miércoles, 19 de abril de 2017

El orgullo de ser "b'nei anusim"

Por: Anun Barriuso y José Manuel Laureiro
para
Red de Casas


El presente artículo trata de arrojar luz sobre los criptojudíos, su origen y su empeño en divulgar y continuar con sus tradiciones generación tras generación a lo largo de los siglos y a pesar de las dificultades.

Se denomina “criptojudíos” a aquellas personas que, a pesar de haber sido   obligadas a convertirse al cristianismo, antes y después del Edicto de Expulsión de 1492, siguieron practicando su judaísmo en secreto por miedo a la Inquisición. Reciben además otros calificativos, como “judaizantes”, “marranos”, “b´nei anusim” (o simplemente “anusim”) y “xuetas”, cuyos significados son:

- “Judaizantes”, porque se les acusaba no sólo de practicar la religión mosaica, sino además, de propagarla y hacer nuevos prosélitos.

- “Marranos”, término que se utiliza sobre todo en Portugal. Hay varias teorías sobre la procedencia del vocablo: para unos, pone el énfasis en la prohibición halájica que tienen los judíos de comer carne de cerdo; para otros vendría de “marrar”, “equivocarse”.

- “B´nei anusim” es el nombre que reciben en hebreo, literalmente “hijos de forzados”.

- “Anusim”, es el plural de anus, “forzado”.

- “Xuetas”, denominación de un grupo especial de criptojudíos que se concentran en la isla de Mallorca.

Su originalidad radica en que durante siglos estuvieron expuestos públicamente sus “sambenitos”. Sus apellidos, por tanto, eran conocidos por toda la población de Baleares y corresponden a 15 familias que sufrieron discriminación y siguen siendo “conocidas” por sus orígenes judíos.

Tradicionalmente se ha dado por válida la hipótesis de que en los tres meses que marcaba el Edicto de Expulsión, salieron de la Península todos los judíos que en ella vivían. Sin embargo, no hace falta ser un experto en demografía para suponer que un movimiento humano de esas características no se pudo llevar a cabo en tan breve espacio de tiempo.

Por otro lado, esa explicación simplista tiene una clara intención de mostrar a “lo judío” como algo ajeno a “lo español” - esas ideas de “pureza de raza” que tanto daño han hecho a la Humanidad-. Sin embargo, hay vestigios judíos en la Península desde el siglo I de nuestra era, lo que supondría quince siglos de arraigo que no son fácilmente eliminables a golpe de decreto.

La documentación nos indica que los judíos españoles del siglo XV, acostumbrados a medidas coercitivas que comenzaron en tiempos de los visigodos con la conversión del rey Recaredo al cristianismo, pensaron que esta decisión sería pasajera, con el tiempo aminorada y posteriormente, derogada. Por este motivo, muchas familias que ya venían realizando falsas conversiones de sus miembros más jóvenes, agudizaron esta tendencia, con el objetivo de evitar que los bienes particulares fueran decomisados, aunque los comunes (sinagogas, carnicerías, panaderías, etc.), sí lo fueran.

Aun así, un gran número de familias salió de España en cumplimiento del Edicto, la mayoría de ellas, camino de Portugal, pues hasta años después y por presión de los Reyes Católicos no era obligatoria la conversión al cristianismo en ese país. Estas conversiones, falsas o no, darán origen a lo que posteriormente se denominará “el problema converso”.

Las procedencias de los descendientes de estos judíos del siglo XV son muy variadas y se encuentran testimonios de ello por toda la Península. Si bien no en todos los casos se verbalizaba este origen, la experiencia demuestra que acababa transmitiéndose, de un modo u otro. En nuestro caso particular, los orígenes se remontan a Cantabria, con ascendientes en el norte de Burgos y Zamora; y Madrid con ancestros portugueses y alicantinos, lo que da una idea de la variedad de regiones en las que habitaron. A este respecto, el profesor Eugeni Casanova, en su obra “Els jueus amagats” (“Los judíos escondidos”), trata sobre la existencia de relaciones entre familias de orígenes diversos, a pesar de la dificultad de establecer nexos entre ellas  por residir en lugares lejanos.

En ocasiones, se trata de familias de fuertes convicciones religiosas que, al ver truncada la posibilidad de practicar su religión ancestral, se vuelcan en un fervoroso cristianismo, aunque dando prioridad a las enseñanzas que encierra el Antiguo Testamento, que de alguna manera recoge la Torá judía.

Esta necesidad religiosa hace que algunos de sus miembros profesen en órdenes religiosas, todo ello sin menoscabo de su condición judía, que no obstante queda relegada sobre todo al ámbito femenino, donde las mujeres van a ser las transmisoras de las costumbres y las tradiciones.

Otras familias, por el contrario, se reafirman en el laicismo y evitan todo contacto con la religión católica por considerarla “usurpadora” de las verdaderas creencias. Esta ausencia de religiosidad va a ser cubierta por la racionalidad y el libre pensamiento, con el que se da explicación a todas las situaciones de la vida diaria.

Así pues, la transmisión de lo que pudiéramos llamar “la judeidad” se produjo de una manera paulatina, calmada y totalmente incardinada en la vida y las relaciones domésticas. La discreción, y a veces el secreto, han sido la piedra angular de esta pervivencia cultural.

