Infantería del Quijote narra “En un lugar de las Montañas de León tuvo principio mi linaje, con quien fue más agradecida la naturaleza que la fortuna, aunque en la estrecheza de aquellos pueblos, todavía alcanzaba mi padre fama de rico”. 

Leandro defiende que toda la novela oculta tradiciones y saberes judíos y que el escritor está describiendo su tierra natal, la que mejor conoce. El paisaje (montañas, sierras, valles, prados, florestas, lagunas); la flora (castaños, acebos, tejos, olmos) y la fauna (lobos, jabalíes, ciervos, osos) se acercan más al sanabrés que al manchego. 

La Mancha haría pues referencia al origen “manchado” (no de cristiano viejo) de su linaje y su pueblo y no a la región física. Otros estudiosos van más allá y afirman que si se compara la obra de Cervantes con la de otros coetáneos de los que se conoce a ciencia cierta su estadía en La Mancha, se percibe claramente que Miguel describía de oído y no por conocimiento del terreno". (Leer artículo completo)

 


Otras referencias

Grabado de un retrato según los datos aportados por Cervantes en sus «Novelas ejemplares»- ABC
 
Cervantes através de los únicos manuscritos de su puño y letra (El país)

Don Quixote de Sanabria. Hallan un manuscrito de Cervantes que añade intriga a los enigmas de su nacimiento y procedencia (Leer)

"La actitud de Cervantes hacia sus antepasados judaicos", conferencia de Daniel Eisenberg, Sociedad Cervantes, Estados Unidos. (Leer)

Etnografía del Quijote. Zamora aparece en El Quijote ocho veces. No exactamente el nombre de Zamora, sino un personaje, un arquetipo, un objeto y un refrán zamoranos. (Leer)

Entrevista con Oscar Herradón Ameal, autor de El secreto judío de Cervantes (Ed. Espejo de tinta, Madrid, 2005)(Leer)

  Cuentos de la bruma: un relato alternativo de Don Quijote y Cervantes: Según Leandro Rodríguez, Miguel de Cervantes Saavedra tendría sangre judía y habría nacido, como su nombre indica, en el pueblo llamado Cervantes. El apellido Saavedra es muy común en Sanabria y los paisajes de esta comarca zamorana serían los descritos tanto en 'El Quijote' como en otras obras de Cervantes.

miércoles, 27 de enero de 2016

Día Internacional de Conmemoración de las víctimas del holocausto: 22 zamoranos en Mauthausen

La lista fue publicada en el 2014 por ZamoraNews y la investigadora israelí Gloria Mound la consultó en Yad Vashem, donde encontró información biográfica de los nombres. Debe aclararse que la causa por la que estos españoles fueron enviados a los campos de Mauthausen, en Austria, desde su exilio en Francia, fue su condición de luchadores antifascistas. A través de ellos, valga la solidaridad y el recordatorio de todas las víctimas de la barbarie nazi y el compromiso de mantenernos alertas para que Nunca Más actos semejantes se repitan contra nadie. 

Lista de los 22 zamoranos en Mauthausen y sus localidades de origen:


CAMPANO RODRÍGUEZ, Secundino - Coreses Liberado 05/05/1945
CONDE GARCÍA, Atilano- Zamora 

Fallecido 12/12/1941
FERRERAS FERNÁNDEZ, Vicente -Santovenia Fallecido 05/12/1941
FULGENCIO ROMÁN, Miguel- Vadillo de la Guareña
Liberado 05/05/1945
GARCÍA GARCÍA, Eufemio- Cañizal
Fallecido 19/12/1941
HERNÁNDEZ ÁLVAREZ, Santiago- Otero de Bodas
Fallecido 23/09/1941
HERNÁNDEZ PINILLA, Emeterio- Toro
Liberado 05/05/1945
LANSEROS LOBATO, Gabriel -Peque
Fallecido 07/02/1942
LOZANO BORREGO, Alfonso -Valcabado del Pan
Fallecido 25/11/1942
MARTÍNEZ COBREROS, José Robleda -Cervantes
Fallecido 09/12/1941
MEZQUITA DOMÍNGUEZ, Marcos - Ábano de Aliste
Liberado 5/705/1945
PRADO RODRÍGUEZ, Ricardo -Cobreros Fallecido 18/10/1941
PUENTE SEOANE, David Galende - Ribadelago Liberado 05/05/1945
RAMOS CARBAJAL, José -Zamora 

