jueves, 27 de junio de 2019

Palabras introductorias al congreso Sefarad Transatlántica

Buenos días a todos y todas.

En 1493 los reyes católicos, Isabel y Fernando, reclamaron todo el oro recaudado a los judíos que habían salido por Zamora hacia Portugal. Ello incluía las joyas que el rabino Efraín de Burgos le había confiado a Isabel Osorio, esposa de Luis Núñez Coronel (rabino Yucef Melamed antes de la conversión). El dinero se utilizó para financiar parte del segundo viaje de Colón a las Indias, que incluyó decenas de naves y alrededor de mil quinientas personas. Hoy sabemos que una buena parte de los tripulantes eran conversos, escapando de la Inquisición.  

En 1580, Luis de Carvajal y de la Cueva, llamado el Viejo (1537-1596) recibió autorización de la corona para trasladar a más de noventa familias a Nueva España, entre ellas muchas de la región de Zamora. Esta expedición se convirtió en el primer intento por fundar -o crear- un territorio sólo para judíos en el continente americano, en lo que hoy se conoce como Nuevo Léon, en México. En 1596 la familia de Luis de Carvajal, el Viejo, fue procesada por la Inquisición bajo el cargo de judaizante.

Su sobrino, Luis de Carvajal, el Joven (1567-1596), quien había nacido en Benavente y se había educado en un colegio jesuita en Medina del Campo, regresó al judaísmo y fue procesado por la Inquisición en dos ocasiones. La segunda vez fue condenado, junto a su familia, a la hoguera. Luis de Carvajal, el Joven, que adoptó el seudónimo de Joseph Lumbroso, escribió las memorias de su regreso al judaísmo y unas hermosas cartas a sus hermanas en la cárcel, en las que les indicaba cómo seguir las reglas de la nación de Moisés. Carvajal el Joven es considerado hoy el primer escritor judío del Hemisferio Occidental.

“Misteriosamente” más de diez ciudades y poblados de México a Argentina llevan el nombre de Zamora, algunos de ellos con una documentada conexión judía en los años de su fundación en el siglo XVI, sobre todo a través de conversos y cripto-judíos. Por ejemplo, la región de Zamora en el estado de Michoacán en México y la del mismo nombre en Ecuador, en las cuales viven hoy reconocidas comunidades de B’nei Anusim o hijos (en rigor descendientes) de los forzados.
 Estas son, entonces, varias de las razones por las cuales decidimos llamar a nuestro congreso Sefarad Trasatlántica.

Por otra parte, la ciudad de Zamora, España, tiene relaciones muy especiales con Jerusalén y con la tierra de Israel. Una de las más importante de ellas reside en la figura del rabino Levy ben Jacob Habid (1483-1545), nacido en la ciudad del Duero, quien, a mediados del siglo XVI, entre 1519 y 1545, fue el rabino mayor de Jerusalén. De esta forma, estuvo claro para los organizadores del séptimo congreso que debíamos realizar este evento en esta ciudad.

Por último, queremos dar las gracias a nuestros patrocinadores, tanto en España y Estados Unidos, como en Israel, y particularmente a nuestro amigo y colega Abraham Haim y el Consejo de la Comunidad Sefardí de Jerusalén, que él preside. También, y por primera vez, este año hemos contado con el apoyo de 12 patrocinadores que de forma privada han contribuido a la organización de nuestro evento.  Y, por supuesto, muchas gracias a todos ustedes por estar aquí. 

Jesús Jambrina 
Jerusalén, 25 de Junio, 2019, Cuatro Sinagogas Sefardíes