Esta trasmisión es la base de la singularidad del fenómeno de los criptojudíos, que no se materializa únicamente en unas costumbres sino en una cosmovisión del mundo muy particular, entroncada indudablemente con la tradición judía.


Este texto es obra de Anun Barriuso y José Manuel Laureiro, profesores e investigadores del legado judío en Sefarad y Fundadores del Centro Isaac Campantón, y se enmarca en las conferencias "Vestigios criptojudíos en la Raya de España y Portugal", que organiza el Centro Sefarad-Israel los días 4 y 5 de mayo en Madrid. Ambos son además autores del libro “El Norte de Sefarad”, así como de diversos artículos sobre las juderías de la Península Ibérica, vestigios judíos en la Raya con Portugal, el refranero antijudío, y otros.

 

jueves, 2 de febrero de 2017

Convocatoria



V Congreso Internacional
Zamora, 3 de julio, 2017, Hotel NH Palacio del Duero 
Convocatoria 
El Centro Isaac Campantón convoca al V congreso internacional bajo el lema de “Zamora en la memoria sefardí”, a celebrarse el lunes 3 de julio en el Hotel NH Palacio del Duero, de las 10 a las 21 horas.  

El objetivo de esta conferencia es fomentar el diálogo académico y entre expertos acerca del legado judío de la ciudad en conexión con la diáspora sefardí desde 1492 hasta hoy. 

Las propuestas de ponencias pueden incluir los siguientes temas, aunque no se limitarán a ellos: 
  •  Personalidades zamoranas en la diáspora sefardí 
  • Zamora y la Cábala
  • Relevancia de Zamora en la trasmisión de la tradición judía
  • Menciones a la ciudad en las crónicas de la expulsión
  • Conversos en Zamora
  • Propaganda antisemita en Zamora
  • Zamoranos procesados por la inquisición
  • Genealogías relacionadas con la ciudad y la provincia 
Las propuestas deben enviarse antes del 27 de mayo al siguiente correo: centrocampanton@gmail.com y deben incluir: nombre y apellido, afiliación institucional, correo electrónico y teléfono, un resumen de 250 palabras de la ponencia y necesidades tecnológicas para la presentación (ordenador, proyector, audio).

Las propuestas serán evaluadas de forma expedita y el comité académico podrá sugerir cambios antes de aprobarlas.

Como ya es costumbre, en los días previos al congreso se desarrollarán actividades encaminadas a conocer tanto la ciudad como la provincia, para lo cual se anunciará un programa.

Para más información, puede visitar nuestras páginas web: www.zamorasefardi.com  y www.campanton.com

domingo, 29 de enero de 2017

Disponible. La regalías serán donadas a la celebración del 5to Congreso Internacional en el mes de Julio 2017

Para adquirir este libro pinche aquí
También está en la librería Semuret (en Zamora) y en el sitio web de Casa del Libro
Disponible en Amazon 


Descripción
El libro ofrece las claves histórico-culturales que nos ayudan a entender a una de las ciudades y regiones más conocidas de España; y constituye la recopilación más completa de datos y referencias sobre la presencia judía en Zamora.
A las leyendas sobre Viriato, las evocaciones del Romancero y un sin fin de acontecimientos relevantes, se unen ahora las evidencias de un extenso legado judío imposible de ignorar. Además de la cronología, el volumen presenta información sobre nombres y apellidos hebreos obtenidos de la bibliografía consultada, la cual se incluye como aporte adicional.
A esto se añade el acucioso texto biográfico del autor sobre Isaac ben Jacob Campantón (1360-1463), rabino de Zamora, Gaon de Castilla y León, y fundador de la última gran academia rabínica de la Península Ibérica.

viernes, 27 de enero de 2017

El Consejo de la Comunidad Sefardí de Jerusalén cumple 750 años

Entrevista con su actual presidente, el historiador Dr. Abraham Haim 

Por José María Sadia, fragmento tomado de La Opinión de Zamora, 27 de enero, 2017
  
 ... los nazis no distinguían entre judíos askenazí y sefardíes. La tragedia fue mucho peor para los sefardíes: el 85% de la población de Europa y Norte de África fue exterminada..."

Todavía hoy (además de en Israel) hay comunidades sefardíes muy numerosas en los Balcanes: Izmir y Estambul en Turquía; Sofía (Bulgaria), Bucarest (Rumanía), ex Yugolavia, Francia, Reino Unido, Bélgica, Países Bajos y también en Estados Unidos, con núcleos en Nueva York, Los Ángeles o el estado de Washington. En América Latina hay focos en Buenos Aires, Sao Paulo, Bogotá o el estado de México.



-¿Cómo arranca la actividad de la Comunidad Sefardí en Jerusalén?

-Esta comunidad funciona desde la llegada a Jerusalén de un rabino y gran filósofo de Gerona Nahmánides en 1267. En la ciudad encontró pocos judíos y muy pobres, sin sinagoga. Organizó la institución e inició la historia de la Comunidad Sefardí, que ha funcionado desde entonces de manera ininterrumpida durante 750 años.

-¿Qué actividad ha desempeñado el Consejo a lo largo de su historia?