Liberado 05/05/1945
REDONDO FLORES, Carlos -Zamora 

Fallecido 09/03/1945
RICO PALENCIA, Ricardo -Villalpando 

Liberado 05/05/1945
RODRÍGUEZ MÍGUEZ, Ernesto -Mombuey Fallecido 31/10/1942
RODRÍGUEZ MOYANO, Luis -Bóveda de Toro Fallecido 19/12/1941
ROMERO ALCARAZ, Román -Toro 

Fallecido 01/01/1942
TURIEL FURONES, Juan Antonio -Micereces de Tera 

Liberado 05/05/1945
VEGA VICENTE, Pedro - Benavente 

Fallecido 15/11/1941
VILLAMOR PRIETO, Agustín - Alfaraz de Sayago 

Fallecido 29/12/1941
VILLAR TORÍO, Apolinar -Benegiles 

Liberado 05/05/1945

Más información:

  
Supervivientes del campo de concentración de Mauthausen, 1945. Fotografía: Samuelson / National Archives and Records Administration (DP). 5,500 españoles perecieron en esos campos.

Judíos y españoles: el rostro menos conocido del holocausto
Un espacio para los prisioneros españoles de Mauthausen
Entrevista con el historiador Benito Bermejo
Mi tío, un personaje de Javier Cercas
Franco entregó a miles de a la Gestapo para exterminarlos
Deportados
Justicia para los presos de Mauthausen (sobre los zamoranos)
Los 17 de Mauthausen (mención a Zamora)
Familiares buscan datos de un vecino de Alfaraz (Zamora) que falleció en Mauthausen

Entrevista con José Alcubierre, sobreviviente de Mathanusen 

martes, 26 de enero de 2016

León Felipe, poeta anti-fascista



León Felipe (Tábara, 1884- México D.F. 1968)

Auschwitz

(A todos los judíos del mundo, mis amigos, mis hermanos)

Esos poetas infernales,
Dante, Blake, Rimbaud...
Que hablen más bajo...
¡Que se callen!
Hoy
cualquier habitante de la tierra
sabe mucho más del infierno
que esos tres poetas juntos.
Ya sé que Dante toca muy bien el violín...
¡Oh, el gran virtuoso!...
Pero que no pretenda ahora
con sus tercetos maravillosos
y sus endecasílabos perfectos
asustar a ese niño judío
que está ahí, desgajado de sus padres...
Y solo.
¡Solo!
Aguardando su turno
en los hornos crematorios de Auschwitz.
Dante... tú bajaste a los infiernos
con Virgilio de la mano
(Virgilio, "gran cicerone")
y aquello vuestro de la Divina Comedia
fue un aventura divertida
de música y turismo.
Esto es otra cosa... otra cosa...
¿Cómo te explicaré?
¡Si no tienes imaginación!
Tú... no tienes imaginación,
acuérdate que en tu "Infierno"
no hay un niño siquiera...
Y ese que ves ahí...
Está solo
¡Solo! Sin cicerone...
Esperando que se abran las puertas del infierno
que tú ¡pobre florentino!
No pudiste siquiera imaginar.
Esto es otra cosa... ¿cómo te diré?
¡Mira! Este lugar donde no se puede tocar el violín.
Aquí se rompen las cuerdas de todos
los violines del mundo.
¿Me habéis entendido, poetas infernales?
Virgilio, Dante, Blake, Rimbaud...
¡Hablad más bajo!
¡Tocad más bajo!...¡Chist!...
¡¡Callaos!!
Yo también soy un gran violinista...
Y he tocado en el infierno muchas veces...
Pero ahora aquí...
Rompo mi violín... y me callo.



