viernes, 23 de enero de 2026

Convocatoria al XIV Congreso internacional sefardí de Zamora, 2026

                   Inscripción gratis, pero obligatoria AQUÍ

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 El Centro Campantón convoca a su XIV congreso internacional sobre el legado sefardí, este año bajo el lema de: Transmisión, recuperación y conservación del legado judío en España, Portugal e Iberoamérica en el siglo XXI que tendrá lugar en el Paraninfo del Colegio Universitario los días 1, 2 y 3 de julio de 10 a 14hrs. 

Tópicos sugeridos para ponencias, pero no únicos, son los siguientes:

- Comunidades judías emergentes en el siglo XXI
- Asociaciones e instituciones (programas académicos, centros, museos, enseñanza de hebreo)
- Publicaciones (libros, prensa)
- Genealogía y antepasados judíos
- Divulgación (páginas web, redes sociales, influencers)
- Memoria del Holocausto y lucha contra el antisemitismo
- Arqueología (Puente Castro, Lorca, Girona y otros)
- Turismo (rutas, jornadas u otras iniciativas)

Las propuestas deben ser enviadas antes del 1 de junio del 2026 al email: centrocampanton@gmail.com y deben incluir: resumen de 250 palabras, nombre del autor/a, institución o asociación (o investigación independiente), correo electrónico y teléfono de contacto.

Como cada año, también habrá actividades pre y post sesión de ponencias, las cuales serán indicadas en esta página correspondientemente. Si tiene preguntas, no dude en escribirnos al correo mencionado más arriba. 

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jueves, 22 de enero de 2026

40 años de las relaciones diplomáticas Israel - España

 Mensaje con motivo de este aniversario

miércoles, 21 de enero de 2026

Breve historia de los cripto judíos portugueses

 
Judih Cohen, York University 

 La autora en Zamora, 2024
Fragmento tomado de "Música en la vida de las mujeres criptojudías de Portugal", publicado en la revista Magen Escudo, año 2013 (pinchar aquí)

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La otra razón para incluir Portugal aquí es su interés en las mujeres, y el papel central que ellas tuvieron en el criptojudaísmo de ese país. Contrariamente al judaísmo ortodoxo, las mujeres más que los hombres presidieron, y en algunos casos, aún lo hacen, las ceremonias criptojudías y la práctica ritual (ver Melammed; García 1999). 

El judaísmo normativo significó no solo que el secreto ya no fuera necesario, aunque se haya vuelto parte de sus vidas, sino que los hombres se han encargado de esas funciones. Varias mujeres aún practican los viejos rituales y oraciones; pero en Belmonte han aprendido de rabinos ortodoxos que han pasado por allá que ahora ellas «deben» conceder la autoridad a los hombres, y de ahí la preocupación de Conceição por la reacción negativa de su hijo si se enteraba de que ella me permitió grabar y filmarla cantando y explicándome las oraciones femeninas. 

Incluso, casi siempre fue imposible volverlo a hacer, en parte por el carácter secreto de estas costumbres, y por otro por las experiencias negativas de las mujeres de Belmonte con dos películas a principios de los 90 (Brenner; Lossin) y por ende el rechazo a permitir otras.

Para mantener el foco en las mujeres y las tradiciones musicales, les voy a ofrecer un contexto histórico mínimo a los eventos recientes y en curso. Mi campo de trabajo en Portugal a los largo de los años se enfocó en dos áreas principales: Belmonte y sus villas cercanas, y Tras-os-Montes, en el noreste. Me voy a referir brevemente a las comunidades urbanas, en Lisboa y Oporto, y no hablaré de los chuetas, los judíos ocultos de Mallorca, u otros casos de identidad judía oculta en España.


En Portugal, las diferencias entre los cristianos viejos y nuevos fueron abolidas en 1773 por el marqués de Pombal, la Inquisición terminó en 1821, y pequeños comunidades se establecieron pronto en Lisboa y las islas Azores, generalmente con judíos marroquíes. Pero la vida criptojudía en las aldeas continuó. 

En 1915, un ingeniero de minas polaco, askenazí para más señas, Samuel Schwartz (1878-1953) «descubrió» a los judíos de Belmonte y publicó un libro sobre ellos (Schwartz 1925). Esto estimuló a las comunidades de Londres y Ámsterdam a interesarse activamente en los «marranos» portugueses. El mismo libro se convirtió en una fuente de memoria para los judeus, pues incluía varias oraciones, y muchos empezaron a usarlo para recordar textos que se habían olvidado. 