-Las tareas han cambiado en función de los tiempos. El primer papel fue religioso, jurídico, educativo y financiero. Se mantenía a través de donaciones. Ayudaba a familias pobres y enfermos, apoyaba a los estudiantes de los colegios talmúdicos. El centro de vida fueron cuatro sinagogas relacionadas entre sí en el barrio judío, un fenómeno muy extraño porque los templos solían estar a cierta distancia. En Toledo solo había dos y no tenían relación entre sí. Se construyeron entre los siglos XVI y XVIII, y funcionaron hasta 1948, cuando fueron destruidas por los árabes en la guerra. Se restauraron tras la Guerra de los Seis Días en 1967. Durante siglos, la comunidad era monopolizada por los rabinos. En las últimas décadas del siglo XIX, las reformas en el Imperio Otomano hicieron que se incluyeran no rabinos: intelectuales, comerciantes o abogados. Hoy en día, la presidencia corresponde al gran rabino, pero sin carácter ejecutivo, que está en manos de la directiva.

-¿Qué ha hecho la institución en la época más reciente?

-Desde mediados del siglo pasado, el Consejo se ha dedicado a una labor educativa, dando becas a estudiantes o cultural, con investigaciones sobre el patrimonio sefardí. También ha hecho un trabajo social de apoyo a familias pobres respondiendo a la tradición. Si quiero resumir la historia de la comunidad, siempre digo "continuidad y cambio". Por un lado, conservó su particularidad sin dejar de adaptarse a las nuevas circunstancias de la comunidad judía.

-¿Cuál es la proporción de judíos sefardíes en Jerusalén con respecto a la comunidad completa?

-Los judíos sefardíes hoy en Israel están integrados en la sociedad. La organización comunitaria conserva solo tareas culturales de preservar el patrimonio. Tienen un papel en la vida política y económica dentro de los diferentes grupos de hebreos que existen. Todavía hay una cierta brecha, pero estamos casi en igualdad. Las comunidades orientales están al cincuenta por ciento con los sefardíes, pero si atendemos al término estricto -personas que hablan ladino y cuyos antepasados vivieron en España- no son mayoría en Israel.

-¿En qué otras regiones del planeta perviven los sefardíes?

-Todavía hoy hay comunidades muy numerosas en los Balcanes: Izmir y Estambul en Turquía; Sofía (Bulgaria), Bucarest (Rumanía), ex Yugolavia, Francia, Reino Unido, Bélgica, Países Bajos y también en Estados Unidos, con núcleos en Nueva York, Los Ángeles o el estado de Washington. En América Latina hay focos en Buenos Aires, Sao Paulo, Bogotá o el estado de México.

-En cuanto a la implantación de la doble nacionalidad sefardí, ¿avanza el proyecto o sigue habiendo problemas para la concesión del pasaporte?

-El Consejo de la Comunidad Sefardí tiene la potestad, entre otras cinco de Israel, de conceder el certificado que confirme el linaje del solicitante. Como presidente, he expedido 130 documentos de esta naturaleza. Hay mucho interés: los jóvenes piensan más en los ángulos económicos, como abrir empresas, comprar casas o trabajar. Otros piensan en tener un segundo pasaporte porque piensan en sus antepasados y en la oportunidad de celebrar el reencuentro con el país en el que vivieron sus ancestros. No es que sea un modo de justicia, pero sí orgullo, nostalgia y algo pragmático. ¿Por qué no desempeñar un papel en las relaciones económicas y culturales entre España e Israel?

-¿Cree que este hecho está detrás de la creciente popularidad del fenómeno sefardí?

-Muchos años antes de la consolidación de las relaciones diplomáticas, existían corrientes de israelíes a quienes les gustaba visitar España, algunos por el pasado judío y otros, por la cultura española y su patrimonio.

-¿Qué opina del papel promocional de la Red de Juderías, una organización formada por siete ciudades?

-Son una piedra más en este gran mosaico de la cultura judía en España y del mundo sefardí. No menos importante es el tercer proceso en el "reencuentro" entre Israel y España, y una de sus dimensiones es la propia Red de Juderías. Los españoles ven la cultura hebrea como parte de su propia Historia. El Congreso de los Diputados y el Senado también participan y forman parte de este proceso. Como decía el rey Felipe VI, "cuánto echamos de menos los españoles a los sefardíes".

-¿Cree que Zamora podrá tener un papel relevante en esa red y en el imaginario mapa de Sefarad?

-Por supuesto. No se puede esconder la presencia de judíos en Zamora. Sobre todo, en el plano educativo. Existía un colegio talmúdico de alto nivel, un liderazgo de rabinos con Isaac Campantón y Abraham Saba a la cabeza. Tener presencia en todo este proceso de reencuentro del que he hablado es un desafío para las autoridades municipales y provinciales de Zamora, así como de la frontera portuguesa.

-¿La apertura de un museo ayudaría en este propósito? 

-Hay museos en Toledo, Gerona o Béjar. Zamora merece un museo con aspectos que no se ponen de relieve en los otros centros ya abiertos al público. También es importante dotar de una sede al Centro Campantón, que lamentablemente existe en Internet y no carece de instalaciones. Este año celebramos el quinto congreso y creo que es una buena oportunidad para debatir la creación de una institución de este tipo.