***


Primera epístola a los judíos



Desde que Herodes degolló a Juan el Bautista
se acabaron los profetas en Israel.
Y los profetas eran la voz de la tierra...
La voz de la vieja tierra de Moisés,
la voz del pueblo,
la que escuchaban de rodillas los jueces y los reyes
en la penumbra de sus recámaras
cuando gritaban desde la calle. (Ahí está Jeremías,
decían los jerarcas,
temblando y arrojando del lecho
a las concubinas.)
En la Edad Media no hubo profetas en el mundo.
Hubo santos, pero no hubo profetas.
Y en vuestros Éxodos no tuvisteis profetas tampoco.
No teníais tierra...
sin la tierra de Israel precisamente
no podían crecer los profetas.
Ahora que estáis cavando esa tierra
y sacando de las rocas frutos maravillosos,
buscad una parcela, un huertecito
donde plantéis el "Árbol de los profetas".
Los profetas no tenían sabiduría,
apenas sabían leer,
pero del "comunismo socialista",
de ese fraternal socialismo
que estáis buscando tan heroicamente vosotros...
ellos, ya entonces,
sabían mucho... Tal vez más que Marx.

Para escuchar al autor leyendo el texto anterior, pincha aquí

Audio RNE: "León Felipe, un poeta errante en los caminos del exilio" (AQUÍ)
 
León Felipe: A Spanish Poet with "Commitment to the Jewish People" (AQUÍ)

lunes, 25 de enero de 2016

Zamora, puerta de entrada a la historia y la cultura judía en el noroeste de la península.

Por Jesús Jambrina, Director Centro Isaac Campantón
La Opinión de Zamora, enero 25, 2016

Este año 2016 ha comenzado con varias noticias relevantes alrededor del legado judío en Zamora y en Castilla y León en general: la colección de música sefardí del etnógrafo Ángel Carril ha sido depositada en el Museo Etnográfico, el escritor Gregorio González Olmos, residente en la ciudad, ha publicado Yucé, el sefardí, premio de novela Felipe Trigo y la organización Raíces de Sefarad, con sede en Madrid, se ha interesado por los restos arqueológicos existentes relacionados con la historia y cultura sefardí. 

Cuando en el año 2010 empecé a investigar la presencia judía en Zamora enseguida me di cuenta de que tarde o temprano este conocimiento, como la luz, se expandiría en todas las direcciones. No hay más que prestar atención y sumergirse en la información disponible para percatarse de que el legado judío en Zamora es una fuente prácticamente inagotable en la medida en que aquí se educaron y salieron varios de los sabios que se encargaron de llevar y trasmitir a la próxima generación la tradición judía cultivada en la península.

A través de los eventos realizados por el Centro Isaac Campantón y mediante la red de colaboradores asociados al proyecto, las investigaciones no paran de arrojar pruebas y repruebas, a la manera cervantina, de la importancia de Zamora en el mapa de Sefarad. Luego de todo este tiempo de trabajo, paciente, sistemático y basado en evidencias documentales y arqueológicas y usando lentes interdisciplinarios para la interpretación de las mismas, puede afirmarse que Zamora tiene la llave al estudio y puesta en valor de la historia y la cultura judía en el noroeste de la península ibérica.

Con toda la información sobre la mesa puede apreciarse que la ciudad fue, primero que todo, ciudad refugio para muchos judíos emigrados del Sur en el siglo XI, capital hebrea del Duero en tanto albergó la población más numerosa en los siglo XIV y XV en la región, en esa misma dirección, Zamora fue puerta de entrada de los judíos al noreste, lo cual se explica porque fue sitio de paso hacia Portugal en 1492, así como de retornados, al registrarse una amplia comunidad de criptojudíos y conversos hasta bien entrado el siglo XVII.

En el Centro Isaac Campantón continuaremos trabajando sin apuros, pero sin pausa, en el estudio e investigación de este legado y como siempre nos mantenemos abiertos a la cooperación con todos aquellos, privados o instituciones, en España o Portugal, interesados en la apreciación y valoración de la historia y la cultura judía en la región. 

sábado, 23 de enero de 2016

La Zamora judía atrae

Representantes del colectivo Raíces de Sefarad visitan la capital para incluirla en la ruta del oeste de la península, centrada en los criptojudíos

 
De Izq. a derecha: María A. Muriel Sastre (Centro Campantón), Linda Jímenez (Raíces de Sefarad), Gregorio González (autor de Yucé, el sefardí) y Ami Barr (Arquéologo) durante su visita a la "bodega" de la Plaza Santa Lucía.