Más o menos en esa época, el capitán Artur de Barros Basto, un marrano que se convirtió al judaísmo en Marruecos, comenzó su proyecto de «rescate» o «redención» (Obra de resgate). En ese momento, muchos marranos de la zona rural abiertamente proclamaron su judaísmo, establecieron pequeñas sinagogas, y Barros Basto abrió un yeshivá (de corta vida) en Oporto para los muchachos aldeanos en una nueva sinagoga espectacular que levantó con fondos que él consiguió.

Durante la dictadura, que comenzó con un golpe militar en 1926, y la toma del gobierno por parte de Salazar en 1933, no mucho antes de la II Guerra Mundial y del Holocausto, estas nuevas comunidades prácticamente se hicieron «clandestinas», y resurgieron tras la caída del régimen en 1974. 

En Belmonte, los rabinos residentes o itinerantes han estado oficiando esporádicamente desde 1990, la primera sinagoga allí desde que se impuso la Inquisición se inauguró a finales de 1996, y en el 2005, se abrió el Museo Judío. Además de la comunidad principal de Lisboa, hay una pequeña, pero pujante colectividad de exmarranos, y en Oporto hay una situación similar. 

En los pueblos y aldeas de Tras-os-Montes, hasta el momento en que se estuvo escribiendo este artículo, no hay ninguna asociación ni organización formal, a menos abiertamente, aunque los descendientes de judíos saben muy bien quiénes son y por lo general son reconocidos como judeus por sus vecinos. 

Recientemente, visitas organizadas y conferencias se han dado en la zona, y no sorprendería que una situación similar a la de Belmonte se dé allí. La población judía «formal» de Portugal es pequeña, la cual se calcula entre mil y 5 mil personas, pero sería muy difícil computar exactamente la enorme cantidad de portugueses en todo el país que tienen ancestros judíos, sépanlo o no, acéptenlo o no".

jueves, 15 de enero de 2026

Huellas documentales en el Santo Oficio: Análisis de Casos

José María Domínguez Fernández 
Investigador independiente. Miembro del CEB “Ledo del Pozo”

Fragmento de la ponencia presentada en el 13 Congreso internacional sefardí con el título La "villa" de Nuez (Zamora, España). Cuna y refugio de criptojudíos en La Raya de Aliste y Tras os Montes. El artículo completo, incluidas referencias y bibliografías, será publicado en las próximas Actas II de los mencionados congresos. Si desea comunicarse con el autor puede enviarnos un email en la dirección al pie de esta página. 


   

A continuación, se presentan y analizan detalladamente los principales casos de expedientes inquisitoriales que acreditan la presencia de linajes criptojudíos en la localidad de Nuez.

El linaje Pimentel: relapsia y vínculos con la "Villa de Nos"

El caso de Ana Pimentel refleja la intensa presión y las difíciles decisiones que enfrentaban los criptojudíos en Portugal, obligados a navegar entre su fe ancestral y la imposición del cristianismo, bajo constante amenaza de persecución inquisitorial.

Ana Pimentel, nacida en Bragança en 1631, provenía de una familia de cristianos nuevos que le inculcaron prácticas judaicas en secreto. Su expediente inquisitorial se caracteriza por la reincidencia, iniciándose el proceso con una primera confesión en 1661. En aquella ocasión, Ana se presentó voluntariamente ante el Tribunal del Santo Oficio en Bragança para confesar su adhesión al judaísmo, tras lo cual fue reconciliada en Coimbra en 1670.

Sin embargo, décadas más tarde, en 1696, la Inquisición de Lisboa la acusó de reincidir (relapsa) en sus prácticas. Durante este segundo juicio intentó retractarse alegando haber confesado bajo coacción y temor, pero su defensa fue desestimada. Tras ser sometida a tortura, el tribunal la declaró culpable de relapsia y falsedad, condenándola a ser azotada públicamente por las calles de Lisboa y a cumplir ocho años de prisión en la cárcel de Limoeiro.

La familia de Ana Pimentel, junto a su esposo Manuel Mendes y sus hijos, formó parte importante de la comunidad criptojudía de Bragança durante más de cinco generaciones. La documentación del Archivo Nacional Torre do Tombo identifica cerca de treinta parientes cercanos procesados por el Santo Oficio.