-Este viernes, 27 de enero, se cumplen 72 años de la liberación de los campos nazis de Auschwitz, ¿cómo ven los judíos de hoy el Holocausto cuando todavía hay historiadores que niegan la magnitud de aquella tragedia?

-En primer lugar, los nazis no distinguían entre judíos askenazí y sefardíes. La tragedia fue mucho peor para los sefardíes: el 85% de la población de Europa y Norte de África fue exterminada por los alemanes. Esto hay que denunciarlo con todo el esfuerzo. El Holocausto es el segundo hecho más destacado de la Historia judía: el primero ocurrió en el año 70 de la era común, con la destrucción del Templo de Jerusalén. El segundo, es el propio Holocausto. Todo esto después de expulsiones, pogromos y masacres. Si alguien lo niega, eso es que vive en otro planeta. Lo más importante es educar a las generaciones jóvenes, porque quedan ya muy pocos testigos vivos de la tragedia y desaparecerán. Deben saber qué ocurrió y saber que hoy el Estado de Israel vigila que esto no se vuelva a repetir.




Notas relacionadas: Los sefardíes en la Shoá (Radio Sefarad)

martes, 24 de enero de 2017

La ciudad de Zamora recibe la Medalla de las Cuatro Sinagogas Sefardíes de Jerusalén


 
Por José María Sadia, La Opinión de Zamora, 24 de enero, 2017

Zamora ya suena en Israel. El esfuerzo realizado en los últimos cinco años por el nuevo Centro Campantón, la implicación de los ciudadanos y su interés por la cuestión sefardí, la participación de las instituciones, la colaboración de varias empresas y el "altavoz" servido por los medios de comunicación le han valido a la provincia la concesión de la medalla de las Cuatro Sinagogas de Israel, el reconocimiento que la Comunidad Sefardí de Jerusalén ha decidido otorgar a la provincia en su conjunto. El distintivo será entregado el próximo 3 de julio en el contexto del quinto congreso sobre la herencia judía por el presidente de la organización, Abrahám Haim.

La provincia ha de sentirse doblemente honrada por este homenaje, pues la Comunidad Sefardí de Jerusalén -la institución judía más antigua de la ciudad- cumple este curso 750 años de su nacimiento. De ahí que el reconocimiento sea de ida y vuelta: los zamoranos conocen hoy mejor cómo fue la repercusión de la sociedad hebrea en la Edad Media y, al tiempo, en Israel ya se habla de los congresos, la labor de investigación que se está realizando y de la participación de reconocidos historiadores tanto de Israel como de Estados Unidos.
El consejo de la organización judía ha tomado nota de la creación del Centro Campantón -que actualmente persigue la creación de un museo judío en la ciudad- así como el papel de la Diputación y del Ayuntamiento, que han apoyado estos encuentros de carácter científico y divulgativo. Asimismo, Abraham Haim también ha querido destacar el papel de los medios de comunicación de la provincia "liderados por LA OPINIÓN-EL CORREO DE ZAMORA por su difusión a través de noticias, reportajes y entrevistas antes, durante y después de los congresos".
El reconocimiento también abarca la participación de empresas de agroalimentación, hoteles, restaurantes y organizaciones que se han implicado en la celebración de los congresos, cuya quinta edición, según han anunciado los responsables, tendrá una programación especial.
A falta de restos arqueológicos -algunos de ellos están fuera de la provincia y otros, como el mikvé de la antigua Hostería Real se investigan en la actualidad- Zamora ha dado un paso al frente en el último lustro, con la colocación de diversos hitos que establecen la llamada Ruta Sefardí entre los Barrios Bajos y Valorio, así como una placa en memoria de los judíos fallecidos en los campos de concentración nazi, que figura en la Escuela de Educación, con el poema "Auschwitz" del tabarés León Felipe. No hay que olvidar tampoco la celebración de una exposición en el Colegio Universitario en homenaje a los diplomáticos españoles que salvaron miles de vidas, como Ángel Sanz Briz, el llamado "ángel de Budapest".
Y aunque los congresos se celebraron en la capital, las actividades se extendieron a la provincia y, especialmente, a la zona de Fermoselle y La Raya, donde está documentada la presencia de judíos, también en una vía de escape idónea hacia Portugal con motivo de la expulsión, que luego fue calcada por el país vecino. Zamora tiene ahora un nombre en la investigación de su pasado sefardí, como el que acompaña a Toledo, Segovia o Girona.

jueves, 24 de noviembre de 2016

Un viaje en el tiempo de 500 años

Dos jóvenes israelíes (Bella y Amit Eshbal) eligen visitar Zamora en su luna del miel para intentar recabar datos sobre su antepasado RadBaz*, sabio que vivió en la ciudad a finales del siglo XV

Combativos desde muy jóvenes, críticos con algunos aspectos de su propio país, pero al mismo tiempo con una mente abierta, deseando descubrir las huellas de su propio pasado a miles de kilómetros de Israel. Así son Amit y Bella Eshbal, una pareja de recién casados que ha empleado su viaje de luna de miel en viajar al lugar donde, según les han contado, vivió un lejano, lejanísimo antepasado. Se trata de David ben Salomón ibn Abi Zimra, más conocido como RadBaz.
"Siempre he sabido que mis antepasados vivieron en Zamora, porque el nombre de soltera de mi madre era precisamente esta palabra en hebreo", explica Amit, que trabaja como coordinador en una organización sin ánimo de lucro. "Crecí escuchando a mi abuelo hacer comentarios sobre esta tierra, aunque mi madre nunca habló con él de ello y tampoco aprendió de él la lengua ladina, aunque el resto de mis familiares sí lo hicieron". Precisamente, Amit Eshbal estudia actualmente español, quizá con la latente esperanza de estrechar lazos en el futuro con el país que alumbró el concepto de Sefarad.(leer artículo completo)