 


La huella sefardí de Zamora ha concitado el interés de investigadores y en expertos en los últimos años, como prueban los congresos organizados por el Centro Isaac Campantón. Zamora, la ciudad del Románico, ahora comienza a hacerse un hueco dentro de los circuitos del turismo sefardíes. Es el caso del itinerario de los criptojudíos o conversos que impulsa la asociación cultural sin ánimo de lucro, Roots of Sefarad (Raíces de Sefarad) en el oeste de la península ibérica.
"Hay una gran cantidad de documentación que atestigua la presencia judía en Zamora, por lo menos desde el siglo XIV, e incluye un importante centro de estudios talmúdicos. Además, durante los pogromos de 1391 muchos judíos huyeron a Zamora desde el sur de España. Sin embargo, el público en general desconoce la importancia de Zamora en la historia judía", expresa Linda Jiménez Glassman, directora de Roots of Sefarad, un colectivo que promueve la organización de visitas guiadas, altamente especializadas, a los sitios con herencia judía en España y en Portugal.
Esta mujer, miembro activo de la comunidad judía de Madrid, ha visitado Zamora y Fermoselle junto al arqueólogo retirado y director de programas del colectivo, Ami Barr, a fin de incluir ambas poblaciones en la ruta de los conversos. "Antes de seleccionar una localidad la visitamos para comprobar si haya elementos de interés, pues a veces te dicen que existe una huella judía y solo hay unas piedras", ejemplifican.
En el caso de la capital, ambos la habían visitado hace más de un lustro, han actualizado su conocimiento y en la zona más antigua de Fermoselle han comprobado que "hay rasgos judíos, que todavía están en estudio", remarcan.
Los estudiosos han visitado la antigua judería o la Cueva Árabe, ubicada en la plaza de Santa Lucía, que "corresponde plenamente a las medidas de una sinagoga. Yo vivo en Galilea y allá hay sinagogas del siglo V o VI y son del mismo tamaño, tenían que tener una buena acústica, como es el caso", subraya el arqueólogo, Ami Barr; mientras que Linda Jiménez Glassman ahonda: "Reúne todas las condiciones de una sinagoga medieval: la orientación, la acústica y el tamaño. También los recintos laterales que bien pudieron ser la sección para las mujeres". Además, Ami Barr lamenta el cierre de la Hostería Real. "Tuve la suerte de conocerla y en ella vi, sin duda, una mikve, un baño ritual judío, similar a las antiguas que hay en Israel", testimonia.


Planos realizados por los Prof. José Ignacio Sánchez y María Manchinbarrera, Departamento de Física, Universidad de Valladolid, quienes hicieron las mediciones acústicas, llegando a la conclusión de que, en efecto, existen focalizaciones acústicas en la construcción de Santa Lucía

 Tras visitar la provincia y poblaciones de Tras os Montes, Raíces de Sefarad Zamora incluye a Zamora en la ruta "Las huellas de los criptojudíos" que parte de Madrid y contempla el conocimiento de Segovia y de Zamora para luego dar el salto a Portugal donde está previsto conocer Miranda do Douro, Carçao, Braganza, Vila Nova de Foz Coa, Guarda, Trancoso, Belmonte, Covilha, Castelo de Vide, Marvao. En Valencia de Alcántara el recorrido regresa a España donde los turistas visitarán Cáceres, Hervás, Béjar, Candelario, Ávila y concluirá en Toledo. "Todavía no sabemos cuándo acompañemos a interesados", señalan desde Roots of Sefarad al tiempo que aluden a que los recorridos "están pensados para todas las personas que tengan curiosidad por la historia y cultura judías de España y Portugal y pueden ser guiados en español, inglés, hebreo y francés".
Los responsables del colectivo cultural tienen claro que los que interesados descubrirán en Zamora el barrio judío antiguo, la Cueva Árabe, verán la menorah en la iglesia de San Ildefonso y, si está abierta, el mikvé que está en la Hostería Real.
En su recorrido los expertos en cultura judía estuvieron acompañados por Gregorio González Olmos, que reside en Zamora y que en su novela "Yucé El Sefardí" recrea la España de la expulsión de los hebreos. El escritor, ganador del último premio Felipe Trigo, defiende que "es estupendo que Zamora se incluya en estas rutas porque se trata de una huella cultural que hay que recuperar".
Desde el centro Isaac Campantón, su representante María Antonia Muriel Sastre, apunta que "Zamora no solo fue lugar de paso en 1492, luego volvieron muchos judíos de los que se fueron a Portugal". La historiadora que ha profundizado en los conversos que vivieron en Zamora explica que "fue el grupo más maltratado porque no fueron creídos ni por los judíos ni por los cristianos. Además, desde este colectivo lamentan los actos vandálicos que han sufrido varios de los hitos ubicados en la ciudad que señalan lugares del pasado sefardí de la ciudad. "Es una ruta cultural más que enriquece a Zamora".