"E que seus pais estavam ja defuntos e se chamavam Álvaro Vaz Crasto, cristão novo, mercader, natural de lugar en Villa do Nos, Reino de Castella..."

Esta declaración certifica el origen zamorano de Ana Pimentel por línea paterna, situándolo con precisión en la localidad de Nuez (Villa do Nos).

Francisca Vaz: confesión, tortura y la red de Bragança (1600)

El 15 de diciembre de 1600, Francisca Vaz, vecina de Bragança y de aproximadamente cuarenta y cinco años, se presentó ante la Inquisición de Coimbra para confesar voluntariamente sus culpas por haber abrazado la Ley de Moisés.

Su difunto esposo, el platero Diogo Nunes, había sido encarcelado entre 1593 y 1595. Tras la confiscación de sus bienes y la abjuración pública fue condenado a llevar hábito penitencial perpetuo, pena que cumplió hasta su fallecimiento en 1598.

Los inquisidores consideraron su confesión inicial insuficiente, especialmente porque se negaba a incriminar a sus hijos. Por este motivo fue sometida a tortura, logrando que finalmente incriminara también a su hija María.

El 8 de enero de 1601 fue condenada a prisión, confiscación de bienes y a vestir hábito penitencial. Fue liberada el 7 de mayo de 1604 tras su abjuración en un auto de fe en Coimbra.

"Dise que ella se chama Francisca Vaz, cristã nova natural da villa de Nos, Reino de Castela..."

Esta declaración confirma que Francisca era natural de Nuez, reforzando la existencia de redes criptojudías entre Castilla y Portugal.

Henrique Pires: el eslabón del siglo XVI y el origen de los Vaz Castro

Henrique Pires, comerciante originario de Quintela de Lampaças, fue procesado por la Inquisición portuguesa junto a varios miembros de su familia. Ingresó en la prisión de Coimbra en 1588 y fue liberado al año siguiente tras la confiscación de sus bienes y la imposición de penas espirituales.

El interés principal de su expediente radica en una declaración sobre su familia política:

"...esposado com sua filla de Manoel Vaz castellano de Noz do Condado de Benavente..."

Esta confesión permite incorporar a Manuel Vaz a la comunidad de criptojudíos de Nuez, situando la presencia de estas familias en la localidad al menos desde comienzos del siglo XVI.

Los González Mansilla: éxodo y persecución intergeneracional

Juan González Mansilla, mercader nacido hacia 1624 en Nuez, fue procesado por la Inquisición de Coimbra en 1679. Permaneció encarcelado casi tres años y, tras su liberación en 1682, fue obligado a vestir hábito penitencial y a permanecer en Portugal.

La persecución se extendió a sus hijos y nietos. Pedro Salcedo, Francisco Antonio Mansilla y Ana de Miranda fueron encarcelados junto a sus padres, mientras que otro hijo, Pascual González, fue capturado tras intentar huir a Galicia y ejecutado por la Inquisición de Santiago.

Este caso ilustra un claro ejemplo de persecución inquisitorial intergeneracional dentro de una familia de origen zamorano.

Ana María de Trabazos y la conexión americana

Ana María, natural de Trabazos, fue procesada por la Inquisición de Coimbra en 1658 tras presentarse voluntariamente para confesar prácticas judaizantes.

En su expediente menciona a su hermano Gaspar de León, mercader que había partido hacia las Indias de Castilla alrededor de 1641.

Este testimonio constituye uno de los primeros casos documentados de emigración americana procedente de la comarca.

Pedro de Mezquita (1704): ¿epílogo de la comunidad criptojudía en Nuez?

Pedro de Mezquita, natural de Nuez y residente en Chacim, fue procesado por la Inquisición de Coimbra en 1704 acusado de judaísmo.

Fue condenado por sospecha leve y obligado a cumplir penas espirituales y pagar costas. Su proceso constituye, hasta la fecha, la última evidencia documental de presencia criptojudía vinculada a la localidad de Nuez.

Resultados y conclusiones

La investigación basada en documentación inquisitorial portuguesa confirma que Nuez desempeñó un papel relevante como espacio de acogida y tránsito para comunidades criptojudías durante los siglos XVI y XVII.

Los expedientes analizados evidencian redes familiares transfronterizas entre Castilla y Portugal, así como patrones de movilidad comercial que facilitaron tanto la supervivencia económica como la práctica clandestina de la religión judía.