 
*Año 1479 - Nace “David ben Solomon ibn Abi Zimra (1479-1589), conocido como RaDbaZ, fue talmudista y cabalista. De acuerdo con el estudioso Yom Tov Assis, su familia era de Zamora, estableciéndose en Fez después de 1492, mientras David fue a Safed y en 1514 al Cairo. En 1517 fue nombrado rabino de Egipto, función que cumplió durante 40 años. En ese tiempo estableció su propia Academia (o Yeshiva) en la cual estudiaron varios rabinos importantes, entre ellos Bezalel Ashkenazi, e Isaac Luria, quien se convertiría en el padre de la nueva escuela cabalística. En su comentario al Cantar de los Cantares, Isaac Akrish, quien vivió diez años en casa de David, cuenta cómo este era respetado tanto por su conocimiento como por sus habilidades sociales. Durante sus años de rabino, David introdujo varias reformas en la vida diaria de los judíos egipcios, así como en la religión. A la edad de 90 años, David renunció a su puesto y repartió su fortuna entre los pobres y los estudiosos. Vivió en Jerusalén por poco tiempo hasta que se retiró definitivamente a Safed donde contó con el apoyo de Josef Caro y falleció a la edad de 110 años” (Assis 10, “David ben Solomon Ibn Abi Zimra or Zamiro” Jewish Encyclopedia)

viernes, 7 de octubre de 2016

"La presencia judía en Zamora fue de siglos y dio una gran cantidad de sabios"

Por José María Sadia, La Opinión de Zamora Edición Dominical, 2 de Octubre, 2016

 La investigación que el profesor cubano Jesús Jambrina ha realizado en el último lustro verá la luz el próximo noviembre a través del libro Los judíos de Zamora. Una cronología anotada (Editorial Verbum). Jambrina, docente de la universidad americana de Viterbo y con raíces en Gema del Vino, cree que el volumen podría convertirse en "referencia" tras una sequía de más de tres décadas de publicaciones monográficas sobre el legado hebreo. El trabajo se presentará en la ciudad el próximo verano, en el contexto del quinto congreso sobre la Zamora sefardí.





-¿Dónde arranca la investigación que ha terminado en la publicación de Los judíos de Zamora. Una cronología anotada

-En 1992 se celebró un congreso en Zamora sobre la realidad judía. En ese mismo año se publicó el libro monográfico de María Fuencisla García Casar, El pasado judío de Zamora. Desde entonces y hasta ahora, no se ha producido más novedad. Cuando leí el trabajo de Fuencisla en el avión de regreso a Estados Unidos después de mi primer viaje en el 2010, comencé a descubrir que el pasado judío de esta provincia no era una cosa pequeña, como se había querido hacer entender. Mi trabajo de investigación cambió completamente cuando descubrí que hubo una academia rabínica asociada a la figura de Isaac Campantón. 

-A través de los congresos celebrados en los últimos cuatro años, han aflorado datos desconocidos para la mayoría, ¿nadie se había interesado antes por ellos? 

-Francamente, no. El único trabajo es el de María Fuencisla, que debería reeditarse para incorporar la información aparecida en las últimas tres décadas. Mi trabajo Los judíos de Zamora. Una cronología anotada será un volumen de consulta que reúne toda la información dispersa sobre Zamora aparecida en documentos de países como España, Portugal, Estados Unidos, Israel, Brasil o México. Todos estos datos aparecen juntos en un solo volumen, que incluye una extensa bibliografía sobre el tema. Es una complicada labor que le estoy ahorrando a los investigadores que vengan después. Podría decirse que este libro será la principal referencia en los próximos años.

-Ha hablado de diferentes personajes relevantes en las comunidades hebreas de la ciudad, ¿quién es el más importante de ellos? 

-Si algo distingue a mi trabajo es el reconocer la importancia de Isaac Campantón para Zamora. Coloco a este personaje a la misma altura que Maimonides para Córdoba. Campantón tiene su propio ensayo biográfico en las páginas de la publicación. Y para quien esté interesado, he añadido una lista de nombres y apellidos hebreos extraídos de todas las referencias que he consultado. 

Portada de Darkhei ha- Gemara o Darkhei ha-Talmud (Una metodología del Talmud), de R. Isaac Campantón, edición de Mantua, 1593. 

-¿A quién va dirigido Los judíos de Zamora?

-Está pensado, en principio, para los investigadores, pero cualquier lector interesado en el tema judío en Zamora y en España lo encontrará interesante. La provincia aparece en un amplio contexto geográfico, conectada con Toledo o Portugal. 

-¿Cree que la investigación sobre el pasado hebreo va a renacer con esta publicación?