sábado, 16 de enero de 2016

Zamora se suma a las rutas culturales de sefardíes que quieren explorar su pasado




Toledo, Córdoba, Sevilla, Granada o Barcelona han sido la referencia histórica de Sefarad en el país, el territorio de un país imaginario nacido con los decretos de expulsión de los judíos a finales del siglo XV. El "renacimiento" del interés por lo criptojudío -aquellos hebreos que mantuvieron sus costumbres de manera oculta- ha destapado en las dos últimas décadas la existencia de una huella sefardí también en ciudades y pueblos no tan reconocibles, como Girona, Lucena o Hervás. Los congresos celebrados en los últimos años y la venida de expertos de Israel y Estados Unidos ha permitido que Zamora se una al club de los territorios que interesan a aquellos judíos que quieren revivir, de alguna manera, sus raíces. 

Esta es la apuesta del recién creado Centro Campantón, que ofrece las claves de este súbito resurgimiento. La capacidad de Internet para "unir" a comunidades de judíos sefardíes en todo el planeta, la muy reciente ley de nacionalidad en España y Portugal y el interés de los grupos de ciudadanos influyentes en Israel por conectar con la antigua Sefarad han colocado el asunto en primer plano. ¿Por qué Zamora se ha unido al mapa sefardí? "Los historiadores y estudiosos se han dado cuenta de que en Zamora había más de lo que se pensaba". Lo dice el responsable del centro, Jesús Jambrina, quien ofrece una realidad rotunda: "Salvo Toledo, ninguna ciudad ha producido tantos sabios hebreos". 

 

 


Una de las consecuencias más directas es la incorporación de la provincia a los circuitos del llamado turismo cultural. El grupo Raíces de Sefarad, que realiza viajes de carácter educativo por España y Portugal, ha trazado una ruta que comienza en Segovia y continúa por Toro, Zamora y Fermoselle, y finaliza, ya en Portugal, en Miranda do Douro y Carçao. Pero, ¿dónde reside el interés? "La cuestión de los criptojudíos está muy de moda, sobre todo, en Portugal. Es un fenómeno antropológico por el cual muchos ciudadanos reconocen sus orígenes hebreos en pleno siglo XXI", explica el arqueólogo sefardí Ami Barr. Uno de los lugares donde está sucediendo se encuentra muy cerca de la provincia: Tras os Montes. "Allí se calcula que un tercio de la población tiene orígenes judíos", añade el responsable de Raíces de Sefarad. 

Januquia en el sillar de la Iglesia de San Idelfonso y San Pedro. La pieza fue acuñada como hebrea por el historiador Álvaro López Asencio en 2009 quien la usó como protada de su libro Genealogía judía de Catalayud y Sefarad.

¿Qué tipo de personas participan en los circuitos culturales de la antigua Sefarad? "Son judíos sefardíes y askenazi -de Europa central y oriental- que regresan por motivos sentimentales", precisa Barr. La elección de los lugares tiene que ver con rutas poco conocidas y con vestigios arqueológicos. De ahí que, aunque los miembros de Raíces de Sefarad ya conocen emplazamientos como la capital o Fermoselle, tengan previsto acudir esta semana a Zamora para inspeccionar algunos presumibles restos del paso hebreo. Es el caso de la supuesta januquía labrada en un sillar de la iglesia de San Ildefonso, el baño ritual que alberga la antigua Hostería Real o la bodega de la plaza de Santa Lucía.