-Pienso que sí. Se va a poder comprobar que la presencia judía en Zamora no fue testimonial, pequeña, sino extendida en el tiempo, durante cuatro siglos. La situación fue diferente a lo que ocurrió en Toledo, Barcelona o Sevilla, cuyas aljamas sufrieron violentos ataques en 1391. Allí, las comunidades hebreas fueron prácticamente exterminadas, algo que no sucedió aquí. A Zamora comenzaron a venir judíos desde el siglo XI hasta llegar a convertirse en refugio para los que venían de toda la península. Lo demuestran apellidos que proceden de Valencia, Barcelona y otros lugares del sur del país. 

-El Ayuntamiento tiene planeado encargar una investigación para conocer el peso de la cultura judía y mostrársela a la gente de aquí y a los visitantes, ¿su trabajo puede desempeñar esa tarea? 

-La Ruta Sefardí creada en 2014 es ya un referente. Se debe mantener como el primer paso del Ayuntamiento para recuperar el legado judío. A partir de ahí, se pueden hacer otras muchas cosas. El manual va a ofrecer un punto de partida, referencias muy concretas sobre el potencial de la ciudad en este ámbito. Los congresos han demostrado el nivel de Zamora y mi trabajo es el sello de la importancia del pasado hebreo. Ojalá sea referencia también para el Ayuntamiento. 

-¿Qué cuatro o cinco conclusiones le gustaría que extrajeran las personas que se acerquen a la nueva publicación? 

-Lo primero, que la presencia judía en Zamora no fue pasajera, de un solo siglo, sino de varios. Después, la cantidad de sabios que produjo esta tierra. En el siglo XIII ya tenemos a Abraham de Zamora, al que le siguen Isaac Campantón, Samuel Valensí, Isaac Aboab II, Jacob y Leví Habib, Abraham Saba, Isaac Arama. Ellos no estaban aquí por casualidad, sino que vinieron con un objetivo. Por otro lado, queda probado que existió una convivencia real en esta región, no hubo grandes ataques violentos contra los hebreos. Asimismo, me parece muy importante destacar que debería abordarse el aspecto de los conversos. Todo indica que Zamora fue una ciudad conversa. La figura de Alfonso de Zamora no es casualidad, uno de los sabios conversos más importantes que dio este país, traductor de la Biblia políglota. 

-¿Por qué motivo todas estas referencias documentales no han quedado plasmadas en vestigios materiales como en otras ciudades? 

-Todos los historiadores importantes que han investigado Zamora siempre le han dado un papel clave a los judíos, desde Fernández Duro en sus crónicas hasta Florián Ferrero, antiguo director del Archivo Histórico Provincial, Carlos Carrete Parrondo, que falleció el pasado año, o María Fuencisla García Casar. ¿Por qué no hay vestigios históricos? Yo diría que sí los hay. El candelabro de la iglesia de San Ildefonso es una evidencia clara, acabamos de constatar que existe un "mikvé" en la antigua Hostería Real, sabemos dónde está el cementerio judío donde habría que hacer un trabajo de arqueología. 

Januquilla en el Sillar en la Iglesia de San Pedro y San Idelfonso en Zamora datada en el siglo XII

Conocemos también el emplazamiento de la sinagoga mayor. Son lugares que se podrían explorar. Pero también tenemos los sellos hebreos, uno de ellos en el Museo Sefardí de Toledo, que fueron estudiados por Cantera Burgos, además de una "ketubah" o certificado de matrimonio judío firmada en Zamora en 1447, actualmente en la Biblioteca Nacional de Israel. Por otro lado, hay varios libros hebreos que fueron impresos en esta ciudad y no podemos olvidarnos de la construcción de la plaza de Santa Lucía, que varios investigadores identifican como una sinagoga. Obviamente, después de tres siglos de Inquisición es difícil que se conserve algo. 

-¿Cuándo está previsto que el Los judíos de Zamora llegue a las librerías de la provincia? 

-Confiamos en que llegue en noviembre. La presentación en Zamora, sin embargo, tendrá que esperar al próximo verano, cuando tendrá lugar el quinto congreso. 

-Supongo que después de más de cinco años de trabajo, para usted es una satisfacción sacar a la luz su investigación?

-Cuando comencé en esto, la aspiración solo era escribir un artículo. A lo largo de estos años, esas pocas páginas se han multiplicado. La investigación ha sido un placer y ver el libro impreso será una satisfacción muy grande. 

-Por cierto, el Centro Campantón no deja de participar en diferentes actos en lugares muy diferentes, ¿cuáles han sido los últimos?

-El centro acaba de participar en la Feria del Libro Español de Israel, un encuentro anual apoyado por el Ministerio de Cultura de Israel junto a las embajadas iberoamericanas. José Manuel Laureiro y Anun Barriuso, miembros de la directiva, recibieron un reconocimiento a su labor de investigación de años (ver entrada más abajo en este mismo blog). Nos congratulamos de ello. Por otro lado, el Colegio Académico de Netanya, también en Israel, ha premiado con la medalla del Valor a Genie Milgrom, con raíces en Fermoselle, por su trabajo sobre genealogía que ha presentado en Zamora en alguna ocasión. 

-¿Qué puede avanzar sobre el próximo congreso?

- Será la quinta edición y queremos que sea algo especial, aunque como se sabe no tenemos fondos para hacer algo grande. Trabajamos en las propuestas que se darán a conocer. De cualquier modo, todos estos reconocimientos de los que he hablado prueban la importancia del legado judío. Es el momento de que Zamora, en su conjunto, comience a valorar este patrimonio cultural colectivo. Por eso, ha llegado la hora de que el proyecto de un museo se convierta en realidad. Juntos podemos materializarlo.

miércoles, 21 de septiembre de 2016

“Mis 15 abuelas” fermosellanas y un premio en Israel


Una cubanoamericana con raíces en Fermoselle, premiada por el Colegio Académico de Netanya

 

 

20/09/2016 Zamora3.0.
Genie Milgrom, cubanoamericana con orígenes en Fermoselle, ha recibido la Medalla del Valor que otorga el Colegio Académico de Netanya, en Israel, por sus investigaciones sobre sus antepasados judíos y por la ayuda que brinda a quienes desean regresar al Judaísmo.

Genie inició sus trabajos de genealogía en Zamora, donde llegó a documentar en archivos sus 15 abuelas maternas que sabían de su origen judío, un secreto que guardaron por varias generaciones, aunque profesaban el catolicismo como religión pública. Esta historia ha sido contada por Genie en sus libros Mis 15 abuelas (2013) y Cómo encontré a mis 15 abuelas (2014)

Asimismo, Genie es una de las voces más conocidas en la defensa de los Anusim o forzados a la conversión en el mundo iberoamericano a quienes ayuda a ser visibles tanto en Israel como en Estados Unidos a través de sus libros, conferencias y entrevistas.

Además de la Medalla del Valor, Genie Milgrom, quien reside en Miami y pertenece a la comunidad judía ortodoxa de la ciudad, ha recibido además el Premio al Mejor libro Latino en la categoría de inspiración (2015) y la Llave de la Judería de Fermoselle en el 2012.

lunes, 19 de septiembre de 2016

Israel reconoce las investigaciones del legado judío en La Raya


NoticiasCyL-Zamora 
Los educadores José Manuel Laureiro y Anun Barriuso, autores del libro El Norte de Sefarad (2005), han sido reconocidos por sus investigaciones sobre el legado judío de La Raya


Los educadores José Manuel Laureiro y Anun Barriuso, autores del libro El Norte de Sefarad (2005) y miembros de la Junta Ejecutiva del Centro Isaac Campantón han sido reconocidos en Israel por sus investigaciones del legado judío en La Raya.

La Organización Latinoamericana, España y Portugal, con sede en la ciudad israelí de Ra’anana, entregó su reconocimiento con motivo de la Feria Internacional del Libro español en Israel, un evento realizado en colaboración con el Ministerio de Cultura y las embajadas de países iberoamericanos. 

José Manuel y Anun son pioneros en la recuperación de la historia de los Anusim, o forzados a la conversión, lo que los ha llevado a revelar las diversas vías y maneras en que los marranos, criptojudíos o “nuevos cristianos” resistieron el acoso de la iglesia y la inquisición, una de ellas a través del refugio en zonas alejadas del norte de la península, incluida la región de Tras os Montes en Portugal. 

Por años, ambos investigadores han sido presencia habitual en medios de comunicación e instituciones como Radio Sefarad y el Centro Sefarad-Israel, en Madrid, y desde el 2013 asiduos participantes en el congreso internacional sefardí en Zamora, del cual son co-organizadores.
Anun Barriuso tiene sus orígenes maternos en Villanueva del Campo hasta donde ha trazado su herencia judía y donde lleva a cabo un estudio de la memoria oral entre las personas mayores del pueblo.

lunes, 4 de julio de 2016

Un "mikve" encerrado en la Hostería Real

Actualizaciones:

1 de mayo, 2017: La Hostería Real de Zamora se abrirá próximamente (leer)

22 de Julio, 2016: Zamora podría custodiar uno de los pocos "mikvé" de la península ibérica (leer)

4 de Julio, 2016:

Un equipo del Centro Issac Campantón tuvo la oportunidad de entrar y fotografiar el baño judío en La Hostería Real. A primera vista, la construcción cumple con los requisitios necesarios para ser considerado un mikveh, o baño judío, datado por algunos especialistas como erigido en el siglo XV y así consta en las descripciones disponibles del inmueble. Según se nos cuenta en la entrevisra más abajo, a inicios de los años 90 la hebraísta María Fuencisla García Casar, en efecto, lo reconoció como un baño judío. El Centro Campantón ha comenzado a llevar una memoria especializada del lugar con vistas a promover, con la aprobación del propietario del inmueble, su señalización dentro de la Ruta Sefardí de la ciudad.





Un "mikve" encerrado en la Hostería Real

José María Sadia, La Opinión de Zamora, 29 de Julio, 2014. Fotos: Javier de la Fuente
   
En origen, los judíos utilizaban los baños rituales como una suerte de purificación. Utilizaban un lugar especial, un mikve , que cumplía dos requisitos fundamentales: el agua debía fluir y renovarse de forma constante y tenía que cubrir al completo el cuerpo. Tanto los hombres como las mujeres -ahora es una costumbre ligada más al género femenino- utilizaban estos espacios de manera frecuente. 

Todavía hoy el agua baja de la peña sobre la que se asienta la ciudad para renovar el agua de un mikve oculto en el interior de la Hostería Real, un edificio hoy clausurado fruto del infortunio y de una trayectoria reciente tan rocambolesca como el olvido en el que habita, posiblemente, uno de los escasísimos legados arqueológicos de la importante presencia hebrea en varias zonas de la ciudad, en particular, los Barrios Bajos. 


Alfredo del Cueto, delineante.

La historia del baño judío y del propio edificio es la historia de Alfredo del Cueto, delineante que emprendió a mediados de los ochenta un noble proyecto para el edificio hoy clausurado: impulsar un museo en el que dar a conocer cuatro centenares de trajes de la provincia con una antigüedad de hasta cuatro siglos. Con tal fin, Del Cueto invirtió sus ahorros en la compra de la propiedad, por entonces un conjunto de viviendas que empañaba la impronta del palacio que habitó el último inquisidor de la ciudad. "Se trataba de un edificio catalogado y allí no podías hacer cualquier cosa", precisa el ya jubilado delineante. 

El palacio poseía un ramillete de aspectos de extraordinario valor y la obra de Del Cueto consistía en separar el polvo de la paja. Junto a los arquitectos Alfonso Crespo y José Ángel Bueno, el promotor impulsó la reforma integral de las estancias, delimitadas por sillería de piedra y adobe prensado, con unos muros que rozan el metro de anchura en algunas zonas. "Incluso había un excelente artesonado en la primera planta formado por piezas encajadas", rememora. 


Hosteria Real, ubicada en la Cuesta de Pizarro, Zamora

Sin embargo, el lugar más especial del edificio no eran su fachada, ni el patio que muchos recordarán de la reciente etapa como hostería. Sino un pequeño espacio que unía la roca que sostiene la muralla con el resto de la propiedad. "Cuando me encontré con aquello, advertí de que se trataba de un baño ritual, pero o no me creyeron o había un notable desinterés por aquello", explica Del Cueto. En cambio, la historiadora Fuencisla García Casar, que editó un trabajo monográfico sobre la presencia judía en la ciudad, "acudió a verlo y no tuvo duda alguna de que se trataba de un baño judío". 

Pero, ¿qué aspecto tenía aquel mikve? "Es un espacio situado al fondo, con cinco peldaños para bajar al baño y un pilar que sujeta una barandilla de sillería. Lo más importante es que está construido a cielo abierto, excavado en la misma roca y con una profundidad de un metro de agua", explica Del Cueto. Un orificio conecta el baño con un pozo situado en el centro del patio del palacio y mantiene el nivel del agua que podría ser mayor de obstruirse el agujero. 

Plano delineado por los ingenieros al momento de reconstruir la Hostería Real
Se trata de uno de los tres espacios que el Centro Campantón -creado tras la celebración de un congreso sobre la herencia sefardí en Zamora- pretende estudiar junto al cementerio hebreo radicado en Valorio o la Cueva Árabe, que pudo ser una antigua sinagoga. Al frustrarse el proyecto del museo del traje, Del Cueto impulsó allí el restaurante Pizarro (como la cuesta en la que está emplazado) a principios de los años noventa. Tras aquella experiencia profesional, el palacio cambio de manos y nació la Hostería Real, clausurada desde hace dos años, lo que impide a los investigadores acceder al interior en la actualidad.


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domingo, 3 de julio de 2016

Breve reportaje fotográfico de las Jornada Sefardíes Zamora 2016.



Panel "El Norte de Sefarad: perspectivas y definiciones", Centro Sefarad-Israel, 27 de Junio. Presentes de izq. a drch: Judith Cohen, Gregorio G. Olmos, José Manuel Laureiro y Anun Barriuso. Moderador: Jesús Jambrina.



Público en el panel foto anterior.

Vino y cultura judía en Zamora. 29 de Junio, Tour de la D.O. Tierra del Vino, en el cual los miembros del Centro Isaac Campantón entregaron datos al Consejo Regulador para agregar a la historia de la cultura vinícola de la región. 
Ponentes y participantes en el IV Congreso Internacional Sefardí visitan la bodega Bocos.


El 30 de Junio se realizó la ya habitual Ruta Sefardí por los diferentes puntos de las juderías vieja y nueva.


Basado en la documentación histórica, la ubicación en el área central de la judería vieja, la orientación geográfica y las recientes investigaciones sobre las focalizaciones acústicas del sitio, el Centro Isaac Campantón propusó la señalización de Santa Lucía # 10 como una de las primeras sinagogas de Zamora, lo cual fue anunciado durante la visita a la Ruta Sefardí.

El Concejal de Economía y Turismo del Ayuntamiento de Zamora, Christoph Strieder dio la bienvenida a los participantes en el IV Congreso Internacional Sefardí, el 1 de Julio. 

viernes, 1 de julio de 2016

Foto editorial de El Día de Zamora: Los inovidables sefarditas


Hoy, 1 de Julio, comienza el curso sobre Sefarad en nuestra capital, que fue también judía; urbe en la que nacieron grandes intelectuales y doctores. Los zamoranos del siglo XXI que amamos nuestra historia nunca olvidamos a aquellos sefarditas injustamente expulsados. Sólo pedimos a sus descendientes que nos sepan perdonar.